| El nombre
del escándalo
A lo largo de su historia, el FAS se ha visto inmerso en numerosas situaciones
que han sacado lágrimas de alegría, tristeza y burla. Los
santanecos también son los número uno de los culebrones
Publicada 10 de octubre 2005 , El Diario de Hoy
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Reynaldo Valle, presidente de FAS, con el que sería
el técnico del club, el uruguayo Claudio Techera, el último
gran escándalo de los santanecos. Foto
EDH/Herbert Saravia |
William Alfaro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El nombre de FAS siempre ha estado ligado al escándalo. Hay que
recordar la forma en la que murió, el 13 de diciembre de 1964,
su legendario portero Óscar Quiteño, después de chocar
en uno de los tubos en el estadio que hoy lleva su nombre; y en la década
de los 80, el lamentable deceso de otro cancerbero, José Luis Munguía,
después de estrellar su vehículo.
Pero no sólo las muertes han estado cercanas al equipo tigrillo,
como se ha repetido, el escándalo jamás ha dejado de acompañarlo.
Los títulos obtenidos bajo la presidencia de Roberto Mathies Hill
dejaron un enorme sinsabor y emociones encontradas en todo el país.
La sombra de su principal directivo de esa época todavía
sirve para que algunos hinchas rivales se mofen al preguntar: ¿de
dónde llegó el dinero a las arcas santanecas?
Uno de los escándalos más recientes se dio en enero de 2004,
cuando varios de sus jugadores, incluido José Roberto Reyes, uno
de sus directivos y a quien Agustín Castillo acusó de lavarle
el cerebro a Reynaldo Valle, participaron del famoso viaje a Zimbabue
con una selección apócrifa.
En esa oportunidad, el actual presidente tigrillo afirmó que castigaría
a los que viajaron, pero a los pocos días se echó para atrás
sorpresivamente. No era para menos, él les había autorizado
a viajar al continente africano.
Sí hay que aceptar que a la par de los escándalos han llegado
las coronas, pero también han sido sinónimos de transición.
Un año a lo Niurka
Los más cercanos sin duda llegaron después del empate en
Costa Rica frente al Saprissa, con el que FAS nuevamente quedó
al margen de la Copa de Clubes Campeones de la Uncaf.
Al regresar, Castillo separó a dos de los jugadores más
importantes del plantel, y que habían sido claves en los títulos
que sumó el peruano.
La Chochera despidió al hondureño Williams Reyes, un cazador
de goles que en los últimos dos torneos había atravesado
un bajón, y al hasta entonces eterno capitán
tigrillo, William Osorio.
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Bentos y Reyes. Los compadres del gol se marcharon
por diferentes causas, pero su experiencia la extrañan los
tigrillos. Ante los escándalos, Bentos dijo: Gracias
a Dios me fui a tiempo. Foto EDH/Herbert
Saravia |
Jugadores y seguidores se vieron afectados con la salida de los dos viejos,
pero no todo terminó ahí. Después de una gira por
los Estados Unidos, Alejandro Bentos, quien fue el principal artífice
de que FAS sumara la corona 16 frente a Firpo, fichó para el Puebla
de México. Así, los santanecos se quedaron sin la delantera
que los llevó a ser los mejores del país.
Castillo depositó toda su confianza en la recuperación del
panameño Nicolás Muñoz, y buscó en el mercado
nacional a un atacante que estuviera cercano al nivel de Bentos.
Así, después de muchas especulaciones, se decidió
por el colombiano Álex Obregón, quien desde el Apertura
2004 (con San Salvador) no ha vuelto a recuperar al 100% su olfato goleador.
Valle no compartió la decisión del técnico y ambos
expusieron sus diferencias a través de El Diario de Hoy. Valle
aseguró que Obregón no tenía el nivel para estar
en el equipo, a lo que Castillo respondió que estaba cansado de
las intromisiones del pope.
Despedida y amenazas
La respuesta de Castillo no le agradó en nada a Valle, y de una
manera abrupta y consensuada por los directivos, despidió
a Castillo a una semana de que arrancara el Apertura 2005.
Castillo recibió de manos del gerente del plantel su contrato cortado
en trozos y luego de una conferencia de prensa improvisada en el camerino
tigrillo en el que se nombró a Nelson Ancheta como técnico,
Castillo explotó por los comentarios de Valle.
El dirigente argumentó faltas de respeto del peruano, a lo que
la Chochera afirmó, entre lágrimas de impotencia, que todo
era mentira.
Cuando todos pensaron que el capítulo estaba cerrado, FAS regresó
a los medios con un desparpajo que causó incredulidad.
Antes de viajar a Perú, el 19 de agosto, Castillo recibió
la visita de Valle, quien no llegó a despedirse con la pipa de
la paz. El pope llegó armado a exigirle un carro que la Chochera
tenía de prima como salario.
Don Reynaldo me amenazo de muerte
si algo me pasa es responsabilidad
de él, porque me amenazó con una pistola, relató
el técnico.
Valle, por su parte, afirmó que tenía 15 días de
no ver a Castillo y que no era posible el hecho, ya que, a las 2:20 de
la tarde, cuando atendió la llamada a su teléfono celular
de El Diario de Hoy, tenía 45 minutos de haber llegado al país
procedente de Guatemala, dijo.
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Antes del inicio del torneo, Valle despidió
a Castillo por desavenencias. Luego de las bajas, el equipo no camina
como lo esperaban. Foto EDH |
Antes del partido contra Metapán (tercera fecha), Ancheta manifestó
que FAS tenía una maldición negra que no permite que
el equipo despegue. Los comentarios no le cayeron en gracia a Castillo,
quien desde Lima respondió: Ancheta es un mentiroso
Él dice que hay una maldición negra que no deja en paz al
equipo. Esa maldición negra le dio cinco títulos al FAS.
