| Asalto en
La Unión
Balboa cayó ante el Alianza con una pésima labor del juez
Alfaro Zepeda, que no sancionó cuatro penales para el local
Publicada 19 de septiembre 2005 , El Diario de Hoy
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Al vuelo. Néstor Ayala disputa un balón
aéreo con Carlos Carrillo, defensor de Alianza. Los jugadores
paquidermos sumaron su tercera victoria a costa de un cuestionado
arbitraje contra Balboa. FOTO/EDH Lissette Lemus |
William Alfaro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
La derrota frente al Alianza será un revés que tardará
mucho tiempo en asimilar todo el pueblo de La Unión, que seguramente
todavía estarán lamentando la manera en la que le arrebataron
al menos un punto.
No es demeritar el triunfo de los paquidermos, que se plantaron muy bien
y que aprovecharon dos errores para sumar tres puntos.
Pero la justicia, especialmente la deportiva, fue la gran ausente, permitiendo
que el resultado mostrara un signo que realmente no fue.
Los delanteros de Balboa jugaron para más, crearon ocasiones, desaprovecharon
muchas, y también se toparon con una defensa comandada por el Zarco
Rodríguez, pero se enfrentaron al pésimo y sospechoso criterio
del árbitro Nery Alfaro Zepeda.
El juez central, en compañía de sus asistentes, se tragaron
cuatro penales clarísimos y dos jugadas más en similares
condiciones en el área paquiderma.
Tarde negra
El nerviosismo mostrado por Alfaro y mala ubicación le impidió
tener un mejor panorama de las acciones polémicas. En el primer
tiempo sus fallos tuvieron la complicidad de Miguel Ángel Méndez
y en el complemento de José Isael Recinos, quienes estuvieron frente
a las acciones, pero sus banderolas se mantuvieron firmes apuntando el
césped.
En plano táctico, Alianza se paró con mejor criterio y le
jugó al Balboa con una replica de su propio estilo. Bien parada
en la defensa, en la media destruyendo más que creando y buscando
en el pelotazo que sus delanteros aprovecharan un error.
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Polémica. Ovono controla la pelota. En el suelo,
Ayala se queja de una falta. FOTO/EDH Lissette
Lemus |
A los albos les costó más, y mientras se acomodaban en
la cancha, los atuneros comenzaron a llegar.
Al 28, Néstor Ayala tuvo la primera ocasión clara
después de recibir por el centro del área de Webster.
El paraguayo sacó medio metro a Ramiro Carballo, quien lo enganchó
por los tobillos. El primer penalti que no vieron los jueces, pero sí
todos en el Marcelino Imbers.
Poco importó que Alfaro cometiera semejante error, pero al 34
Nelson Reyes abrió por la izquierda para Ernesto Aquino, quien
le quemó las manos a Didier Ovono. La pelota quedó suelta
y apareció Ayala, quien fue detenido por Ovono, quien ya estaba
vencido.
El segundo error, se convirtió en bomba de tiempo. Al 36
el juez perdonó a Juan Carlos Serrano, una barrida peligrosa sobre
Webster, muy similar con la que lesionó a Víctor Jaramillo.
No hubo tarjetas.
Aluvión atunero
Pese a la manera en la que eran frenados, los ataques no menguaron. Ovono
se convirtió en la garantía en la meta de los albos, pero
a la vez el portero también fue la salida.
Los despejes del gabonés llegaban a los pies de Gonzalo Garavano
y Juan Zandoná, quien abrió el marcador al 50.
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Protección. Los hinchas del Balboa fueron separados
por la UMO. FOTO/EDH Lissette Lemus |
Apenas iniciado el complemento, Ramiro Carballo cobró una falta
desde la media cancha que envió al borde del área, hasta
donde llegó Juan Carlos Mosquera, quien chocó con Francisco
Jovel, y luego de quedar a la deriva, la pelota la tomó Zandoná
para revolverla con las redes.
Un gol merecido para Alianza, que supo aprovechar la desatención
de los defensores y el guardameta.
Con el marcador adverso, Ayala volvió a ser letal y al 66
emparejó el marcador, luego de aprovechar un tiro de esquina de
Selvin Zelaya y vencer en un contrarremate a Ovono.
