El otro rostro de las estrellas  

Cristina López y Jorge Jiménez analizaron con EDH el deporte de El Salvador tras Cartagena.

Tomás Romero
Publicada 1 de agosto de 2006

Deporte y realidad. Cristina López y Jorge Jiménez han convertido sus hazañas en leyenda, pero cada uno tiene sus preocupaciones.

Son conocidos por sus extraordinarias hazañas en marcha y en el tiro con arco, los que les ha dado medallas de oro y mucha gloria.

Cartagena fue sólo un lugar para la consagración.

Jorge Jiménez fue el máximo medallista salvadoreño en los XX Centroamericanos y del Caribe al cosechar siete preseas, tres de ellas doradas, mientras que Cristina López se quedó con el oro en marcha.

Ambos viajaron con el peso ser considerados como seguros ganadores.

“Parte de la presión es ir a buscar la medallas, es una presión psicológica que te puede llegar a desgastar”, comentó Jiménez, con quien coincide López al señalar que “eso me pasó en Portugal, a la hora de la competencia había pensado demasiado en la gente, en lo que iban a decir”.

No obstante, la marchista reconoce que “cada uno sabe su capacidad, yo me digo que siempre voy a ganar, me animo yo misma”. Para Jiménez, “aunque el otro pueda tener tres personas asesorándolo, entrenador, psicólogo, etc., a la hora de la competencia todos somos iguales, tenemos las mismas condiciones”.

Y esta vez sus condiciones, tanto antes como durante los Juegos en Colombia, fueron buenas. “En nuestros deportes daban por hecho que iban a haber medallas, así que atenciones si hubo para nosotros.

Habría que preguntarle a otros deportes que no tenían tanta expectativa de ganar medallas”, reconoció Jiménez.

Con los pies en la tierra

El futuro. Jiménez considera que en su deporte hay trabajo de canteras, pero coincide con López que en atletismo sólo brilla la marcha.

Ambos deportistas se reconocen como referentes del deporte salvadoreño, pero tienen claro que el apoyo no es para todos.

“La Federación nos ayuda bastante, pero no tenemos becas, yo no me quejo de las que tengo con el INDES y el COES, pero mis compañeros no tienen y son campeones”, comentó López, quien explicó que Marcos (Benavides) ganó oro en el Panamericano Juvenil en Canadá y ahora está lesionado y casi olvidado.

“Cuando regresó hasta dijo que había empeñado su medalla para pagar la luz”, dijo Cristina, a lo cual Jorge preguntó que dónde, para hacer lo mismo.

“Mucha gente quiere saber que si esas medallas son de oro de verdad... Si lo fueran estarían en La Cornucopia”, bromeó.

Y es que la única queja común en ambos es que el respaldo al atleta no es recíproco con su esfuerzo en los entrenos.

“Dicen que no hay fondos, que no hay recursos y es una lástima que en otros países, por mucho menos de lo que hemos hecho muchos deportistas acá, tienen todo lo necesario para vivir el resto de su vida”, explicó Jiménez, quien aclaró que “sería una motivación para que desarrolles más tu deporte sin estar pensando en los problemas diarios, como mantener a tu familia”.

Cristina recuerda que “hace un año que me dijeron en la Asamblea que me darían una casa, y todavía estoy esperando. Cuando gano la medalla todo es bien bonito, voy y salgo de mi casa en carro, pero después vuelvo a la realidad”.

Esa muestra la retoma Jiménez para afirmar que “ni un 98% de los deportistas no somos ni semiprofesionales”, por lo que se necesita implementar un modelo como el de Guatemala, en el que un porcentaje del presupuesto nacional va para el deporte. “Si pudiéramos lograr que eso se diera aquí sería un gran paso”, afirmó.

“A veces pienso en el retiro”

Cuando se puede considerar que Jorge Jiménez se encuentra en la cúspide de su carrera, las preocupaciones extra deportivas lo obligan a pensar en alejarse del deporte al que ha estado vinculado los últimos años.

“Viendo ejemplos de deportistas que han llegado a dar mucha gloria al país y que después nadie se acuerda de ellos, a veces pienso en el retiro”, comentó.

“Dejé todo por el tiro con arco, en un momento se me planteó que el tiro con arco podría ser mi profesión y yo lo creí, y me retiré del trabajo que estaba haciendo. Pero qué pasa si a la vuelta de uno o dos períodos que cambien la dirigencia del INDES, el que llegue no crea que eso es posible”, se preguntó Jiménez.

“Ya tengo 38 años, una empresa no va a contratar a una persona de 38 ó 40 años sin experiencia laboral. Eso me pone a pensar en buscar trabajo ahora y no el día de mañana que ya no rinda en este deporte”, explicó el arquero.

Por el momento, Jiménez está como entrenador, arquero y desde el año pasado fundó con su esposa una empresa pequeña en la que no le faltan dificultades. La semana pasada le robaron un vehículo.

“Yo no quiero que mis hijos me digan mirá papá, ahí tenés el montón de medallas, pero no tenemos casa o estudios”, dijo el consagrado arquero, quien agregó que “en el deporte, cuando te retiras, nadie te va a decir: mirá aquí está tu tiempo, tu indemnización”.


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