Otro culebrón
Con el avance del campeonato, los escándalos cesaron un poco en
el plantel, pero desde Sudamérica llegaría el nuevo culebrón.
Una primera vuelta preocupante que ha dejado al FAS por primera vez en
muchos años (ver nota aparte) en el cuarto lugar y la llamada de
auxilio de Ancheta, facilitaron para que los directivos buscaran nuevo
técnico.
Según Rafael Villacorta, el candidato a tomar las riendas era Carlos
Jara, quien dirige a la selección Sub 21 de Paraguay, pero ante
la negativa de éste, se decidieron por el uruguayo Claudio Techera,
un verdadero fantasma.
Techera llegó a El Salvador el miércoles anterior para hacerse
cargo de FAS. Fue presentado el jueves. El viernes se anunció que
no sería el entrenador del club y el sábado se fue del país.
Increíble.
Villacorta anunció que Techera no llegó a un arreglo con
el plantel después de que se encontraran mentiras en
su currículum, como por ejemplo: decir que fue asistente Aníbal
Maño Ruiz, quien clasificó a Paraguay al Mundial.
Villacorta también afirmó que el contrato no le llegó
a feliz termino porque el salario que pretendía el charrúa
era muy alto.
En su defensa, Techera comentó que no había mentido. Jamás
dije que había sido auxiliar de Maño en la Selección
de Paraguay. Yo fui su asistente personal, dijo. Quien se mostró
muy afectado con el suceso fue el representante de Techera, el agente
FIFA José Luis González Zelada, quien expuso que tenían
tres meses de estar negociando.
Hace 45 días le envié el currículum a la hija
del presidente, comentó González Zelada, quien cuestionó
porqué no lo investigaron y se ahorraron el escándalo.
La respuesta de Villacorta fue: Nosotros esperamos que ellos vinieran
para decirles que habían cosas que no son ciertas
Él
mintió en varias cosas. Puede ser amigo de Maño, pero otra
cosa es que sea su asistente, dijo.
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César Larios (28) debutó con FAS contra
los canarios, pero no pudo con la marca de William Figueroa. Foto
EDH |
Pero no todo está escrito, FAS sigue buscando un DT de nivel.
Dio de qué hablar en una semana en la que el fútbol se vio
paralizado.
Es más, abrió viejas historias, y eso que quedaron fuera
la manera en la que fue separado el defensor brasileño Marcelo
Messias, y la famosa lesión de Emerson Umaña después
de conectar sin guantes en el rostro de Pablo Hernández, y no ser
sancionado.
¿Qué le pasa al campeón?
Pareciera que el destino intenta hacerle una mala jugada a los santanecos.
Todo apunta a que no ha sido suficiente con la erupción del volcán
Ilamatepec y las tormentas; el FAS, última esperanza de felicidad
de los occidentales, también se ha sumado a los pesares con una
campaña irregular y caer, después de cuatro años,
al cuarto lugar.
Desde la primera vuelta del Clausura 2002, el FAS no pasaba del tercer
lugar. En ese torneo, se ubicó en la octava plaza, pero al final
se alzó con el primer título bajo la dirección técnica
de Agustín Castillo.
La goleada del Once Municipal, la fecha pasada, abrió viejas heridas,
ya que los azulgranas no recibían un marcador abultado desde el
Apertura 2002, cuando perdió 4-0 contra el San Salvador con un
equipo plagado de suplentes. Sus titulares se encontraban disputando la
medalla de oro por los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Con el despido de Castillo a una semana para que arrancara el torneo,
se sumaron muchos factores importantes. La salida de jugadores de jerarquía,
como Bentos, Reyes ambos lograron 14 goles en el torneo anterior,
y el gran capitán Osorio han sido notorias.
Pero al interior del plantel hubo bajas no planificadas, las lesiones.
Messias, quien regresaba de una operación, no se recuperó.
Se sumaron Rudy Mujica, con una lesión en los meniscos de la rodilla
derecha; el defensor Mardoqueo Henríquez, con una fractura en el
radio de la mano derecha.
Umaña lamentó una lesión en el meñique de
la mano derecha y Nicolás Muñoz sufrió una distensión
de ligamentos, que le imposibilitó enfrentar a los canarios.
Las bajas por lesión recibieron fuerte competencia por las bajas
por sanción. Murgas pasó las primeras fechas en las gradas
luego de ser expulsado, y frente a los canarios sufrieron al tener ausentes
a tres de sus jugadores más importantes: Víctor Velásquez,
Cristian Álvarez ambos por castigo , y Muñoz
lesionado.
Nelson Ancheta, técnico de los tigrillos, aseguró que hasta
la quinta fecha el panorama era normal, pero a partir del partido frente
a Firpo, el bajón en el rendimiento de los delanteros lo obligó
a solicitar que contrataran uno más.
Le pedí un refuerzo a la directiva. Teníamos tres
goles en nuestro marco, pero les hacía ver que los delanteros no
estaban pasando su mejor momento, afirmó.
Ancheta afirmó que hasta la octava fecha (contra Vista Hermosa),
FAS era la segunda mejor defensa, pero después del 4-1 frente al
Once Municipal, la situación es preocupante, aunque tiene algunas
razones el bajón del club.
Cuando enfrentaron a Chalatenango (7a. jornada), los tigrillos perdieron
a Álvarez por expulsión, y en la siguiente fecha se quedaron
sin contención al tener en las gradas a Murgas y a Cristian.
Las mismas irregularidades del equipo llevaron a Ancheta a hablar con
los dirigentes para que trajeran otro técnico, así fue como
llegó Techera. De momento continuará al frente, a pesar
de todo.
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