Murgas se comió las uñas

El volante tigrillo sufrió la final desde las gradas por cumplir una sanción.

Publicada 29 de mayo 2006, El Diario de Hoy

Franklin Ponce
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Compañerismo. Gilberto Murgas desea suerte a Carlos Menjívar. Fue antes del juego; luego fue a las gradas.

Su rostro hablaba más que mil palabras. Gilberto Murgas, volante de FAS, tuvo que vivir la final desde el lugar más difícil para un jugador: desde las gradas. Fue por haber sido expulsado en el partido de ida de las semifinales frente a Vista Hermosa en San Francisco Gotera.

Desde el momento que se supo que el equipo santaneco jugaría la final el jugador no podía hacerse la idea que no sería parte de la gran final. Aunque en toda la semana fue parte de los entrenos junto al club felino.

Murgas no estuvo presente el día de ayer por la mañana en el Hotel Real Intercontinental, donde estuvo concentrado el equipo “blaugrana”, ya que decidió pasar los momentos previos al partido junto a su familia.

Al llegar al estadio, el jugador se dirigió a los camerinos para saludar y desear suerte a sus compañeros. Además se hizo llegar con una cámara para fotografiar a sus amigos.

“Es un momento difícil porque nunca pensé estar de este lado de la cancha. Pero es algo que ya aprendí a asimilar” dijo Gilberto.

El santaneco durante el juego tuvo una mezcla de sentimientos. Siempre estuvo alentando a sus compañeros. Cuando el partido estaba 2-0 en contra de FAS, su mirada era de completa frustración. Se notaba cabizbajo.

El empate a dos lo hizo volver a la vida. Gritó cada gol de los santanecos a todo pulmón, las esperanza de quedar campeón volvió a surgir.

Pero no todo terminaba ahí, el sufrimiento volvería cuando vio las dos anotaciones de Águila que le dieron el titulo a su rival. Ahí su ánimo se vino completamente abajo.

Al terminar el juego, se dirigió hacia el banquillo santaneco para poder estar con sus compañeros en ese momento muy duro para todos ellos.

El panorama era desconsolador, nadie podía creer que todo se les había salido de las manos. Por un momento el silencio reinó en ese lugar. Murgas junto a sus compañeros pedía algún tipo de explicación por las jugadas que terminaron en gol en contra.

No quiso salir al terreno de juego, se quedó en las gradas que dan a los camerinos para dar consuelo a sus compañeros.

“No tengo nada que decir, más que felicitar al campeón” fue lo único que dijo Murgas. Su voz se escuchaba entrecortada.

Este es el cuarto subcampeonato que consigue Murgas junto a FAS desde que 1999 llegó al equipo. Junto a ellos, también ha logrado ser campeón en cinco ocasiones. Ayer no fue su día.


Veinte personas atendió Cruz Roja

Nunca faltan los accidentes y desgracias en una final. Afortunadamente, las de ayer no fueron serias.

Jorge González, jefe de Cruz Roja durante el partido, reportó 20 atendidos entre heridos, desmayados y caídos al foso por tratar de escalar la malla ciclón.

Un aficionado del Águila identificado solamente como Carlos se cayó antes del partido al foso, pero no fue hospitalizado.

Mientras que Carlos Molina, de 38 años, fue atendido después de que le echaran gas pimienta. Otro golpeado fue Óscar Gámez, de 13 años, quien recibió un botellazo en la cabeza que le hizo una cortada.