Corea del Sur
Los líderes del fútbol asiático quieren demostrar en Alemania que la semifinal alcanzada en el Mundial 2002 no fue por casualidad
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Arriba:Ahn Jung-hwan, Kim Young-chul, Kim Dong-jin, Choi Jin-cheul, Seol Ki-hyeon y Lee Woon-jae. Abajo: Park Ji-sung, Park Chu-young, Cho Won-hee, Lee Ho y Lee Young-Pyo.. Foto: AP |
Cuatro años después de que el equipo rozara la gloria quedándose a las puertas de la final de la mano del holandés Guus Hiddink, la afición surcoreana sigue viviendo en una nube y espera que el anterior éxito mundialista pueda repetirse lejos de casa, en Alemania, con otro holandés en el cargo de técnico, Dick Advocaat.
La fiebre del fútbol sigue bien arraigada en Corea del Sur, país donde los canales nacionales de televisión siguen emitiendo reportajes especiales sobre la gesta futbolística y las pasiones desbordadas de la “marea roja”, su ferviente hinchada, que tanto sorprendió en 2002.
Para la cita germana, será otro holandés de prestigio el encargado de llevar el rumbo de la selección surcoreana; Dick Advocaat, quien quiere revivir el espíritu de 2002 y devolver la ilusión que no pudieron contagiar los dos sucesores de Hiddink; el portugués Humberto Coelho y el también holandés Jo Bonfrere.
Se volvió a las “fuente naranja”. Por eso, el equipo practica un fútbol muy explosivo pero con mucha influencia holandesa. Su actual técnico ha optado por armar un equipo flexibe en donde cada jugador pueda adaptarse a diferentes posiciones.
La misma base
Advocaat no quiere sorpresas. Y ha convocado a la base del conjunto que sorprendió en 2002, un equipo físico, basado en el trabajo colectivo y en la solidaridad, donde las individualidades pierden relevancia ante lo colectivo. Sin embargo, tienen grandes nombres...
Park Ji-sung es la gran figura y el futbolista asiático de mayor trascendencia en el panorama internacional. Otro de los referentes de este conjunto es el ariete Ahn Jung-hwan, uno de los “héroes” hace cuatro años, que ahora busca fortuna en el Duisburgo alemán, en la Bundesliga..
También hay mucha esperanza en lo que pueda aportar Chu-young Park del FC Seúl, quien es considerado una de las grandes promesas de su país. El mundial puede marcar su explosión.
Corea del Sur no brilló en exceso en la fase clasificatoria para el mundial, en la que perdió dos encuentros ante Arabia Saudí y, además, no fue capaz de ganar a domicilio a las Islas Maldivas, uno de los equipos más frágiles del panorama futbolístico internacional. Sin embargo, hubo cambios en la recta final a Alemania.
Los últimos detalles
En su último amistoso, Corea alcanzó un valioso triunfo ante Bosnia-Herzegovina que le levantó la moral.
El marcador y el rendimiento del último partido devolvió la confianza a los surcoreanos después del empate a uno ante Senegal justo antes de viajar a Europa para cerrar la preparación para su inicio mundialista contra Togo el 13 de junio. Se volvió a recuperar la fe.
La ilusión intacta
En síntesis, un equipo bastante ordenado que difícilmente se sale de su esquema es lo que caracteriza a Corea del Sur. Le ha tocado un grupo no tan difícil en donde puede colarse a la siguiente fase junto con Francia si es que saca buenos resultados frente a Suiza y Togo.
Corea, uno de los dominadores del fútbol asiático en los últimos tiempos, afrontará en Alemania su sexta participación mundialista consecutiva (siete en total). Y con el recuerdo de una semifinal perdida frente a Alemania apenas en el pasado mundial por la mínima diferencia
Con un total de 21 partidos jugados en mundiales, ha ganado tres, ha empatado seis y ha perdido doce; salvo en el mundial en el que jugó como anfitrión y llegó a semifinales, nunca antes había pasado de la primera fase. En este Mundial se les abre la ilusión de demostrar que lo de 2002 no fue casualidad. |