| Aterrizaje
forzado de Águila
Vista Hermosa volvió a la realidad al Águila, que venía
de golear a Chalate, y lo derrotó ayer.
Publicada 18 de septiembre 2005 , El Diario de Hoy
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¡Vamos Chino!. Herbert Márquez
celebra el gol del empate para los correcaminos. El segundo llevó
la firma de Carlos Ernesto Aparicio.FOTO/EDH |
Víctor Zelada Uceda
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El diluvio, una expulsión y la falta de definición ahogaron
las esperanzas de Águila de rescatar al menos un punto en su visita
al Luis Amílcar Moreno.
Pero ante el pesar de uno, alegría del otro. Vista Hermosa presionó
y respiró, después del calvario de dos derrotas al hilo.
Los migueleños apretaron el acelerador en el comienzo. Por los
pies del colombiano James López corrió el ataque emplumado.
En el ataque, sólo Álex Erazo parecía estar más
atento a los pases del sudamericano, ya que Álex Campos estaba
custodiado muy de cerca por Juan Carlos Chinchilla.
Pero los primeros avisos los rubricó Hérbert Márquez,
quien al 3 y al 6 se animó a probar de larga distancia,
pero sus disparos no llevaron mayor peligro sobre el arco de Santos Rivera.
Ya cuando el reloj marcaba el minuto 31, apareció con más
insistencia la figura del Paleta Erazo, quien se animó
a tirar a marco.
El ex jugador albo no olvidaba los tres tantos que le recetó al
Chalatenango hace más de una semana.
Luego, un minuto después una combinación entre Ulloa y James,
el balón quedó en posesión de Campos que cruzó
a Chinchilla, pero cuando jaló el gatillo, no logró rematar
con suficiente fuerza para superar a Meme González.
La presión no tardaría en concretarse en gol, sino hasta
el 34, cuando, en un centro por la izquierda, el Chino
Orellana envió un centro medido para que Erazo le ganara en salto
a Danilo Martínez y quemara las redes.
El tanto opacó a los discípulos de Mario Martínez
que urgían del medio tiempo para recibir nuevas indicaciones, porque
el desorden y el pelotazo comenzaban a surgir.
La reacción
La segunda etapa del juego se puede describir como el juego del que
pega de último pega mejor. Vista Hermosa en lugar de desanimarse
comenzó a domar a su rival y lo presionaría a lo largo en
su propia área.
Los correcaminos estaban decididos a buscar la salvación de un
partido que se jugaba en su propio patio. El Chino Márquez
se animaba desde lejos para que sus compañeros probaran más
de alguna vez los reflejos de Rivera.
Pero hubo un lapso que la ansiedad por poco y les pasa factura, porque
desde el 53, Águila, bajo la conducción de López,
rubricó dos jugadas claras de gol. La primera ocurrió cuando
Campos recibió un pase suyo y quemó las manos de González,
quien la soltó, y en segunda acción Erazo volvió
a rematar, y con la rodilla le rebotó.
Pero en contragolpe, Vista Hermosa obtendría la recompensa a su
trabajo. Al minuto 61 en el área, Orellana desbalanceó
a Barroches y sin pensarlo dos veces el árbitro Edenilson Ventura
pitó penal. Un minuto después, Márquez ejecutó
bien y emparejó el marcador 1-1.
Al 64, Luis Anaya marcó a Mosquera, quien terminó
en el suelo y Ventura pitó la falta. Y por reclamo, Anaya se fue
a las duchas, por expulsión. Una acción un tanto rigorista,
porque el jugador de Águila le estaba explicando que el colombiano
se tiró. Ante la decisión arbitral, los compañeros
de Anaya reclamaron también y fue allí cuando los agentes
del CAM llegaron a parar la trifulca y proteger al central. Luego, 12
minutos después, Ventura expulsó también a Vladan
Vicevic por los reclamos.
El nuevo revés se sentía desde las gradas. La diferencia
del juego llegaría al 79, cuando ingresó Carlos Aparicio,
por los locales, y dos minutos después ganó en carrera a
Deris Umanzor y cruzó a Rivera para colocar el 2-1.
Para ese entonces el chaparrón de agua mojaba a todos en el estadio.
La cancha se volvió pesada y la desesperación afloró
en Águila.
Curiosamente Águila pudo empatar, cuando al 87, Erazo fue
derribado por González y luego Wagner erró en el penal,
al mandarla por el costado derecho de la meta.
El cuarto árbitro, María Ortega, indicó cuatro minutos
de alargue, pero el central prefirió parar el juego porque a su
criterio era imposible seguir jugando. Vista Hermosa festejó esa
victoria como si volvía a ganar el título de Segunda.
Bronca y tristeza en el nido
Si la victoria de Águila contra Chalatenango levantó las
expectativas de que era el momento propicio de alzar el vuelo, la derrota
de ayer demostró que el equipo migueleño no ha encontrado
su ritmo para dejar la irregularidad.
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Molesto. Vladan Vicevic criticó al árbitro
por las expulsiones. FOTO/EDH |
Uno de los que se mostró más preocupado fue el entrenador
Vladan Vicevic, quien no entendía cómo se pudo perder un
juego que se tenía en las manos. No veníamos pensando
en el empate, porque Águila necesita asegurar todos los puntos
posible para terminar bien la primera vuelta.
Pero hoy cometimos errores en el ataque y lo pagamos caro. Dejamos que
Vista Hermosa nos quitara los tres puntos. Eso no puede seguir así,
indicó.
Vladan explicó que el partido se perdió en el primer tiempo
y no en el segundo: Claro que nos anotaron dos goles en los segundos
45 minutos, pero no perdimos la cabeza allí. Cuando anotamos el
primer gol, tuvimos dos más y las erramos. Ya después ellos
se animaron y aprovecharon, agregó.
Vicevic no está conforme con las expulsiones que su equipo ha experimentado
y esta vez fue víctima también de la decisión arbitral:
(Edenilson Ventura) me sacó del campo, sólo porque
le reclamé. Ante eso no puedo decir nada y prefiero reservarme
una opinión, pero no es bueno que tengamos más expulsados,
comentó.
Anaya, por su parte, reaccionó enojado ante su expulsión,
que a la postre afectó a su equipo, pues en el gol de Aparicio,
él pudo haber estado allí para detenerlo: El árbitro
nos pitó mal. Fue rigorista conmigo. El negro (Cristian Mosquera)
se cayó sólo, ni lo toqué. No puedo creer que me
haya sacado así no más, acotó.
Su compañero, Santos Rivera, apoyó a Anaya: El mal
arbitraje en nuestro fútbol está echando a perder el trabajo
de los equipos. Me voy triste y enojado, porque nos robaron. Si te diste
cuenta, faltaban cuatro minutos y no se jugaron. Durante ese tiempo pudimos
marcar, pero no se pudo, apuntó.
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