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Un rito seguido al pie de la letra
Los milenarios ritos
de la Iglesia Católica fueron cumplidos a cabalidad en la
misa de asunción del Papa Banedicto XVI.
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| El Palio se lo impuso el
cardenal protodiácono, el chileno Jorge Medina Estévez.
Fotos EDH / AP |
EFE
El Diario de Hoy
La Misa solemne de inicio de pontificado sustituye a la de coronación
e imposición de la tiara, abolida en el Pontificado de Pablo
VI (1963-1978). Benedicto XVI quiso darle un fuerte valor simbólico
para resaltar la dimensión "petrina" (de Pedro)
de su ministerio.
El rito estuvo basado en lo previsto en la reforma del Concilio
Vaticano II y en modos milenarios.
Comenzó con la bajada de Benedicto XVI a la Tumba de San
Pedro, en las Grutas Vaticanas para orar ante el Apóstol
junto a los patriarcas de las iglesias orientales.
Después en procesión todos se dirigieron hacia el
atrio de la basílica de San Pedro, en cuyo balcón
central colgaba un gran tapiz, que representaba la pesca milagrosa
y a Jesús hablando con Pedro.
Benedicto XVI portaba una casulla de color oro viejo que usó
Juan Pablo II.
Los momentos más emocionantes fueron la imposición
del Palio y del Anillo del Pescador, tras la lectura
del Evangelio, que se hizo en latín y griego, todo sin dejar
escapar un detalle.
El Palio se lo impuso el cardenal protodiácono, el chileno
Jorge Medina Estévez. La estola, que simboliza al Salvador
que encontrando al hombre como a la oveja descarriada lo carga a
sus espaldas, fue confeccionada con lana de cordero.
Hasta ahora medía entre cuatro y seis centímetros
de ancho y no era excesivamente largo. Benedicto XVI ha recuperado
la medida original y la que hoy le fue impuesta mide 2,60 metros
de largo y 11 centímetros de ancho.
Sobre la misma habían sido colocadas cinco cruces rojas,
que recuerdan las cinco llagas de Cristo, con alfileres, que recuerdan
los clavos de la cruz.
En Anillo del Pescador se lo colocó el Decano del Colegio
Cardenalicio, Angelo Sodano, en medio de la emoción del Papa,
al que se le vio sonriente, sereno y en muchas ocasiones visiblemente
conmovido.
El Anillo del Pescador es diferente al que usaba Juan Pablo II.
El de ahora lleva inciso el mismo tema que el Sello de plomo (el
que usa para sellar documentos), a Pedro tirando las redes para
pescar.
Benedicto XVI lo llevará hasta su muerte, cuando el Camarlengo
se lo retire y lo machaque para que nadie pueda usarlo y a la vez
para simbolizar el final del Papado.
El ritual concluyó con el "rito de la obediencia".
Hasta ahora eran los cardenales los que se arrodillaban ante el
Papa, pero hoy lo hicieron doce personas en recuerdo del número
de los Apóstoles.
Fueron tres cardenales, un obispo, un presbítero, un diácono,
un religioso, una religiosa, un matrimonio y
dos muchachos.
La misa fue concelebrada por 150 cardenales, las lecturas se hicieron
en inglés y español y la comunión la dieron
320 sacerdotes.
En ese momento, por los altavoces se recordó que la comunión
estaba reservada sólo a los católicos.
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