Bálsamo norteño

Firpo curó sus heridas goleando al Chalate. Adonai Martínez fue la figura con dos goles. Ahora esperan al Pérez Zeledón.

Publicada 25 de septiembre 2005 , El Diario de Hoy

Presión. Mártir Paredes detiene con un poco de maña al delantero manudo Juan Carlos Reyes. El Colorado fue importante a la hora de arrastrar las marcas en la goleada de Firpo 4-1. FOTO/EDH


William Alfaro
El Diario de Hoy
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Tres días pasaron de la humillación por el Pérez Zeledón en Costa Rica.

Tres días, en los que Leonel Cárcamo Batres hizo ajustes y logró resucitar a un equipo que fue superior de principio a fin sobre el Chalatenango.

Luego de la derrota contra los ticos, recuperar la confianza era el principal objetivo de Cárcamo Batres y lo logró enviando a la cancha un plantel que logró un contundente 4-1.

Adonai Martínez, quien enfrentó por primera vez a su ex equipo, fue el principal motor de los usulutecos, pero también contó con la colaboración del cancerbero chalateco Iván Muñoz.

Corredores abiertos, una zaga que brindó grandes facilidades en los balones estacionados, fueron algunos de los factores que lograron explotar los manudos.

Al 11’, Martínez dio su primer aviso de peligro. Llegó a cobrar un tiro libre que pasó bajo la barrera, pero sobre la línea se encontró con la mano de Muñoz.

Apenas dos minutos más tarde, en una jugada similar a la anterior, Martínez colocó la pelota en el ángulo superior. El disparo dejó sin reacción a Muñoz, pero no a sus compañeros.

Un minuto después (14’), en una acción relampagueante Edler Lara logró poner el 1-1, luego de una triangulación con Gabriel Garcete y Enrique Centeno.

El empate reflejaba el nivel del partido. Firpo abriendo espacios, manejando más la pelota, y Chalatenango buscando el contragolpe, pero el pobre desempeño de sus atacantes terminó de hundir a los morados.

Casi al cierre de la primera mitad, algunos jugadores manudos comenzaron a dar señales de cansancio, pero en el complemento, el partido les favoreció a todo nivel. Incluso, Víctor Merino se dio el lujo de bailar y dejar mal parados a los defensores visitantes.

Antes de que el reloj señalara el primer minuto del segundo tiempo, Firpo encontró el 2-1. Mauricio Quintanilla cobró falta por el costado derecho y mandó la pelota al centro del área, donde para sorpresa de todos Emerson Véliz –el más chico de todos – le ganó el saltó a los zagueros.

Chalate estuvo a punto de sorprender al 50’ en un nuevo contragolpe, de Garcete, quien fue detenido por Guillermo García a escasos metros del área pampera.

El 3-1 llegó como regalo de la lluvia y de Muñoz. Al 55’, Adonai cobró una falta sobre Véliz. El manudo cobró por debajo de la barrera y parecía sin complicaciones para Gigio, pero el balón pasó bajo sus piernas. Un oso que terminó con los norteños que ya no veían cómo remontar dos tantos.
Camino a la destrucción

El drama aumentó con la lesión de Mártir Paredes en el tobillo izquierdo y el ataque de tos de Lara. Ambos jugadores salieron, y su equipo terminó sin líder y sin alma. Antes de salir de cambio, Chicho estuvo a punto de descontar con un tiro libre que estrelló en el travesaño de Miguel Montes, quien no tuvo mucha actividad.

Las oportunidades para Firpo aumentaron con la expulsión de Julio Pineda al minuto 73, pero muchas de las ocasiones que tuvo Manuel Martínez fueron desaprovechadas. Ya sobre el final del partido, Merino cerró el marcador, después una asistencia certera de Emiliano Pedrozo. La pelota nuevamente pasó bajo las piernas de Gigio.


“Se acaban los récords”

Ni modo. Castillo vio con tristeza la goleada que recibió su nuevo equipo.FOTO/EDH

Agustín Castillo lamentó la derrota y dijo que Iván Muñoz pasará al banquillo.

Agustín Castillo confesó al final del partido que todos sus récords comienzan a caer, pero a su vez, afirmó que los logros con Limeño y FAS, se quedaron con Limeño y FAS.

La derrota del Chalatenango, segunda con marcador abultado en el torneo, se convirtió en la primera de Castillo al frente de los norteños.

“Nunca había perdido en Usulután. Nunca perdí con FAS. Con Limeño jugué cuatro partidos y nunca perdí. Se están acabando los récords. Todos sabemos que estamos comenzando un proceso”, aseguró Castillo.

El peruano también reconoció que el portero Iván Muñoz incidió en que el marcador terminara más abultado.

“La alineación de él es responsabilidad mía. Le di la oportunidad de la revancha, pero habrá que darle la oportunidad a otro portero. A (Óscar) Martínez que está trabajando bien.

Pero no sólo Gigio, otros jugadores que no están haciendo bien su trabajo serán reemplazados por los que observé que están mejorando”, explicó.

“Al menos me siento tranquilo porque le di la revancha. De repente me hubiera sentido mal, que él dijera que lo saqué por un error. Gigio fue el mejor portero del Clausura, y por un partido no lo íbamos a sacar”, argumentó el timonel.

Castillo fue muy consciente al compartir que este será un torneo en el que podría perder muchos partidos, considerando que Chalatenango apenas tiene un equipo con escasos jugadores de primer nivel.

“Estoy dirigiendo al recién ascendido. No estoy dirigiendo al Águila, Firpo o al Alianza. Cuando llegué dije que había que tener paciencia.

El equipo consiguió algunos resultados por la poca preparación de los otros. Esto se veía venir. Contra FAS hicimos valer la condición de local y esperamos que este domingo que viene lo volvamos a hacer”, comentó.

Castillo, además adelantó que están buscando el reemplazo del defensor hondureño José Luis López, quien se encuentra lesionado.

Cárcamo pide calma

No sólo Agustín Castillo tuvo problemas con los porteros. Antes del partido, Leonel Cárcamo Batres discutió con Óscar Mejía, a quien dejó fuera de la convocatoria para enfrentar a los chalatecos.

Cárcamo manifestó que no hubo ninguna falta de respeto por parte del dominicano, y que no le molesta que sus jugadores peleen por mantenerse en la titularidad, pero pidió humildad.

“El jugador tiene que ser humilde para trabajar, si no que mejor dirijan ellos. Acá no hay estrellas. Si tuviéramos a un Mágico o a un Maradona, podría ser. Aquí todos son obreros. Yo estoy tranquilo, estoy haciendo mi trabajo, me puedo ir, pero no voy a tener diferencias con un jugador sólo porque dice cosas”, afirmó el timonel.

Cárcamo, quien pagó su segundo partido de suspensión aseguró que sufrió desde las gradas ya que su equipo no pudía encontrar con el gol después del empate de Edler Lara.

Sobre el Pérez Zeledón aseguró que espera que el césped del Sergio Torres esté seco. “Si ellos logran correr de la manera en la que lo hicieron allá son capaces de ganarnos acá. Es un equipo difícil. Si Dios quiere vamos a estar en la siguiente ronda”, afirmó.