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Millares
Dolientes aguardaron varias horas para despedirse de Su Santidad

Funerales. Al menos dos millones de personas dirán adiós al Papa Wojtyla en la Basílica de San Pedro hasta este jueves, cuando se cierre la capilla ardiente. Los funerales tendrán lugar el viernes y delegaciones de 250 países han confirmado su asistencia a las exequias

Funerales en el Vaticano
Eric Lemus
Enviado especial

Ornamentos. La mitra descansa en la cabeza de Karol Wojtyla y a su lado su inseparable báculo tallado. Foto EDH / AP

Fue una ceremonia espectacular. Un mar de personas se congregó desde tempranas horas, ayer, en la plaza vaticana, para presenciar el traslado del cuerpo del fallecido pontífice Juan Pablo II hacia la Basílica de San Pedro, donde será velado hasta el jueves en capilla ardiente.

El colapso en la red de transporte urbano y la aglomeración de personas, que formaban improvisadas columnas de hasta kilómetro y medio de longitud, desde la estación Ottaviano hasta la Plaza de San Pedro, era la señal inequívoca de las ganas que tenían estos fieles de despedirse de su jerarca.

Algunos hasta habían acampado en el lugar por tal de lograr un sitio privilegiado para presenciar el cortejo que condujo al cadáver del Papa hacia la basílica, o para ser los primeros en ingresar cuando las majestuosas puertas de bronce fueran abiertas al público para verle.

El cuerpo de Juan Pablo II había sido colocado sobre una estera de terciopelo rojo. Sus manos estaban cruzadas a la altura del pecho y, a su lado, había sido colocado el báculo papal.
Más de 100 mil personas estaban alineadas en el serpenteante camino delimitado por vallas para facilitar el paso de la procesión.

En el medio, el andar lento y solemne de los 12 portadores que llevaban el cuerpo del Santo Padre marcaba el avance del cortejo, formado por cardenales, obispos y dignatarios, a su vez custodiados por la Guardia Suiza.

Dolor. Una católica rinde homenaje con sus aplausos al Papa. Foto EDH / AP

Al otro lado del vallado, los sollozos de los fieles apenas rompían el respetuoso silencio que invadía el lugar, y que se mantuvo hasta que la comitiva llegó al umbral de la basílica, para que los portadores pudieran dar media vuelta y exponer el cuerpo de Su Santidad, de cara al público por última vez.

El estallido de aplausos fue espontáneo, como la única expresión de reverencia posible para este polaco, que ofició su primera misa, como máximo jerarca de la Iglesia, desde ese preciso lugar.

El cuerpo de Juan Pablo II fue colocado en la nave principal del templo, justo frente a la tumba de San Pedro, el primer Papa, y hacia las nueve de la noche las puertas fueron abiertas para que el público pudiera rendirle honores o para decirle adiós.

“No descansaré hasta ver al Santo Padre”

María Solano es una salvadoreña que vive en Milán, la ciudad industrial de Italia, desde hace más de nueve años.

Estaba de vacaciones en Roma cuando aconteció el fallecimiento del Papa. Su rostro moreno y severo contrastaba con las expresiones dulces que le arrancó el cortejo fúnebre que ayer pasó frente a sus ojos.

Entre sollozos, esta compatriota, que trabaja como doméstica en los suburbios milaneses, no dejaba de lanzar besos al cuerpo del Papa.

Como muchos otros, María había dormido en la Plaza de San Pedro para lograr ingresar a la Basílica, en donde los restos del Sumo Pontífice fueron expuestos.
“No importa cuánto tiempo me lleve. Tengo que decirle cuánto lo quiero”, dijo la salvadoreña, que se confundió entre el mar de gente.


Días de exequias
Son días intensos. Desde el deceso del Papa, el pasado sábado, la Curia Vaticana apresura los preparativos de una semana que concluye el viernes con el entierro.
Martes 5
El Vaticano informa detalles del funeral y sigue abierta a los fieles la capilla ardiente.
Miércoles 6
La visita es en forma ininterrumpida de día y de noche. Se cierra sólo de madrugada.
Jueves 7
Se cierra la capilla ardiente, a fin de preparar los actos funerarios.
Viernes 6
El entierro tendrá lugar a las 10:00 a.m., hora local, o 2:00 a.m. hora salvadoreña.
 

Envíe su mensaje de condolencia por la muerte de el papa Juan Pablo II. Haga click aquí.

 

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