Fue un dique de cemento anticiclón

Balboa naufragó y salió goleado del Calero Suárez. Los jaguares siguen líderes del torneo.

Publicada 25 de septiembre 2005 , El Diario de Hoy

Abajo. Williams Reyes va al suelo con un zaguero del Atlético Balboa. El hondureño marcó el primero. FOTO/EDH

Mauricio Antonio Qüehl
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Metapán degradó al Ciclón del Golfo a categoría cero con un dique de cemento que impidió cualquier embate.

Y es que el cuadro local jugó con una línea recia de defensores en donde siempre toparon las atacantes y volantes del Balboa.

El buen trabajo de Osorio, Bicca y Escobar evitó que Webster, Néstor Ayala y Yubini Salamanca, entre otros, pudieron causar daño.

Eso no sólo generó que Balboa se viese disminuido ofensivamente, sino que también provocó que Metapán jugara más suelto y sin presión de su media cancha hacia arriba.

La picardía apareció al 10’ cuando, en el área, Dowson Prado aprovechó que Cristian Reyes lo tomaba de su camiseta para dejarse caer en su área. Penalti.

Williams Reyes se paró frente al balón y resolvió bien al lado izquierdo de Juan Carlos Mosquera.
A partir de ahí, Balboa perdió el orden que tenía en la marca. Comenzó a desesperarse y a llenarse innecesariamente de tarjetas.

Definitivo

Al 38’ se vino el segundo tanto calero. En un saque de esquina rechazado por la zaga unionense, el esférico lo tomó Prado, que lo impactó con fuerza. Parecía que Mosquera le llegaría a la pelota, pero la cabeza de Roberto Ochoa le cambió la trayectoria y lo convirtió en gol.

Parecía que el ciclón cobraría fuerza con la llegada de la lluvia. Y más con la llegada de Abraham Monterrosa y Luis Perla.

Pero antes de que esto sucediera, Metapán contrarrestó con el tercer gol. Un esférico servido desde el vértice derecho no pudo ser rechazado por Armando Mercado. Alcides Banderas firmó, al 48’, el 3-0. El Ciclón se empezaba a reducir a depresión tropical.

Para aplacar los escasos vientos del Ciclón, Ruben Alonso mandó a reforzar el muro de contención que había construido en el medio.

En lugar de Banderas envió a Vicente Melgar, el ladrillo que hacía falta para compactar el dique.
Pero Metapán olvidó anoche cuidar los errores. Una pelota que cruzó toda el área no encontró pierna ni cabeza calera para rechazarla. Guillermo Parada la prendió de derecha para el descuento, al 76’.
Hasta ahí llegó la amenaza de un ciclón que en otros tiempos ha soplado con fuerza.