
CROACIA
Zlato Kranjcar conduce al equipo desde el banco, mientras que su hijo Niko lidera sobre el campo a un conjunto menos brillante que el de 1998
País con una larga tradición futbolística, Croacia depositó gran parte de sus esperanzas de hacer algo importante en el Mundial de Alemania 2006 en las manos y pies del equipo formado por los Kranjcar, padre e hijo.
El ex internacional yugoslavo Zlatko Kranjcar conduce desde el banquillo a la selección que terminó tercera en el Mundial de 1998, mientras que su hijo Niko es el "niño prodigio" del fútbol croata.
Ambos, junto a sus compañeros de equipo, terminaron primeros en el grupo 8 europeo por delante de Suecia, Bulgaria o Hungría, después de una clasificación en la que no perdieron ningún partido. Dos disputadas victorias por 1-0 ante los suecos sellaron su pase pese a que finalizaron con los mismos puntos que sus rivales escandinavos.
Niko, que hizo su debut con la selección al comienzo de la clasificación, justo un mes después de su vigésimo cumpleaños, fue el único jugador del medio local en el equipo, y se convirtió en un pilar fundamental.
Jugador del Hajduk Split desde que dejó el Dinamo Zagreb a comienzos de 2005, Niko ha asumido con el tiempo el papel de creador de juego y joven líder de un orgulloso equipo nacional.
La llegada de su padre al puesto de seleccionador fue muy criticada por su falta de experiencia, pero el técnico también demostró que está preparado para el reto tras llevar al equipo al primer lugar de la tabla clasificatoria.
Más conservadora que la de los imaginativos jugadores de Francia 1998, la actual generación de futbolistas croatas todavía puede causar más de un problema a los "grandes".
"Nuestra fortaleza se encuentra en el equipo en su conjunto, a diferencia de 1998, cuando teníamos jugadores que podían cambiar individualmente la dirección del partido", advirtió Kranjcar.
El rendimiento del equipo ha recordado a los croatas cómo su país se metió en el Mundial de 1998 antes de sorprender al mundo con su fantástica carrera hasta semifinales, donde perdieron por 2-1 ante los a la postre campeones, los franceses, pese a que se adelantaron con tanto del goleador Davor Suker.
En el centro del campo, una zona tradicionalmente fuerte en Croacia, aquel equipo estaba liderado por nombres como Zvonimir Boban, Robert Prosinecki, Robert Jarni o Igor Stimac. Cuatro años más tarde volvieron a clasificarse, imbatidos, para el Mundial de 2002, pero su rendimiento en Corea/Japón se quedó lejos de la heróica de 1998.
Con la mayor parte de la "generación de oro" disfrutando ya del retiro, el equipo de Jozic Mirko se quedó fuera en la primera fase pese a derrotar a toda una Italia. Prosinecki, Suker y el mismo Mirko abandonaron el fútbol tras el fracaso, con lo que Otto Baric se hizo cargo del banquillo. Sin embargo, tras caer eliminado a las primeras de cambio en la Eurocopa de Portugal 2004, también se vio forzado a renunciar.
Aunque no es un equipo tan cargado de estrellas como el de Francia, la Croacia de Igor Tudor, el milanista Dario Simic, los hermanos Niko y Robert Kovac, Kranjcar y Dado Prso puede ser un tapado en formación. A ellos se unen además un buen número de jugadores actuando al máximo nivel en la Bundesliga alemana.