Contratiempos
Esfuerzos. Pocas quejas hay por la seguridad
y asistencia en salud. Pero en las juntas electorales hubo
diferentes contratiempos que afectaron el proceso.
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| Entusiasmo. El alcalde migueleño
y candidato a la reelección por el PCN, Wilfredo
Salgado, votó acompañado por muchos seguidores. |
Corresponsales
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La determinación cívica de
millones de salvadoreños se manifestó ayer de
nuevo. Pero las fallas, a veces técnicas y en la mayoría
humanas, dejaron a muchos con las ganas de votar.
Algunas urnas como las de Juayúa, en Sonsonate, se
abrieron con dos horas de atraso, por fallas en el servicio
de electricidad, según los miembros de las juntas electorales.
La electricidad jugó malas pasadas a varias ciudades
sonsonatecas y de Ahuachapán.
En otras, como las de San Cristóbal, en Cuscatlán,
los atrasos de más de dos horas se debieron a que los
plumones de tinta indeleble no pintaban.
En Perquín, Morazán, a las 10:00 de la mañana,
había una urna a la que sólo había llegado
un votante.
Las frustraciones de muchas de las personas que pretendían
ejercer su derecho, abundaron. Unos esperaban, otros optaban
por volver más tarde. Pero para quienes habían
viajado de otras ciudades o tenían otras actividades
que realizar, la intención de voto se esfumó.
Afortunadamente los hechos delincuenciales se redujeron. El
efectivo trabajo policial no dejaba espacio para cometer fechorías.
La ironía no faltó. En San Miguel, el candidato
pecenista Wilfredo Salgado expresó que “Tony
Saca pidió que le dieran de regalo de cumpleaños
la alcaldía migueleña. Yo le voy a mandar la
banda de juramentación.”
En San Juan Opico, La Libertad, Manuel Mojica llegó
a emitir el sufragio sin motivación. “Votemos
o no, siempre seremos pobres”, indicó.
Pese a los esfuerzos de quienes ayudaban a orientar a los
ciudadanos, hubo confusión.
En algunas juntas receptoras, los responsables no podían
buscar por orden alfabético a quienes pretendían
votar. Hubo electores que no comprendían, pese a la
intensa campaña desarrolladas por el Tribunal Supremo
Electoral, las razón de que les entregaran dos papeletas
o por qué habían miembros de distintos partidos
en cada mesa electoral.
Pero también abundaron los gestos positivos de personas
interesadas en colaborar para hacer más sencillo el
proceso. Millares de policías se esforzaron por mantener
el orden en zonas de concentración y los socorristas
atendieron muchos casos de desmayos, niños extraviados
y personas afectadas por el calor y la insolación.
Fue especial en San Miguel donde las entidades de servicio
tuvieron mucho trabajo, especialmente durante la mañana.
Lamentablemente pocos reconocieron estos esfuerzos.
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