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En primera visita al país Papa rompió agenda
Incidente. El Arzobispo Rivera y Damas se desmayó en la
misa, tras la impresión de la visita del Papa a la tumba
de Romero
Wilfredo Salamanca
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| Vivencia personal. Monseñor
Rosa Chávez (izquierda) no olvida que en su primer encuentro
con el Papa, éste le felicitó por ser un
obispo muy joven.Fotos EDH |
De la personalidad extraordinaria de Juan Pablo II también
son testigos los obispos salvadoreños, sobre todo por la
sorpresiva visita que hizo el 6 de marzo de 1983 a la tumba de monseñor
Óscar Arnulfo Romero. Esa acción impresionó
tanto al Arzobispo capitalino de entonces, monseñor Arturo
Rivera y Damas, que le provocó un desmayo mientras concelebraba
la misa.
Así lo reseña el obispo auxiliar de San Salvador,
monseñor Gregorio Rosa Chávez, quien presidió
los preparativos de las dos visitas al país que hizo el Pontífice.
El prelado recuerda que el gobierno de entonces, presidido por Álvaro
Magaña, consideraba inconveniente que Su Santidad visitara
la Catedral Metropolitana, por temor a que se produjeran disturbios.
Cuando estábamos reunidos en la Cancillería
(ahora Casa Presidencial) llegó una nota de la Nunciatura
que decía: Al Papa le gustaría visitar la tumba de
monseñor Romero, relata.
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| 1983. El Papa rezó
ante la tumba del arzobispo asesinado.Fotos
EDH |
En un encuentro posterior, la Nunciatura envió el mensaje:
El Papa visitará la tumba de monseñor Romero.
Dicha insistencia les obligó a no incluirla entre la agenda
del Pontífice, sino definirla como una visita privada después
de la siesta.
Su sorpresa fue que al partir del Aeropuerto de Ilopango, a eso
de las nueve de la mañana, un asistente del Santo Padre le
notificó a Rosa Chávez que se dirigirían a
la Catedral.
No había celular, sólo intercomunicadores que
no funcionaban y no pude avisar. Al llegar a Catedral, la seguridad
del Papa tocó las puertas, y no se abrían.
Monseñor Rivera estaba angustiado por los riesgos. De ahí
le vino el desmayo posterior en la misa, explica.
Agrega que el Arzobispo fue atendido en el hospital improvisado
y Rosa Chávez debió sustituirlo en el altar.
Otras anécdotas de las visitas papales
- Con el desmayo de Rivera y Damas, el ceremoniero del Papa le indicó
a Rosa Chávez que pasara al altar junto al Papa.
- Durante la reunión de los sacerdotes salvadoreños
en el Gimnasio del Liceo Salvadoreño, Juan Pablo II se unió
a cantar El Pescador de Hombres. En un libro posterior, Su Santidad
confesó que cuando los cardenales le preguntaron si aceptaba
ser Papa, se recordó del himno que se animó a cantar
en El Salvador.
- El obispo auxiliar añade que durante las dos visitas, varios
fieles salvadoreños burlaron el Servicio Secreto del
Vaticano. Menciona que entre el centenar de seleccionados
para recibir la Comunión de manos del Papa, varios pasaron
sus credenciales a otros, para que también fueran privilegiados.
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