Sólo para que lo llamen papá

Balboa confirmó su paternidad sobre Águila w Ayer lo venció y lo sacó de las semifinales

Publicada 28 de noviembre 2005 , El Diario de Hoy

Con todo. Guillermo Parada, de Balboa, corta el avance del defensor aguilucho Luis Anaya. Águila empató con los churrieros y verá las semis por televisión. Foto/EDH

Carlos Segovia
El Diario de Hoy
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El grito de “hijos, hijos, hijos” se escuchaba con fuerza en el sector sur del estadio Barraza, mientras que en el norte, la afición de Águila era todo lamentos y tronazón de dedos.

Su equipo empataba a un gol con Balboa, Firpo derrotaba al Vista Hermosa en Usulután y 11 Municipal empataba en Santa Ana, lo que significaba la eliminación automática.

Llegó el silbatazo final de Rodolfo Sibrián y en las caras largas de los jugadores, cuerpo técnico y aficionados aguiluchos se leía la tristeza y la resignación, mientras que en el lado sur el coro de “hijos” se hizo más fuerte, la afición de Balboa celebraba la tercera victoria sobre Águila en 15 días.

Águila inició a tambor batiente el partido, con llegadas gestadas por los carriles, en donde Víctor Márquez y Ladislao Nerio, junto con William Torres Alegría, mantenían ocupada a la zona baja churriera.

Balboa no encontraba la manera de sacarse el dominio local. Y la tarea se ponía cuesta arriba después de que, al 10’, el paraguayo Néstor Ayala salía lesionado. Jorge García recurrió al juvenil Nelson Reyes, quien, al menos en la primera mitad, no pudo jugar con comodidad.

La ventaja

El dominio aguilucho rindió sus frutos al 19’. Una jugada que inició Álex Erazo por derecha terminó en el 1-0. El Paleta se sacó dos marcas al borde del área unionense, observó a Deris Umanzor y le sirvió un bombón para que el ex Limeño venciera al meta Mosquera.

Águila siguió siendo mejor hasta el descanso. Pero Balboa, lejos de perder la motivación, comenzó a sacarse el dominio y se fue al frente con Reyes y Webster peligrosos.
Para la segunda mitad, Carlos Quintanilla, que entró por Óscar Fuentes, comenzó a generar llegadas junto a Webster y Reyes.

La cara de Balboa cambió. De ahí en adelante, el dueño del juego era el equipo de La Unión.
Águila parecía haber dado todo en el primer tiempo, o simplemente a esas alturas daba por perdida la clasificación debido a los resultados en los otros juegos.

Sobre 66’, un tiro de esquina cobrado por Reyes encontró la cabeza de Webster para decretar el uno por uno y desatar la locura de los aficionados churrieros.

Águila intentó cerrar con un triunfo el Apertura, pero se topó con su papá, Balboa, que le margino de la Copa Presidente y que en caso que Firpo y 11 Municipal hubieran perdido, tampoco le habría permitido entrar a semifinales con el empate.