|
Con llamamiento de Ratzinger, comienza cónclave para
elegir Papa
Con un llamamiento enérgico a luchar contra ``la dictadura
del relativismo'', cardenales de los cinco continentes se reunieron
el lunes en el primer cónclave del siglo XXI para escoger
al sucesor del papa Juan Pablo II.
 |
| Cónclave. Cardenales
en su última aparición pública antes del
inicio de la reunión para elegir al nuevo representante
de la Iglesia Católica. Fotos
EDH/AP |
El Diario
de Hoy
AP
La
histórica reunión, la primera del Tercer Milenio del
cristianismo, se inició con una misa en la Basílica
de San Pedro en el Vaticano, donde el decano del Colegio de Cardenales,
Joseph Ratzinger, reclamó a los 115 cardenales electores
de 52 países que escojan a un pontífice con claro
sentido de la fe.
En su homilía, el cardenal Ratzinger, defensor de la ortodoxia
y bastión del ala conservadora de la Iglesia, pidió
un Papa que no permita ``una dictadura del relativismo'', la ideología
que descree de toda verdad absoluta, característica de muchas
líneas de pensamiento moderno en varias disciplinas.
La misa puso en marcha el cónclave, la reunión de
los cardenales para elegir al pontífice que guiará
a una Iglesia con 1.100 millones de fieles en el mundo.
Por la tarde, los 115 cardenales electores _aquellos entre los 183
cardenales de la Iglesia con menos de 80 años_ iban a alojarse
en la Casa Santa Marta, un albergue construido en el Vaticano para
los cónclaves, y a reunirse todos los días en la Capilla
Sixtina, engalanada con frescos de Miguel Angel, para iniciar el
proceso de votación.
El cardenal Ratzinger pidió a Dios que dé a la Iglesia
``un pastor que nos guíe al conocimiento de Cristo, a su
amor y a la verdadera alegría'', pero firme en la defensa
de la fe.
``Tener una fe clara, basada en el credo de la Iglesia, se suele
considerar hoy día como fundamentalismo'', dijo Ratzinger.
``Y el relativismo, que es dejarse llevar por cualquier vaivén
de las enseñanzas, parece hoy la única actitud aceptable.
Estamos avanzando hacia una dictadura del relativismo que no reconoce
ninguna certidumbre y que tiene como su principal objetivo el propio
ego y los propios deseos''.
Mientras se desarrollaba la misa, miles de personas se iban congregando
en la amplia Plaza de San Pedro en una mañana radiante de
sol, después de tres días grises y lluviosos.
Los cardenales, con sus atavíos púrpura, presenciaron
el oficio en un semicírculo en torno del altar, instalado
debajo del imponente baldaquín del arquitecto Bernini del
siglo XVII con cuatro columnas salomónicas.
 |
| El Cardenal Joseph Ratzinger
durante la misa previa a la elección del nuevo Papa.
Fotos EDH/AP |
Dos guardias suizos, con sus morriones y sus pantalones abombados
y uniformes con franjas verticales, hacían una guardia de
honor en el camino que llevaba hacia la nave central.
Por la tarde, los cardenales debían concurrir a la Capilla
Sixtina para iniciar el proceso que culminará con la elección
del pontífice número 265 de la Iglesia católica
a partir de San Pedro. En ese primer encuentro, luego de una plegaria,
los cardenales debían decidir si habrían de efectuar
la primera votación.
De no ser así, el martes iniciarán las jornadas con
dos votaciones por la mañana y otras dos por la tarde. Cada
vez que concluya una votación se quemarán las boletas
en una chimenea instalada en la capilla, y si no hay consenso el
humo que verá el público congregado en la plaza será
negro. Pero cuando se elija un Papa y el candidato acepte, las boletas
se quemarán con una sustancia que emitirá humo blanco.
Y además las campanas tocarán a vuelo para anunciar
la buena nueva.
Ningún cónclave en el siglo pasado ha durado más
de cinco días _los más breves fueron de dos días_,
y la elección de octubre de 1978 que consagró a Juan
Pablo duró tres días. En el pasado los cónclaves
podían durar meses y aun años.
Los miles de personas que llegaban a la plaza presenciaron la misa
en tres grandes pantallas de televisión, mientras otras se
congregaban bajo los pórticos semicirculares en torno de
la plaza empedrada, en cuyo centro se levanta un obelisco.
Entre los muchos visitantes había varios latinoamericanos,
conscientes de que la prensa considera entre los candidatos a Papa
a por lo menos seis de su hemisferio, entre ellos el cardenal brasileño
Claudio Hummes.
Un ama de casa brasileña, Claudia Oliveira, de Río
de Janeiro, que vive desde hace ocho años en Francia, comentó
que ``independientemente de quién sea, brasileño o
no, rezo porque sea el mejor''.
Un grupo de jóvenes estadounidenses que estudian teología
en Roma hicieron flamear una enorme bandera de Estados Unidos al
salir de la misa.
``Nos gusta Ratzinger'', comentó Nicholas Lebish, que estudia
en la Universidad de Letrán. ``El es a la vez conservador
y compasivo, y sabe todo sobre las enseñanzas de la Iglesia''.
El Vaticano dijo que Ratzinger sería el último en
ingresar al cónclave, precedido de los cardenales Angelo
Sodano de Italia, Alfonso López Trujillo de Colombia y Giovanni
Batista Re, también de Italia. Los dos italianos también
han sido incluidos entre los ``papábiles''.
En las votaciones iniciales, se necesitarán dos tercios _77
votos_ para elegir Papa. Si hacia el final de la segunda semana
no hay decisión, pueden votar para cambiar las reglas y determinar
que la elección se hará por mayoría simple,
58 votos.
|