Cuesta abajo  

El Salvador está lejos de la cosecha de 2002. Peligra el anuncio del Indes de terminar entre los 10 primeros.

Desde Cartagena Colombia
Periodista: César Najarro
Fotoperiodista: Mario Amaya
Enviados especiales

Publicada 24 de julio de 2006

En natación no hubo oros a pesar de Pamela Benítez

El país marcha noveno en el medallero general. En los Juegos de San Salvador, fue quinto con una producción de 124 medallas, 18 de las cuales fueron de oro.

Hasta la fecha, con nueve días de competición y a falta de seis (El Salvador termina de competir el 29 de julio), el país ha cosechado cinco medallas de oro, cuatro gracias a tiro con arco, y una en karate do.

Ya terminaron las competiciones más fuertes de El Salvador, y el panorama se ve desalentador desde ese punto de vista. En 2002, tiro con arco regaló seis de oro. A esas, se sumaron cuatro de tiro olímpico y además se ganaron siete medallas de plata y ocho de bronce. El tiro ya terminó en Barranquilla, y esta vez se cosecharon cuatro platas y tres bronces. Sin duda, la disciplina que más bajó.

En pesas, Eva María Dimas ganó tres medallas de oro, pero esta vez, al competir en dos categorías más arriba que en 2002, la nacional no pudo contra la colombiana Álvarez y se llevó tres platas.

Jiménez, el más destacado en 2002 y 2006.

La de oro en remo ligero individual, con Aída Turcios, tampoco pudo ser. Y Francisco Suriano ya se retiró de la natación y con él las opciones a los oros.

Es cierto que están surgiendo nuevas figuras como Pamela Benítez y que otras experimentadas como Golda Marcus también tuvo un buen desempeño pero el himno nacional se ha cantado menos en Cartagena que en San Salvador.

La otra de oro que no se ganó es la de fútbol. Sorpresa en el 2002 al vencer en la final a México, El Salvador no pudo ni siquiera clasificar a semifinales. De aquellos muchachos, muchos no siguieron en el proceso.

Ya por circunstancias deportivas, ya por falta de inversión y de proceso, El Salvador difícilmente podrá superar lo de 2002, salvo un milagro.

Ahora, sin embargo, pueden surgir un par de medallas que antes ni se soñaban. Marcha con Cristina López va en busca del oro y peleará medallas con Verónica Colindres y Walter Sandoval.

La fuerza de Eva María no alcanzó esta vez para el oro.

En luchas, el panorama es más complicado, pero la esperanza es William Serrano. La otras dos disciplinas en las que se podría llegar a dar una batalla por el oro que incluya a salvadoreños son tenis de mesa y boliche.

La primera, con Josué Donado, Morayle Álvarez y compañía; mientras que en los bolos, está Aída Granillo.

Las autoridades insistieron desde un inicio en que la localía pesó en 2002, por la cantidad de atletas, pero se supone que a Cartagena viajaron los que podían optar por medallas, y que en casa, más allá de los lesionados Evelyn García y Juan Salmerón, no se quedaba nadie con chances.

El otro factor que incluyen en el descenso es la participación de Cuba, país que en 2002 no participó. Es cierto que Cuba fue segundo en el medallero en tiro olímpico y que también destacó en tiro con arco.

Pero lo que ha restado más medallas a El Salvador es que el resto se ha desarrollado más. Para muestra, las nuevas marcas que impuso México en estas disciplinas y en natación junto con Venezuela, Colombia y otros países.

Afectó la falta de orden

Tiro Problemas e improvisación jugaron en contra

Tiro olímpico fue la disciplina que más bajó en medallas.

La tiradora Patricia Rivas manifestó que uno de los factores que les afectó en esta ocasión como para no haber alcanzado ninguna medalla de oro es que por problemas administrativos no pudieron contar a tiempo con los fusiles que trajeron a Cartagena.

Es decir que no pudieron entrenar con ellos el tiempo indicado para este tipo de competencias tan exigentes. Sin dudas, eso pudo haber influido en el rendimiento final y en la falta de preseas doradas en el equipo de El Salvador.

Por su parte, el entrenador de fusil, Reynaldo Flores, manifestó que una de las estrategias que van a impulsar a su regresa San Salvador, es diseñar un plan de masificación. Esto es, para reclutar o hacer llegar a nuevos tiradores y así con el paso del tiempo aumentar la base y posibilidades de éxito en el futuro.

Reconoce el entrenador que por ahora esta es una de las debilidades del deporte de tiro y lo mostró como opción en el futuro para el desarrollo de esta disciplina que dio tantos éxitos.


| Portada | Subir |