Otro muerde el polvo

Firpo se convirtió en el tercer “grande” que cae con el benjamín Vista Hermosa.

Publicada 02 de octubre 2005 , El Diario de Hoy

Fuerte. Mauricio Quintanilla desplaza a Portillo. Isaac Zelaya complementa la acción. FOTO/EDH


Víctor Zelada Uceda
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Después de la derrota contra Alianza hace menos de un mes, Vista Hermosa ha buscado quién se las pague, y no quién se las deba.

Primero fue Águila, luego FAS —con invicto incluido— y ayer Firpo, quien salió con un 1-0 del Amílcar Moreno.

Pero no sólo eso, ahora despertó con el liderato del Apertura, a expensas de lo que haga el metapán hoy.

Lo que sí es cierto es que escribió otra página de su historial en su primera participación como equipo de Primera.

Si la victoria contra Águila fue un destello de luz, y el triunfo contra FAS fue un “Quiteñazo”, los tres puntos de ayer fueron una satisfacción de gloria, porque Firpo es también un gran equipo.

Los pupilos de Mario Martínez salieron al engramillado con la humildad de hacer su oficio y no amedrentarse por el rival de turno, que cuando quiere se cornea a cualquiera que esté mal parado.

El partido comenzó con una insinuación del trío José Martínez, Adonai Martínez y Víctor Merino.

Desde el primer minuto acecharon la cabaña de José González, quien a lo largo del partido se convirtió en un candado.

Su compañero Luis “Chicho” Torres fue su mejor garantía, pues estableció sus límites y cualquier balón que llegaba a sus pies lo reventaba para regresarla al ataque del Vista Hermosa o a los costados.

Mientras Firpo se asentaba en el terreno, los locales despertaron con la seguridad de los contenciones Elder Figueroa y Alfonso Perla, aprovechando la velocidad de Manfredi Portillo, quien bailó a su antojo a Mauricio Quintanilla en un par de ocasiones.

Pero cuando Vista Hermosa se animaba a tirar a marco, el dúo de Mauro Caju y Julio Castro rompían las jugadas fabricadas.

El orden táctico del mediocampo celeste influyó durante la primera mitad para neutralizar las avalanchas pamperas, que generaron acciones claras de peligro, pero “Meme” González se dio el gustazo de silenciar la metralla pampera.

La celebración

Como el juego no podía decepcionar por toda la expectativa que se levantó, Vista Hermosa dictó las reglas e impuso su derecho de casa. Portillo, uno de los mejores en el ataque, se apoyó en Barroches, quien mostró su mejor habilidad en el complemento, para asustar al meta Óscar Mejía.

La ambición era tal, que en el banquillo goterense animaban a sus compañeros para que abrieran el marcador. Al 51’, Márquez cobró un tiro de esquina por la izquierda medido a la cabeza del colombiano Cristian Mosquera, quien se quitó la marca de Caju y cruzó la cabaña usuluteca. Locura en el Amílcar Moreno.

El gol en contra despertó a los manudos, que sin jugar mal estaban como gato panza arriba. Por ambos costados, Firpo rubricó acciones a gol. Pero González les negaba la paridad.

El ingreso del “Black” Martínez, al 63’, fue una revolución, porque “Chepe” Martínez se abrió más, incluso estuvo a punto de anotar al 77’.

Cuando llegó el final, algunos hinchas invadieran la cancha para abrazar a sus héroes, que siguen escribiendo su historia, a costa de los grandes.

“El revés no me puso triste”

Un gol fue suficiente para que el toro saliera cabizbajo del Amílcar Moreno, en Gotera. La mirada de los jugadores de Firpo no se levantaba del suelo, como si hubiesen perdido una final.

Mientras el sentir en los pamperos era como un funeral, su entrenador, Leonel Cárcamo Batres, dio la cara y no quiso que el resultado alarmara los ánimos de su equipo, porque, a su parecer, se luchó con garra aunque el resultado no fuera el deseado por ellos.

Causas

“No voy a mentir al decirte que no duele perder. Trabajás para ganar y, claro, hoy no se pudo. Mis muchachos no tienen por qué sentirse mal, si a mi percepción jugaron bien.

Sabíamos que el rival no se iba a dejar para nada y una desconcentración bastó para que entregáramos el juego”, comentó.

El estratega firpense acusó que el terreno de juego pesó mucho, porque estaba fangoso: “Las condiciones del campo no eran las mejores.

El taco se enterraba en el lodo. No nos gustaba jugar así, pero teníamos que hacerlo, porque es la cancha del contrincante”.

Para Cárcamo Batres, su equipo volvió a perdonar y pagó la cuenta muy caro: “Fuimos superiores en el ataque y pudimos sentenciar. Tú sabes que cuando perdonas, te pueden anotar en contra”.

El técnico pampero repasó el trabajo de su equipo y fue claro en apuntar que: “No tengo motivos para reprocharles a los chicos, pues ellos hicieron bien su trabajo.

Estoy conforme con el rendimiento, porque si seguimos así, podemos lograr mejores resultados”.

Meme González fue un gato en el arco

Si alguien puede sentirse orgulloso por haber hecho su oficio perfecto, ese es José Manuel González, quien logró la hazaña de no permitir, por primera vez en el campeonato, un gol en contra para su equipo, que había recibido al menos un tanto en cada partido.

El cancerbero, que es conocido cariñosamente por los hinchas de Morazán como “Meme”, salvó seis oportunidades claras de gol, donde desde “Chepe” Martínez, “Black” Martínez, Víctor Merino y Adonai Martínez se vieron impotentes.

González recibió el apoyo de su entrenador por tercera vez en el torneo y volvió a cumplir: “Mi entrenador (Mario Martínez) me había garantizado que pasara lo que pasara iba a estar contra Firpo. Sabía que este rival era muy difícil que te anota y se sabe defender. La victoria no es sólo mía, sino de todos mis compañeros”, indicó.

Para González, el éxito de un portero radica en la zaga. Por eso aplaudió el desempeño del colombiano “Chicho” Torres, quien lo ayudó también: “Él es muy profesional.

Se entrega en la cancha como un titán. Detuvo los embistes del Firpo y sacó la pelota lejos. Su trabajo no puede pasar por alto”, comentó.

Otro a quien “Meme” agradeció fue al cafetero Elder Figueroa: “Nunca se dio por vencido en las marcas y persiguió a los volantes y delanteros”, acotó.

Alternancia

González sabe que su buena actuación es parte de su responsabilidad, pero es consciente que en Vista Hermosa no hay meta titular: “Pablo Hernández como yo sólo atendemos las indicaciones del entrenador. Cualquiera puede jugar. Yo me esforcé contra Águila, pero él recibió el apoyo para estar contra FAS. No importa quien esté en el arco, sino quien salga al campo se entregue, porque Vista Hermosa se merece una alegría y eso basta”.

El meta resumió el vivir dentro del camerino goterense: “Esta victoria es el resultado de la humildad con la que nos paramos siempre. Un buen resultado no nos engrandece, porque no queremos perder la visión de equipo humilde que somos. El respeto nos lo seguimos ganando a pulso de sacrificio”, aseveró.