Matador

Álex “Paleta” Erazo conquistó los corazones de los aficionados de Águila con dos goles. Tumbó los sueños de FAS que pudo remontar en el complemento.

Publicada 29 de mayo 2006, El Diario de Hoy

Víctor Zelada Uceda
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Grito del alma. Álex Erazo marcó la diferencia con sus goles y tiene al Águila celebrando un título después de seis años.

Domó a los tigres. Su incansable deseo por regalarle la corona 14 a los hinchas de Águila lo llevó recetar dos goles y asistir en uno para la victoria contundente de 4-2 sobre FAS.

Su recompensa: ovacionado como un héroe. Y hasta el Chacal negronaranja, personificado por el aficionado Melvin Villatoro, le dio una corona de cartón.

“No soñaba con anotarle dos goles al FAS y más si ellos partían como favoritos. Sólo quería que ganáramos porque hicimos un buen torneo con base a sacrificio y humildad.

Le dedico esta alegría a Dios, a mis compañeros, a la afición y a mi novia que cumple mañana (hoy)”, indicó.

Locura

Sus momentos claves fueron tres. Al minuto 41 sirvió un pase que Camilo Mejía concretó en gol.

Y su jugada que enmarcó fue su corrida por todo el terreno de juego, después de rechazar un tiro libre y juntarse con Álex Campos en un contraataque. Su ejecución perfecta frente a Santos Rivera alborotó al público aguilucho en el Cuscatlán.

Y cuando el partido estaba 3-2 a favor de su equipo, a los 89’, controló sus nervios y anotó el definitivo 4-2.

Sin camisa y con sus brazos extendidos simuló el vuelo del Águila. La euforia no tuvo límites. Cerró así un ciclo mágico. En una temporada le anotó cuatro goles a FAS. Y sus dos últimos llegaron en el mejor momento.