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Cuenta regresiva para funeral solemne
Actos. Sólo hay dos puntos de agenda para las delegaciones:
la Santa Misa y una breve reunión en el aula Paulo VI
Funerales en el Vaticano
Eric Lemus
Enviado especial
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El cortejo fúnebre
Juan Pablo II será objeto de honores póstumos
antes de ser inhumado en la Basílica de San Pedro, en
el corazón de Roma. |
El lunes fue el día en que se despejaron varias incógnitas.
El lugar y la hora en que será enterrado el Papa Juan Pablo
II. Ante esto, la Iglesia Católica ha programado el acto
a las 10:00 a.m. hora de Roma (2:00 a.m. del viernes en El Salvador)
de modo que tan pronto como el Papa sea despedido, el Colegio de
Cardenales inicie sus deliberaciones para elegir al sucesor de Karol
Wojtyla.
Poco a poco, Roma ha ido aumentando la presencia de los carabinieri
y no hay sitio turístico sin presencia policial.
Los alrededores de la emblemática Fontana de Trevi, por ejemplo,
está acordonada de manera muy sutil entre oficiales con uniforme
y de paisano.
En el metro, en los alrededores del Vaticano, dentro y fuera de
la Estación Termini, el punto de origen de los trenes al
resto de la península itálica, la seguridad es más
visible.
La delegación salvadoreña, como todas las que lleguen
para las exequias del Papa, prácticamente tiene sólo
dos puntos en agenda precisados por la Santa Sede: la invitación
a la misa solemne el viernes por la mañana y un encuentro
en el aula Paulo VI entre los jefes de Estado y cuerpo diplomático
que todavía estén presentes en Roma.
Y es que el tiempo apremia. Ni el Gobierno italiano tiene tanto
interés por concentrar en su territorio a tanto jefe de Estado
por demasiado tiempo, ni el Colegio Cardenalicio quiere postergar
tanto las visitas especiales.
Un interés superior prima sobre lo anterior: el nombramiento
del sucesor de Juan Pablo II. Una figura que quizá no llene
el vacío del peregrino pero que, al menos, compense.
La calma en medio de la tempestad
- Pese al ambiente convulso que ha provocado el deceso del Papa,
siempre hay espacio para la planificación, mucho más
si se espera la llegada de tantos invitados foráneos.
- En el caso de los dignatarios la agenda es simple porque el Vaticano
tiene el objetivo de garantizar la seguridad de todos los asistentes.
- La Santa Sede quiere garantizar que todo sea rápido,
perfecto y expedito porque la visita de gobernantes como George
W. Bush, Jacques Chirac y el resto de líderes de Europa pone
la alerta en nivel máximo, comenta el embajador de
El Salvador ante el gobierno de Italia, José Roberto
Andino Salazar.
- Para la delegación salvadoreña también se
han tomado algunas medidas, entre estas, una escolta policial permanente.
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