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Suleyma García le dedicó la medalla a su madre, quien le insistió desde EE.UU. para que siga en el judo
Desde Cartagena Colombia
Periodistas: César Najarro
Fotoperiodistas: Mario Amaya
Enviados especiales
Publicada 28 de julio de 2006
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| Sin tregua. Suleyma García (blanco) y la dominicana Fanny Ascensio tuvieron un intenso combate. Al final, la medalla de bronce fue para la representante de El Salvador. |
“Hace dos años que la madre de Suleyma García se fue a Estados Unidos a trabajar. Pero siempre le llamaba a su hija desde Los Ángeles para insistirle que siguiera en el judo, que no faltara a los entrenos.
Cinco años atrás, la joven se enamoró de este deporte, y su madre, que siempre llegaba a verla, también. Poco a poco, los compromisos, las clases, y otros intereses juveniles hicieron que García dudara en asistir a más de un entreno.
Siempre estuvo ahí su madre para apoyarla, para insistirle, para decirle que algún día sería una estrella nacional, para que creyera en sí misma.
Ayer, Suleyma García no pudo más que dedicársela a ella, a la responsable de que siguiera en el judo, a su entrenador, a su familia y al país. “Ahorita mismo le llamaré por teléfono a mi mami”, dijo sonriente ras el combate.
Esta es la primera participación de García en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe, y aunque no fue oro, como quería, le regaló el tercer bronce que el judo ha cosechado para el país.
Con apenas 20 años, en un deporte donde, si no hay lesiones serias se puede competir hasta aproximadamente los 30 años, la atleta nacional ya sueña con los Panamericanos de Rio, y con poderle dar más medallas a su madre.
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| Mirada fija. El salvadoreño Carlos Figueroa y Ludwin Ortíz miran al árbitro. |
“No me siento satisfecha con el bronce, porque uno siempre viene a pelear por el oro, pero mi categoría (46 kilos) es muy fuerte, estaba la cubana, campeona mundial”, dijo la atleta, quien se refería precisamente a Yanet Bermoy, quien ganó el primer lugar al derrotar a la colombiana Lisseth Orozco.
“Este es un deporte del que uno se enamora fácilmente, pero cuando yo no quería ir, mi mami siempre me decía que fuera, antes de que marchara a Estados Unidos, y después, que me llamaba para alentarme”, dijo la atleta antes de ser conducida por una edecán a la sala de doping, donde se le harían las pruebas.
Se tomó la revancha
La dominicana Fanny Ascencio le había ganado a Suleyma en el último combate entre ellas, y le dejó una lesión en la rodilla. Iban 1-1 en la lucha personal, pues la nacional le derrotó en el circuito de República Dominicana hace un mes.
Ayer, la salvadoreña entró al tatami con la mirada puesta en el bronce, pero con la mente, en la lesión. “Entré pensando en eso, en que no me fuera a lesionar”, dijo la ganadora.
Con un movimiento de cintura y tomando del traje a su rival, García la elevó para anotarse una waza (tercer puntaje más alto). Y a falta de 50 segundos sumó un yuko.
La dominicana no tenía con qué responder, se le notaba cansada e incluso comenzó a retroceder. Le costó una koka de amonestación.
Era todo, con 10 segundos en el reloj, los atletas y delegados nacionales celebraron en las gradas; Suleyma esperó el final para consagrarse en estos Juegos como una promesa nacional. Figueroa estuvo cerca pero se quedó sin nada
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| Final feliz. Una vida de lucha y sacrificio tuvo ayer su recompensa para Suleyma García, con un bronce.. |
El otro salvadoreño que logró clasificarse a las finales, en los 66 kilos, estuvo muy cerca de las medallas pero no pudo alcanzar el bronce.
Carlos Figueroa, quien ganó su primer combate y perdió el segundo en la jornada matutina con el cubano y finalista Yordanis Arencibia, se tuvo que afrontar al venezolano Ludwin Ortiz, uno de los grandes favoritos para esta competencia en Cartagena.
Las estadísticas estaban a favor del sudamericano y campeón panamericano. Al nacional, quizás le pesó mucho eso porque salió a defenderse.
Con ello, el cuscatleca se llevó la primera amonestación (koka) y nunca logró imponer su agarre y su estrategia al rival, que supo como manejar la experiencia, algo que fue determinante para el triunfo final.
Al final, el salvadoreño perdió con un ippon (máximo movimiento y fin del combate) a falta de 2:09 en el reloj. Fue el final de un sueño y dejó la cosecha de medallas en el judo en tres, todas de bronce.
Por la mañana, Jonathan Chávez, el otro judoca salvadoreño que compitió ayer perdió su primera pelea en la categoría de 73 kilos y se quedó rápidamente afuera de la disputa de las medallas.
El judo se transformó en uno de los deportes que más aportó a la delegación salvadoreña. |