
ECUADOR
Haber llegado al Mundial ya no sorprende en el pequeño país andino
Ecuador preparó las eliminatorias para Alemania 2006 con la clasificación ya no como sueño, sino como meta clara. Paul Ambrossi, nueva figura de la selección, cree que la clasificación al Mundial "ratifica que el fútbol ecuatoriano continúa creciendo". Y los hechos lo demuestran.
Hace 15 años que se inició un proceso que perfilaba a Ecuador como un equipo con aspiraciones mundialistas. Era 1990, y se iniciaba el proceso eliminatorio a Estados Unidos bajo la dirección del montenegrino Dussan Draskovic. Comenzaban también a despuntar jugadores clave como Iván Hurtado, Alex Darío Aguinaga, Eduardo "Tanque" Hurtado y Jacinto Espinoza, base de los combinados locales desde entonces y hasta la clasificación a Corea/Japón 2002.
Ecuador no estuvo en Estados Unidos 94, y tampoco en Francia 98. Pero no quedó lejos: dirigido por el colombiano Francisco "Pacho" Maturana alcanzó el sexto lugar en la clasificación sudamericana, a cuatro puntos del cuarto clasificado, Chile.
Pasaron más entrenadores, hasta que en 2000 llegó Hernán Darío "Bolillo" Gómez, técnico colombiano al que en principio no le fue bien, pero que se ganó la confianza y el cariño de jugadores e hinchas.
El "Bolillo" incluyó a jugadores versátiles como Jaime Iván Kaviedes, el máximo goleador en torneos nacionales, y al delantero revelación de 2001, Carlos Vicente Tenorio.
En ese proceso se alcanzaron nuevos hitos. Llegó el primer triunfo de la historia ante Brasil, por 1-0, y resultados inéditos como el 5-1 contra Bolivia en La Paz. Ecuador logró el segundo lugar en la eliminatoria sudamericana y viajó a Asia, donde su participación en el Mundial fue interesante, aunque mostró distancias con equipos internacionales.
La "era Gómez" terminó en 2004, tras una participación desastrosa en la Copa América de Perú.
Llegó entonces el turno del técnico de Aucas, el colombiano Luis Fernando Suárez, que había dirigido a Ecuador en la Copa América de 1997 con relativo éxito.
El nuevo entrenador hizo debutar a jugadores jóvenes. Sus resultados fueron al principio pobres, pero luego mejoraron. En los 18 partidos de la eliminatoria a Alemania, Ecuador consiguió 28 puntos y finalizó en tercer puesto, sólo detrás de Brasil y Argentina, a los que incluso derrotó.
Suárez estaba convencido de la clasificación. "No le pido ayuda a Dios, sino que ofrezco más rigurosidad", asegura. "Quiero ser campeón del mundo, por lo que mi compromiso con Ecuador apenas comienza", agrega, con una mezcla de confianza y bastante audacia.
Con figuras como Néicer Reasco, Edwin Villafuerte, Christian Lara y Luis Antonio Valencia, Ecuador perfila una selección diferente, más competitiva, compacta y con posibilidades de renovación.
La consigna para Corea/Japón 2002 era "aprender y ganar experiencia". Pero jugadores, técnicos e hinchada esperan bastante más para Alemania 2006. Ecuador, el país más pequeño de la región andina, con trece millones de habitantes y la única economía dolarizada de Sudamérica, tiene sus ojos puestos ya en el Mundial.
"Hay que superar las expectativas y acceder a instancias más altas", dice Suárez. Y nadie en Ecuador quiere dejar de soñar con él.