| Reyes amargó a La Unión
El delantero del Metapán puso el empate al 87’, cuando el Balboa comenzaba la celebración
Publicada 21 de noviembre 2005 , El Diario de Hoy
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Su sombra. Franklin Webster deja en la carrera a Erick Prado, quien lo marcó casi todo el juego.Foto/EDH |
César Najarro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Del cielo al suelo. La emoción de los seguidores del Balboa se transformó en tristeza, enojo y frustración cuando ya se preparan para festejar en casa.
El aguafiestas fue Williams Reyes, quien puso el empate a tres minutos del final. Con ello, elMetapán sigue de líder con 33 puntos.
Acababa de salir por lesión Selvin Zelaya (85’), volante del Baloba, cuando por su banda, la izquierda, se gestó la jugada del tanto de Reyes.
Tras un rechazo corto de la defensa churriera, Mario Posada cedió para Alexander Escobar. El defensa puso un centro perfecto para la entrada del recién ingresado Óscar Ulloa, quien, ante el descuido de Guillermo Parada al no coordinar el fuera de lugar con sus compañeros, le puso un pase de la muerte a Reyes. El resultado: el segundo del Metapán y sexto en la cuenta personal del hondureño.
La remontada
La historia del Balboa comenzó con problemas y descuidos, y así terminó. Apenas sobre el 8’, Rodolfo Suárez estrelló el balón en el larguero tras ver salido a Mosquera, el portero churriero .
Néstor Ayala respondió a los jaguares al minuto con un cabezazo que se fue por 20 centímetros.
Desde entonces, pareció que el Metapán se asustó y propuso un juego lento, con mucho toque en el fondo, como queriendo hacer salir a los del Balboa.
Pero los churrieros no caían en la trampa, y permitían el tránsito cansino del balón. Todo estaba para el bostezo cuando Webster, tras un descuido defensivo entre Prado y Bicca, cambió el cobro de una falta por un cabezazo que besó el travesaño. Hasta ahí, iban 1-1 en postes, símbolo de lo que venía.
Entonces, como diría después el mismo Webster, que el fútbol no es justo, Metapán encontró un premio que no merecía. A pesar de ser más ordenado en el manejo del balón, proponía poco al ataque.
Quizás por eso, porque no se veía cómo, llegó tras una jugada a balón parado. Alexander Escobar pateó de unos 30 metros directo a marco, pero su tiro, débil y al centro. El destino quiso que se encontrara con el pie de Suárez, quien, ante la sorpresa de los defensas y su falta de reacción, venció casi a quemarropa a Mosquera (37’).
En el segundo tiempo se vio al mejor Balboa, con un fútbol vertical y punzante, tomando riesgos y presionando en todo el campo.
En una de esas, Peñate sirvió para Ayala, que se la devolvió y picó hacia el área, donde recibió el
balón y de primera, en una jugada relámpago, decretó el empate (54’).
Al 80’, Carlos Quintanilla hizo estallar en gritos a la afición al poner de cabeza en ventaja al local, tras un tiro de esquina.
De ahí, el empate, la frustación, las botellas de agua y refresco sobre el línea por un fuera de lugar que no existió, y los puntos que dejó ir un Balboa que se sigue complicando de cara al descenso. |