El arco del triunfo  

Jorge Jiménez se colgó la primera medalla dorada con récord de los Juegos en los 90 metros arco compuesto.

Desde Cartagena Colombia
Periodista: C ésar Najarro
Fotoperiodista: Mario Amaya
Enviados especiales

Publicada 17 de julio de 2006

Doble premio L Jiménez y sus dos preseas: Oro y bronce.

De antemano se sabía que la pelea sería entre Jorge Jiménez y los mexicanos Armando de la Garza y Rubén Ochoa. Y así fue.

Los aztecas dominaron las rondas iniciales y el nacional se mantuvo siempre a uno o dos puntos de ellos, como tercero.

Tras la tercera ronda, Garza, que generalmente comienza muy bien, lideraba la competición con 170 puntos, seguido de su compatriota Ochoa con 168. Terceros se ubicaban los nacionales Jiménez, Renato Lara y Rigoberto Hernández, todos con 167.

Y en la quinceava posición marchaba Erick Menjívar, con 158. Pero Jiménez sabe trabajar bajo presión y casi siempre mejora sobre las rondas finales. Y esta vez no fue la excepción.

El nacional seguía tercero a falta de una última ronda de disparos, a cuatro puntos de De la Garza (285), quien seguía de líder. Jorge, con 281, estaba empatado con Ochoa y con el nacional Rigoberto Hernández.

Pero su experiencia y su fuerza mental prevalecieron sobre el final, al no cometer ningún error. Ya había alcanzado a Ochoa, con quien peleó el bronce en el Gran Prix Mundial que se disputó hace unas semanas en El Salvador. Y ayer, tuvo un buen cierre con 58 puntos más para terminar con un total de 339.

De la Garza cometió errores, como suele pasarle sobre el final, y sucumbió ante la presión de Jiménez. El mexicano quedó con 338. Así, Jiménez le regaló a El Salvador la primera medalla de oro en el segundo día de actividades y el primero de tiro con arco.

La cosecha

Todos juntos. Jorge Jiménez, Cristóbal Merlos, Renato Lara, Yolanda Lagos y Karen Hernández.

Además de la de oro, los salvadoreños se adjudicaron una medalla de plata y cuatro de bronce, en una jornada que dominó México con cinco medallas de oro, una de plata y dos de bronce.

La medalla de plata llegó gracias a Renato Lara, en la modalidad de arco compuesto 70 metros, quien realizó una destacada actuación y superó el anterior récord de los Juegos, al tirar 347, pero no le bastó para colgarse la dorada, pues Rubén Ochoa realizó una labor completa y tuvo el control de la prueba de principio a fin. Marcó 352.

Tercero fue Jorge Jiménez, quien no arrancó del todo bien y luego se recuperó para marcar su mejor registro, pero la diferencia que le había sacado el mexicano Ochoa le resultó inalcanzable. Jiménez, sin embargo, marcó 346 para colgarse su segunda presea, esta vez, de bronce.

Por su parte, Karen Hernández aumentó su historia al adjudicarse su primera medalla de Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe.

La tiradora cuscatleca terminó cuarta en la modalidad de arco compuesto 60 metros, empatada con la venezolana Luzmary Guedez. Las tres ganadoras eran mexicanas (Almendra Ochoa, con 350, Linda Ochoa, con 349, y Esmeralda Méndez, con 346).

Por reglamento de Odecabe, para evitar el acaparamiento de medallas, no puede haber tres ganadores de un mismo país, y la presea bronceada cae directamente al cuarto lugar. En un principio sólo se la dieron a la venezolana, pero al revisar las hojas de tiro, se determinó que había total paridad con la salvadoreña y se entregaron dos bronces.

Por su parte, Yolanda Lagos también se adjudicó una medalla de bronce, merced a la misma situación, pero en arco compuesto 70 metros. Las mexicanas habían dominado de nuevo, y la salvadoreña aumentó la cosecha nacional.

Al blanco G Jorge Jiménez no falló.

La otra de bronce fue para Ricardo Merlos, quien, con un puntaje de 320 se aseguró la medalla en el arco recurvo de 70 metros, una prueba que tuvo de todo, hasta bronca entre las delegaciones de Cuba y México por la de oro (ver nota aparte).

La bronca

El cubano Juan Carlos Steven terminó su ejecución en 70 metros arco recurvo. Al caminar hacia el resto de atletas que observaban la competición, le preguntaron que cuánto había tirado. “224”, dijo.

Por su parte, el mexicano Eduardo Magaña terminó con 226 y le había llevado “la cuenta” a Steven, según unas fuentes dentro de la disciplina. Los cálculos del mexicano sobre lo que marcó el cubano eran exactamente iguales, es decir, 224.

Sin embargo, a la hora de ver los resultados que eran impresos ahí mismo en la base naval donde se realizó el evento, Steven tenía 226. La medalla de oro sería para Cuba, pero México protestó y pidió ver la página oficial de resultados, la cuál, misteriosamente, había desaparecido.

Los cubanos, a excepción del atleta quien ya no estaba presente, querían que se premiara inmediatamente, pero por la protesta, se dejó para hoy. Los mexicanos, al ver esto, entraron en una discusión. “Otra vez Cuba”, se escuchó. “De qué hablas tú chico, métetelo en c...”, fue la respuesta.

Al final, hubo intervención para separar a los bandos, que ya se estaban gritando. Según el periódico mexicano El Universal, ya hay una resolución oficial del tema.

En su página web de ayer publican que “El mismo Magaña y el cubano Juan Carlos Steven consiguieron 326 puntos en los 70 metros de arco recurvo para compartir la medalla de oro, según la información proporcionada en la página oficial de internet de la justa centroamericana”.


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