Webster y Ayala tuvieron oportunidades de sobra para poner arriba a los
locales, pero su definición fue pésima y cuando no fue Ovono,
fueron los zagueros los que le callaron el grito de gol.
Al 82, Carballo volvió a golpear a Ayala en el aéra,
pero nuevamente el árbitro se mostró inamovible, y apenas
tres minutos más tarde llegó el gol de la victoria para
el Alianza.
Lisandro González, quien ingresó en lugar de Carlos Carrillo,
sacó un disparo sin mucha potencia después de quitarse la
marca de dos defensores. La pelota, sin fuerza, ingresó a pocos
centrimetros de Mosquera, que tardó un siglo en ir por la pelota.
El tanto fue una cachetada para los atuneros, pero sobre el final Ayala
nuevamente fue derribado en el área. Para sorpresa de todos, el
asistente dos levantó la banderola, a la que tardó casi
un minuto en atender el central. Luego de una pequeña charla entre
ambos, decretaron que la pelota era para el Alianza.
Un minuto más tarde Webster tuvo una ocasión inmejorable
sobre al elevar la pelota cuando remató frente al arco de los albos
que ya celebraban la victoria.
El árbitro tuvo que irse escoltado del estadio
Antes de que terminara el partido, los ánimos tanto en el banquillo
del Balboa, como en los graderíos se comenzó a desbordar.
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¿Capturados? Los árbitros tuvieron que
salir del estadio en una patrulla de la PNC, ya que podían
ser agredidos. FOTO/EDH Lissette Lemus |
El gol de Lisandro González a cinco del final, y todos los fallos
de los árbitros sirvieron para que los directivos paquidermos se
convirtieran en los primeros en recibir los insultos.
Los reclamos iban desde la supuesta compra de árbitros hasta las
burlas por los habanos de uno de sus directivos.
Los insultos tomaron todas las direcciones: ¡Comprados! Con
10 dólares los compran. Acá les voy a dar 20 más,
gritó un seguidor separado por malla ciclón de uno de los
líneas.
Con el silbatazo final llegó el martirio para Nery Alfaro Zepeda
y compañía. Los cuatro árbitros se encerraron en
el pequeño camerino, y desde ahí recibieron una enorme cantidad
de insultos.
Pero no sólo ellos. Los jugadores albos también fueron objeto
de burlas y ofensas. !A la mierda extranjeros hijos de p...! Fuera
de El Salvador, son una mierda", fue uno de los insultos que recibió
Gonzalo Garavano por salir sonriendo en el momento que se los hinchas
esperaban a los jueces.
Los incidentes no pasaron más allá gracias a que los agentes
de la UMO hicieron un muro para contener a los seguidores enardecidos,
y subieron a los árbitros a un vehículo de la PNC para sacarlos
fuera de La Unión.
Pero no todo terminó ahí, con la salida del carro policial
fueron los policías quienes sirvieron para los unionense desahogaran
la derrota. Al final, sólo una pequeña escaramuza y algunos
empujones e insultos.
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Cheyo,
relegado al banquillo
Eliseo Quintanilla se ha tenido que conformar con calentar el banquillo
de suplentes en los últimos partidos. El técnico Óscar
del Solar explicó que el mediocampista comienza a recuperar
sus condiciones, pero el mismo jugador dejó una impresión
diferente al ingresar a la cancha y jugar sin conexión alguna.
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Un
regalo de cumpleaños
El portero Juan Carlos Mosquera llegó a los 29 años
el 15 de septiembre, pero no pudo celebrarlos como se esperaba.
Dio rebote en el primer gol y fue cómplice en el segundo.
Pese a ello los seguidores le cantaron el cumpleaños
feliz
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Nueva
imagen
del africano
Didier Ovono apareció con un look contrastante
con su tono de piel y su suéter. El cancerbero gabonés
llegó con el cabello un poco más largo, pero con color
rubio. Muchos le preguntaron: ¿De qué circo
saliste, Ovono?.
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El rey del
baile atunero
El utilero de Balboa y ex jugador del Vendaval, Jorge Sapo
Herrera bailó lo que duró el descanso. Le valió
que Vanegas llevo a los jugadores al camerino para hacerle algunas
recomendaciones. A su compañero, Mora, lo expulsaron
por celebrar el gol de Ayala.
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