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Ratzinger denuncia
Las sectas y las ideologías
Homilía. Recalcó que los católicos inmaduros
en la fe son zarandeados y llevados de una parte a otra por
cualquier viento doctrinal
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| Discurso. El cardenal alemán
advirtió a sus pares y a los fieles sobre las tendencias
que, a su juicio, amenazan a la fe: las sectas y las ideologías,
como el marxismo, el liberalismo, el ateísmo y el agnosticismo.Foto
EDH / AP |
El Diario
de Hoy
AP
A modo de candidato
a un puesto electivo a quien se da el privilegio del discurso final,
el cardenal Joseph Ratzinger aprovechó la circunstancia de
tener la última palabra antes de encerrarse con otros 114
cardenales en el cónclave que elegirá al nuevo Papa
de la Iglesia católica.
Ratzinger, el custodio de la defensa de la fe, bastión del
ala conservadora y mano derecha del fallecido Juan Pablo II, atacó
el lunes lo que llamó la dictadura del relativismo
en la homilía de la última misa antes del comienzo
del cónclave.
El relativismo es la ideología que rechaza toda verdad absoluta,
toda certidumbre, y es una de las características de varias
líneas de pensamiento modernas en filosofía, antropología,
lingüística y semiología.
El cardenal Ratzinger preside la Congregación para la Doctrina
de la Fe, la más antigua de las nueve que funcionan en la
Curia el aparato administrativo de la Santa Sede, que
había sido fundada por Pablo III en 1542 con el nombre de
Sagrada Congregación de la Romana y Universal Inquisición,
y a la que convenientemente se le cambió el nombre.
El cardenal alemán, a quien los expertos mencionan entre
los posibles candidatos a Papa, aprovechó su último
discurso en público para advertir a sus pares y a los fieles
sobre las tendencias que a su juicio amenazan a la fe: las sectas,
las ideologías como el marxismo, el liberalismo, el ateísmo,
el agnosticismo y el relativismo.
Tener una fe clara, basada en el credo de la Iglesia, se suele
considerar hoy día como fundamentalismo, dijo Ratzinger
en italiano. Y el relativismo, que es dejarse llevar por cualquier
vaivén de las enseñanzas, parece hoy la única
actitud aceptable. Estamos avanzando hacia una dictadura del relativismo
que no reconoce ninguna certidumbre y que tiene como su principal
objetivo el propio ego y los propios deseos.
El cardenal alemán de 78 años preside desde 1981 la
Congregación, responsable de mantener la pureza doctrinaria
en cuestiones como el control de la natalidad, el aborto, la eutanasia,
el sacerdocio femenino y el celibato sacerdotal.
Ratzinger ha silenciado a teólogos disidentes durante el
papado de Juan Pablo II, como el franciscano brasileño Leonardo
Boff, del ala liberal, o el arzobispo rebelde Marcel Lefebvre, del
ala ultraderechista.
Favorito de los exponentes del ala más tradicionalista y
anatema para el ala liberal, Ratzinger es considerado entre los
posibles candidatos a un pontífice de transición
después del largo papado de Juan Pablo, de 26 años.
Horas después de la misa, los cardenales debían reunirse
en la Capilla Sixtina para iniciar el proceso de votaciones que
llenarán la vacante Silla de San Pedro.
Oramos con insistencia al Señor para que, después
del gran don del Papa Juan Pablo II, nos dé nuevamente un
pastor que nos guíe al conocimiento en Cristo, a su amor
y a la verdadera alegría, dijo en la homilía
en la Basílica de San Pedro.
Toda la gente quiere dejar una huella duradera, agregó.
¿Pero qué es lo que queda. El dinero se va.
No quedan los edificios ni los libros. Después de un período
determinado, largo o corto, todas estas cosas desaparecen. Lo único
imperecedero para siempre es el alma humana, la persona humana creada
por Dios para la humanidad.
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