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GELSENKIRCHEN

Los expertos, boquiabiertos ante sus avances tecnológicos.

La inauguración del Veltins-Arena en el corazón de Gelsenkirchen en agosto de 2001 dejó boquiabiertos hasta a los más eruditos en cuestiones de fútbol.

El hogar del Schalke 04 es el estadio de los superlativos en cuanto a innovaciones. Tantas, que la UEFA le otorgó el título de cinco estrellas, y como supera los criterios para obtener la más alta calificación, el organismo expresó que podría ser considerado incluso de "seis estrellas".

El de Gelsenkirchen fue el primer estadio alemán en contar con techo retráctil y césped "corredizo". El campo de juego completo se extiende dentro de una inmensa bañera de hormigón que puede ser deslizada fuera del estadio para que el césped reciba mejor ventilación e iluminación.

La calidad de la alfombra verde es controlada constantemente por expertos en jardinería. Los elogios de Joseph Blatter son claros: según el presidente de la FIFA, el estadio podría servir de ejemplo para el mundo entero.

Una enorme pantalla de video en forma de cubo pende sobre el centro de la construcción, el control de ingreso a las gradas es completamente automático. El Veltins-Arena, que lleva el nombre su patrocinador, la cervecería Veltins, tiene un aforo total de 53.804 localidades. Será anfitrión de cuatro partidos de grupo y de un partido de cuartos de final.

El Schalke 04 fue el primer club alemán que logró construir un estadio de semejante categoría sin ayuda gubernamental: el capital privado invertido sumó 191 millones de euros (223 millones de dólares), que son refinanciados mediante la venta de entradas exclusivas para los 81 palcos VIP y 2.445 localidades "business" así como a través de conciertos y otros eventos.

Sobre el césped rueda el balón despertando la pasión de los hinchas, pero en los pasillos ya no ruedan como antes los barriles de cerveza. Junto con la cervecería Veltins, el Schalke 04 construyó un "cervezaducto" en las catacumbas del estadio. El sistema de tuberías refrigeradas de cinco kilómetros de longitud abastece a los 133 grifos para servir cerveza distribuidos en todo el estadio. En Gelsenkirchen, nadie se queda con sed.


 






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