|
Cardenales se aíslan
Votación. Los purpurados se reúnen a partir de hoy
para elegir al nuevo Sumo Pontífice. Un día nublado
marca la primera jornada
 |
| A puerta cerrada. La Capilla
Sixtina y los frescos de Miguel Ángel serán mudos
testigos de la elección del nuevo jerarca.
Foto: EDH/AP |
Elección
del
Nuevo papa
Mario González
Enviado especial a Roma
Advertidos por Juan
Pablo II en una ley que les prohíbe recurrir a pactos o dejarse
llevar por aversiones o simpatías, 115 príncipes
de la Iglesia, concurrirán hoy en procesión
hacia la Capilla Sixtina, para aislarse mientras eligen al nuevo
Papa.
Con el canto Veni creator, los cardenales electores invocarán
al Espíritu Santo para que los ilumine, realizarán
un juramento de silencio y meditarán antes de decidir si
realizan o no la primera votación este mismo lunes.
Contrario a lo que muchos piensan, la constitución Universi
Dominici Grigis les impide cabildear o votar por simpatías
o contrariedades entre si, so pena de excomunión por cometer
el pecado de simonía.
También, la legislación promulgada por Juan Pablo
II en 1996, llama al elegido a asumir el cargo sin pensarlo mucho.
Los cardenales asistieron el sábado a la última misa
de novenario del Karol Wojtyla, donde se recordó su espíritu
de reconciliación. La presidió el cardenal Jorge Arturo
Medina Estévez, protodiácono del Colegio Cardenalicio.
 |
|
Matutina 4 a.m. Es la hora en la que podría
conocerse, en El Salvador, si hay sucesor tras la primera
ronda.
Vespertina 11 a.m.
Hora local, ó 19 horas, en Italia, iniciaría
la segunda tanda, por si todavía no hay resultados.
|
Elecciones
desde lo alto
Ayer, con ese espíritu, muchos oficiaron homilía en
las parroquias que tienen asignadas en Roma, entre ellos, el cardenal
hondureño, Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga.
La gente piensa que vamos a votar como en unas elecciones,
pero es algo totalmente diferente.
Vamos a escuchar al Señor y al Espíritu Santo,
explicó el jerarca.
Por la tarde, los purpurados se concentraron en la casa de Santa
Marta, donde cenaron juntos.
Según el procedimiento, habrá dos jornadas diarias,
con dos votaciones cada una.
Las papeletas y los eventuales apuntes de los cardenales se quemarán
en la estufa preparada dentro de la Capilla Sixtina.
El color del humo, blanco o negro, indicará si hay sucesor
de Juan Pablo II.
|