Máxima velocidad

Balboa quiere frenar a un Vista Hermosa enrachado, en el Marcelino Imbers.

Publicada 04 de septiembre 2005 , El Diario de Hoy

Garra. Carlos Chinchilla, izq., del Vista, se anticipa a un jugador de Balboa. FOTO/EDH


Víctor Zelada Uceda
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Cuando alguien comienza a bailar es torpe y se enreda hasta con las cintas de los zapatos, pero cuando se aprenden los pasos básicos, ya le da un par de lecciones hasta al más tieso.

Vista Hermosa vive momentos de ensueño, después de haberle dado latigazos a San Salvador y al Once Municipal.

Y menos mal que se paró en un charco prestado, el Barraza.

Pero cuando el equipo sale de su fango es cuando vive su verdadero reto.

La cuarta parada de los correcaminos que siguen veloces es el Marcelino Imbers, territorio del Ciclón del Golfo, que quiere intimidar a sus rivales, como el león que ruge con fuerza en la selva y espanta hasta a las lagartijas.

Por supuesto que los vientos de Balboa han perdido fuerza en el radar de la Liga, después de que en el último choque contra Chalatenango, dos de sus zagueros salieron extrañados por Rodolfo Sibrián (Ernesto Aquino y Guillermo Parada).

Y otro que no se escapó a la rigidez arbitral fue el técnico Henry Vanegas, a quien le tocará dar instrucciones a sus pupilos desde las gradas.

Pero como de nada sirve quejarse, los unionenses se la toman a pecho y no querrán que los dulces se los coma el invitado, que quiere experimentar su primera satisfacción, jugando de visita.

La misión

“Los partidos con equipos orientales siempre son duros. Nadie da ventaja y lo sabemos. Por eso con entrega y sacrificio nos hemos preparado para intentar ganar nuestro primer partido en condición de local.

Ojalá que nuestra afición lo pueda celebrar”, indicó el colombiano Élder Figueroa, contención del Vista Hermosa.

Los correcaminos tienen un as bajo la manga llamado Domingo Álvarez, que es peligroso como el filo de un cuchillo. “En Segunda División, anoté 26 goles y quedé sublíder de goleo. Siempre que salgo al campo estoy dispuesto a entregarme por mi equipo y contra Balboa no será la excepción”, expresó Mingo, que fue el encargado de dar la estocada al Once Municipal hace una semana.

Por su parte, Henry Cartagena, entrenador de los churrieros se ha tronado los dedos durante la semana para recuperar algunas piezas: “Hasta última hora podré saber si contaré con Joaquín Molina y con Roberto Ochoa. Ambos vienen de lesiones y han presentado signos positivos de recuperación, pero no los puedo forzar”, comentó.

En Balboa, el regreso de Hídzar Henríquez causó alegría, por la garra del jugador, pero como sólo tiene una semana de entreno, su participación aún no es segura.

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El que pierda se va al abismo

Víctor Zelada / William Alfaro

Mil máscaras. Azevedo jugará enmascarado. Hoy con “San Sal”.FOTO/EDH

Cuando en la mesa sólo hay un pan, el más avispado se queda con la porción y deja hambriento al otro; Once Municipal y San Salvador se juegan una oportunidad de oro para salir del foso, pues todavía no conocen la victoria.

Los canarios saben que un paso en falso ocasionaría serias repercusiones: su técnico, Miguel Mansilla, podría agarrar las maletas.

Anel Canales y James Owuso tienen que explotar en el ataque; y Diego Mejía tiene que ser la diferencia cuando ingrese de cambio.

Por San Salvador, el regreso del brasileño Fabio de Azevedo genera expectativas. El sudamericano aparecerá con una máscara de protección, que le prestó el colombiano Hermes Martínez, cuando militaba en Alianza.

Un privilegiado

Para Ramón Sánchez, volante de San Salvador, el juego de hoy será especial, ya que cumple 100 juegos oficiales en Primera. Si su equipo obtiene los tres puntos, qué más podría pedir.