Cartagena, allá vamos  

Salvadoreños parten a los Juegos. Buscan 60 medallas y quedar entre los 10 mejores.

César Najarro/Rafael Cárcamo

Esperanzador. Los atletas cuscatlecos confían en cumplir con los objetivos.

El deporte salvadoreño se apresta a encarar a partir del sábado otro reto regional que pondrá a prueba la capacidad de los atletas cuscatlecos, pero fundamentalmente arrojará un real parámetro de que tanto se ha avanzado o en su defecto, si se ha retrocedido en materia deportiva.

Tanto el Instituto Nacional de los Deportes (INDES) como el Comité Olímpico (COES), cuando en la segunda semana de junio dieron a conocer de forma oficial la integración del contingente que representará al país en los XX Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe Cartagena 2006, afirmaron abiertamente que esta vez se apuesta a conquistar 60 medallas, entre oro, plata y bronce.

Pero también en su apuesta detallaron que ello incluye el poder ubicarse entre los primeros diez lugares del medallero general, tomando como premisa básica los resultados que El Salvador cosechó en la XVIII edición efectuada en 1998 en Maracaibo, Venezuela.

La luz verde le fue dada a la delegación nacional cuando el jueves el Presidente de la República, Antonio Saca, les hizo entrega del Pabellón Nacional.

Eva María Dimas

Para que el contingente nacional pueda lograr los objetivos propuestos, los 169 deportistas van a intervenir en 25 disciplinas deportivas. Ysegún manifestaron tanto las máximas autoridades de INDES y COES, se han preparado lo mejor posible. Por eso dijeron que no habrá excusas para aquellos que no cumplan con las expectativas previas.

Realidad a medias

Si bien Jorge Isussi y Mauricio Samayoa, defienden a capa y espada que tomar como base los Juegos de Maracaibo es un pronóstico lógico y consecuente (y además lo refuerzan con la premisa de que en esta ocasión no se puede hacer una comparación con lo logrado en San Salvador 2002 porque se actuará de visitante) el argumento no aparece como realista.
“Debe tomarse en cuenta que en 2002 El Salvador era el anfitrión y eso pesa bastante y además Cuba no estuvo presente. Eso aumentó las posibilidades de medallas para El Salvador”, dijo Isussi y también, en su momento, Samayoa.

Quizás se puede coincidir en que el factor “de localía” pesa mucho y ello motiva a la máxima potencia a cada deportista. Pero el argumento de que la ausencia de Cuba elevó las posibilidades para El Salvador debería estudiarse porque las medallas de oro logradas por Jorge Jiménez (2) y Francisco Suriano (2), por mencionar dos ejemplos, no había cubanos que las hiciesen peligrar.

En todo caso, la ausencia de Cuba no sólo benefició a El Salvador, sino a todos los países que intervinieron en los Juegos de San Salvador 2002.

Allí va El Salvador rumbo a una nueva cita. En 17 días se sabrá dónde estamos parados en el mundo del deporte.


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