| Adiós al sueño
Alianza vio ayer esfumarse su chance de ir a la semifinal
Publicada 21 de noviembre 2005 , El Diario de Hoy
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Dominio. El mediocampista Donni Valle, del San Salvador, se posesiona de un balón que buscaba el carrilero Marvín Benítez, del Alianza. Elefantes y panteras igualaron ayer a uno en el estadio Jorge Mágico González. Foto/EDH |
Mauricio Antonio Qüehl
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Un inicio de torneo para el olvido. Pero igual ha sido su ocaso en el mismo.
Luego de dejar atrás una pugna entre dos equipos, dos nombres y hasta dos directivas, Alianza comenzó con pie izquierdo su odisea por el Apertura 2005. Ayer ha culminado su interés por el mismo, en medio de críticas y abucheos.
Los blancos, sin mayor patrimonio y patrocinios, comenzaron a forjar un sueño luego de haber perdido sus primeros cuatro partidos del campeonato invernal. Pero ayer ese sueño se transformó de pronto en una pesadilla.
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Porque San Salvador se encargó de despertarle y volverle a la realidad. Alianza quedó marginado de la semifinal, a falta de una fecha para que concluya la fase regular.
Con 20 puntos, los albos ya no le dan alcance a los equipos que con 21, tienen la posibilidad de igualar a los que suman 24. Lo más que harían los elefantes son 23 unidades, si es que le ganan su último juego al Metapán.
Ayer Alianza se tenía fe, al margen de que si poseía un juego ordenado o nivel para ganar, era consciente que su carácter podía llevarle a lograr su objetivo. Tal y como lo hizo el miércoles anterior en la Copa Presidente.
Pero San Salvador entró al juego con la misión de permitirle posesionarse del balón. Algo que logró muy bien en los primeros minutos de juego.
Pero los de casa tenían la inspiración de Marvin Benítez, el empuje de Ramiro Carballo y la voluntad de Alejandro Dawson para tratar de recuperar el dominio territorial y de balón. Lo lograron, aunque no de una manera abrumadora. San Salvador quizás llegaba menos al arco de Didier Ovono, pero lo hacía con mayor peligro.
Aún así los hinchas de ambos clubes no quedaron conformes con lo visto en el primer tiempo y les despidieron con silbidos.
Sólo fue la ilusión
Parecía que el panorama del segundo tiempo sería el mismo que el del primero. Dos equipos generando jugadas ofensivas, pero muy pocas para asustar o hacer que los seguidores se levantaran de sus asientos.
Pero luego tomó fuerza un duelo que no sólo llamó la atención, sino que mantuvo entretenidos a los presentes. Rodrigo Lagos comenzó a mostrar sus virtudes de buen tirador, al tiempo que Ovono sacó las suyas como atajador.
El argentino le pegaba al balón como y de donde quería y el gabonés le paraba todo lo que le enviaba: con las manos, con los pies, por aire y a ras de césped. Solamente una vez logró superarle, pero el larguero le dijo no sobre el minuto 56.
Era el momento en que San Salvador más trabajaba para abrir el marcador. Pero como no encontraba la manera cómo hacerlo, Alianza optó por intentarlo.
Y lo logró al 59’ cuando Carballo sirvió un balón desde el vértice izquierdo. Dawson saltó solo y de cabeza puso el 1-0 en el marcador.
El triunfo momentáneo le permitía a los blancos meterse de lleno al pleito por la tercera o cuarta
plaza de las semifinales. Pero con lo que tal vez no contaba era que San Salvador tardó menos en sacudirse el aturdimiento, que en reaccionar para ir a buscar el gol de la igualdad.
Nuevamente comenzó el trabajo de Ovono en el marco, pero esta vez al duelo se sumaron Fredy González y Dennis Alas.
Tal parecía que Alianza se quedaría con los tres puntos, no tanto por el trabajo de sus zagueros, sino por la gran actuación de su cuidavalla.
Pero se vino el minuto 82 y con él una jugada desafortunada para el meta africano. Un balón servido por William Torres a Alas, permitió que éste se percatara que Ovono estaba salido de su portería.
Dennis sacó un centro elevado que superó a Ovono y llegó hasta el palo derecho, por donde cerraba Paulo Rodrigues. El brasileño de cabeza sentenció el 1-1.
Así pues, Alianza vio su sueño blanco convertido en pesadilla negra. San Salvador, en cambio, sigue invicto de la mano de Juan Quartarone y con posibilidades (bien remotas) de avanzar.
Cada quién sacó sus conclusiones
Los dos lucían tensos, pero mientras uno lo estaba porque su equipo estaba por alcanzar el triunfo, el otro lo estaba porque su club no encontraba la manera de igualar.
De pronto, las cosas cambiaron: San Salvador empató y los rostros fueron otros.
Óscar del Solar por momentos gritaba tratando de lanzar su frustración al aire, pero luego una cara larga, con visos de resignación, se apoderó de él.
Juan Quartarone ya no gritaba. Simplemente aguardaba con calma el silbatazo final.
Cuando llegó, los ojos enrojecidos de Del Solar lo decían todo “Tenemos un plantel muy reducido y no tenemos muchos cambios. Además, en el entrenamiento son una cosa y en el campo de juego les cuesta mucho traducir ese trabajo. Yo estoy tratando de hacer un esfuerzo desde el día que vine, pero ya no puedo más”, dijo desconsolado el chileno.
Quartarone se mostraba más tranquilo, aunque un tanto inconforme por el resultado.
“Siento que nos ofuscamos un poquito, al final bien hubiéramos podido ganar el juego. Pero creo que el resultado fue justo, porque Alianza es un gran equipo que nos complicó, pero siento que si nos hubiéramos tranquilizado, el marcador pudo ser otro”, reiteró el entrenador del San Salvador.
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