A Vitelio Rivera no le pesó la final

No tuvo necesidad de mostrar tarjetas rojas y si sacó cinco tarjetas tuvo sus razones.

Publicada 29 de mayo 2006, El Diario de Hoy

Víctor Zelada Uceda
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Debut. El árbitro Rivera pitó su primera final.

Bajo la idea de que más ayuda el que no estorba, el central José Vitelio Rivera hizo bien su oficio en lo que fue su primera final como juez principal. Nada mal para su currículo personal.

No tuvo necesidad de mostrar tarjetas rojas y si sacó cinco tarjetas tuvo sus razones: En tres jugadas bruscas aplicó la ley y sancionó bien, como el manotazo de Luis Anaya sobre Néstor Ayala; la carga de Ayala sobre Henry Hernández; y el juego subterráneo de Otoniel Carranza sobre Juan Carlos Moscoso.

Jugadas claves

Frío en sus decisiones. Una jugada donde pensó rápido fue al minuto 50, cuando Ayala aprovechó un mal rechazo de Hernández y su remate rebotó sobre la humanidad de Anaya. Rivera no sancionó penal, a pesar de la presión de los jugadores de FAS.

A su parecer, al zaguero el balón le chocó en el hombro y no en el antebrazo, como decían los fasistas.

En la infracción de Santos Rivera sobre Deris Umanzor, al 88’, no vaciló en señalar penal. Lo que significó el 4-2 final.

Vitelio Rivera disipó las dudas de sus detractores, de aquellos que cuestionaron si tendría los pantalones para un juego crucial como el que tuvo en sus manos.

Su buen rendimiento le amerita un siete de calificación, por el buen manejo del partido. Se hizo respetar.