Que comience el Carnaval

Águila terminó con la sequía de cinco años al vencer al FAS en la final del Clausura 2006. Los migueleños sumaron la corona 14.

Publicada 29 de mayo 2006, El Diario de Hoy

William Alfaro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Álex Campos empieza a festejar su gol. Significó el 3-2 y fue clave para la definición.


Águila, de la mano de Álex Erazo, terminó con el maleficio de cinco años y llevó a los migueleños a sumar su corona número 14 en una final que el resultado pudo favorecer a los tigrillos.

Los migueleños ganaron con un contundente 4-2, que a razón de la verdad no demuestra que los santanecos fueron mejores en grandes tramos del encuentro.

Desde el arranque del partido y con esquemas conservadores (3-5-2), ambos equipos se fueron abriendo por los costados.

Más FAS, que logró en los primeros 45 minutos llegar en cuatro ocasiones, en todas ellas Hernández tapó impidiendo el grito de gol de Moscoso (3 veces) y Ayala.

Águila fue débil en la marca por el corredor izquierdo, en el que Nerio perdió muchos balones. Además, el volante no contó la cobertura precisa de Carranza.

FAS llegaba con el trazo fino de Álvarez, Águila buscó el pelotazo de Ulloa a Erazo y Campos. Ninguno dio resultado, hasta al 41’, un error en la zaga de FAS, terminó con la pelota al fondo de las redes.

Por el corredor derecho Erazo tomó la pelota ante la mala cobertura de Tobar, pasó a Mejía, quien ante la marca de Velásquez y González sacó un zapatazo que terminó venciendo a Santos Rivera.

45 minutos de locura

El tanto se celebró con tanta pasión que por momentos el Cuscatlán parecía derrumbarse.
Al final de la primera mitad, el Presidente de República, Elías Antonio Saca, afirmó que FAS era mejor, pero que al final ganaría el que entregara más en la segunda parte, y auguró 45 minutos intensos. Saca no se equivocó, tanto el Águila como el FAS regalaron un verdadero clásico y cinco goles más.

Carlos De los Cobos, quien sufrió en el exilio de las gradas, movió las primeras piezas. Sacó de la cancha a Gómez y mandó al argentino Lucas Abraham, dejándolo como compañero en el ataque de Ayala y pasando Moscoso como enganche.

El resultado fue explosivo. Un par de minutos FAS llegó nuevamente a la meta de Hernández. Luego de una falta de Carranza sobre Moscoso, el Cuscatlán y los casi 40 mil espectadores fueron testigos del mejor gol de la tarde.

Álvarez cobró la falta al 67’, la pelota se estrelló en el rostro de “Paleta” y la tomó Campos, abriendo sobre la espalda de Flores a Erazo, quien corrió desde su propia área, se sacudió la marca de González y venció a Rivera sobre su propio poste.

La herida pareció letal, pero los santanecos sacaron fuerza de flaqueza y descontaron por medio de Abraham al 70’, una pelota que se coló entre las débiles manos a Hernández. El mismo argentino estrelló el primer testarazo cuatro minutos después. Velásquez le siguió de inmediato.

No hubo más avisos, FAS igualó al 79’, después de una pared entre Umaña y Ayala. La pesadilla para los migueleños del Apertura 2003 se volvió realidad.

Pero de la misma manera que en aquella final, volvió a aparecer el “Murciélago” Campos al 88’ y liquidó a Rivera, quien no aguantó y en una salida desmedida le regaló la portería desprotegida.

Águila todavía tuvo tiempo para darle al tigre la puñalada en el corazón cuando al 89’, después de un error tremendo en el medio campo de Flores, le quedó la pelota a Deris Umanzor, quien consiguió que Rivera le cometiera falta dentro del área y como resultado penal.

Para cerrar la tarde con broche de oro llegó a cobrar Erazo, quien con un potente disparo venció a Rivera.

Las claves de la victoria
  • Fue el que se equivocó menos
    En un juego plagado de errores, el Águila cometió menos errores que su rival. El portero Hernández se comió un gol, pero su colega de FAS se apresuró en la salida dos veces y lo pagó caro: le sirvió el tercer gol a Campos y cometió un penal.
  • Águila tuvo la cabeza más fría
    Supo aguantar en los momentos difíciles, donde la pasó bastante mal en defensa. Pero aprovechó muy bien el contraataque y definió el juegos en dos réplicas cuando todo parecía que el partido se iba al extra tiempo. Estuvo más concentrado.
  • Tuvo un gran aliado: la fortuna
    El larguero lo salvó en dos ocasiones. Primero fue un cabezazo de Lucas Abraham y luego en otro de Víctor Velásquez. Si entraba una de esas dos, la situación hubiera sido diferente. Tuvo la suerte del campeón, siempre necesaria.
  • Tuvo a un álex erazo muy inspirado
    Paleta jugó probablemente su último juego con la camisa de Águila. Y fue decisivo. Él hizo toda la jugada del segundo gol, demostrando que es un jugador de toda la cancha. Además, no falló a la hora de ejecutar el penal.
  • Abraham debió entrar mucho antes
    El delantero argentino le cambió la cara al FAS. Hizo gol, pegó un tiro en el palo y participó en todos los circuitos ofensivos. ¿Por qué el técnico no lo puso de entrada? Quizás por su lesión, pero ya había jugado algunos minutos contra Boca Juniors.
Los Goles de la final
Minuto 42 Gol de Águila Minuto 68 Gol de Águila
Minuto 71 Gol de FAS Minuto 79 Gol de FAS
Minuto 86 Gol de Águila Minuto 89 Gol de Águila