Con sudor y sangre  

Aunque le rompieron la nariz, Willliam Serrano ganó bronce en kumite

Desde Cartagena Colombia
Periodista: César Najarro
Fotoperiodista: Mario Amaya
Enviados especiales

Publicada 24 de julio de 2006

William Serrano
“En lo personal, ya superé la plata y los bronces de 2002, ahora con un oro y dos bronces. No estoy conforme. Me falta actuar en open”

El nacional William Serrano regaló una presea bronceada más a El Salvador, que labró con sacrificio y sangre en el tatami del Coliseo de Gimnasia y Combates.

Además de contribuir a la obtención de la de oro en katas por equipo, y de la de bronce en kumite por equipo, Serrano superó su producción de los pasados Juegos y se ha convertido en el referente principal del karate nacional, a falta de una jornada.

El atleta comenzó su participación en los -75 kilogramos frente al mexicano Armando Medina. Perdía 3-2 el combate merced a tres puñetazos que le propinó su rival.

Cuando restaba un segundo para que terminaran los tres minutos reglamentarios de pelea, el salvadoreño empató el duelo y obligó el tiempo extra, donde gana quien conecte el primer golpe reglamentario.

Y para que no quedaran dudas, Serrano (que retrocedía por estrategia) recibió a su rival con una patada a la cara para avanzar a la siguiente ronda y ganar por 6-3.

Minutos después enfrentó al dominicano Dionisio Gustavo. Comenzó ganando y el triunfo lo tenía en la bolsa, con 2-1 arriba en la pizarra. El reloj marcó los 3:00 minutos de pelea cuando Gustavo logró un golpe de puño. El juez decidió que fue justo a tiempo y le dio el empate. De nuevo, Serrano tuvo que definir en el tiempo extra.

Una vez en semifinales, le tocó al más fuerte en los papeles, Rodolfo Rodríguez de Venezuela, quien este año en el panamericano celebrado en República Dominicana le derrotó en la pelea por la medalla de oro y quien se llevó la de plata al caer en la final ante el cubano Lester Zamora.

Y la historia se repitió: el nacional no pudo contra el venezolano, con mayor altura y alcance que él, y perdió el combate por 1-7 y la opción de disputar la medalla de oro.

Entrega


Con un ojo morado, cansado tras el trabajo desarrollado en la primera jornada en katas y kumite por equipos y tras tres peleas (dos de las cuales se fueron a tiempo extra) Serrano salió del tatami por un poco de agua e inmediatamente regresó para pelear por la presea de bronce contra el colombiano Herbin Amu.

De entrada, el local logró un punto con un golpe de puño. Después aumentó su ventaja a dos y el nacional descontó inmediatamente. En la reacción, Amu utilizó un golpe ilegal y fuerza excesiva y le rompió la nariz al nacional.

La acción, le costó un punto al colombiano y la pizarra señaló el 2-2 parcial mientras la banca azul y blanco, conformada por el resto de atletas, entrenadores y delegado de karate, celebraba. Pero a Serrano le hirieron el ego con ese golpe ilegal, y nomás reanudada la batalla, recibió a Amu con una patada a la cara para el 5-2.

El tiempo expiraba; Serrano fue a buscar a Amu para conectarle varias veces hasta 10-3 y celebrar, no la medalla que quería, pero sí una más para El Salvador y el karate.


| Portada | Subir |