Lágrimas en Santa Ana

Los santanecos pasaron de la algarabía al llanto por su “fasito”

Publicada 29 de mayo 2006, El Diario de Hoy

Ángela Castro de Cea
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Juan Flores resumió el sentir de toda Santa Ana tras el resultado del partido final del torneo Clausura 2006, que coronó a Águila como campeón. “Hasta ganas de llorar me dan”, dijo el hincha santaneco frente al aparador de una tienda de electrodomesticos.

Y es que los santanecos, después del empate ante Boca Juniors, se habían esperanzado con la copa número 17, lo que creció tras el 2-2 provisional de ayer, mas Álex Campos y Álex Erazo se encargaron de sumir a toda la Ciudad Morena en un pesado silencio al final del juego.

Antes, a las 8:00 de la mañana, todo era alegría en la ciudad. Varios buses esperaban en el parque central a los aficionados que le pondrían alegría al partido en el Estadio Cuscatlán.

En Santa Ana quedaban los menos afortunados, como la familia Corado, tres generaciones de mujeres, que se vistieron de rojo para entrar en ambiente de final.

“Los hombres de la casa se fueron a ver el partido al estadio, nosotras lo vamos a disfrutar desde la tranquilidad del hogar”, comentó Marlene Corado, quien junto a su madre Elvira y sus hijas Karla, de 4 años, y Leidi, de 8, se acomodaban en el sillón de su sala.

Durante el 2-2 crecieron las esperanzas, pero llegó el fatídico 86’ cuando Campos venció a Santos y Águila comenzaba el festejo. A partir de ahí, el desánimo se apoderó de Santa Ana.

El silbato final sonó y cada aficionado santaneco lloró la pérdida de la corona. Aun así, en el parque central se alcanzó a oír desde un parlante que recibirían al equipo como lo merecía.