FAS se sujeta al título

FAS goléo anoche 3-0 a Chalatenango y reafirma sus intenciones de retener la corona. El próximo sábado tendrá que enfrentar a Vista Hermosa, en el campo matagigantes. El campeón no está muerto, anoche lo demostró

Publicada 13 de noviembre 2005 , El Diario de Hoy

El primero. El colombiano Alexander Obregón ya marcó el primer gol fasista y corre a celebrarlo con la afición en el Óscar Quiteño, de Santa Ana. El cafetero ya despertó del letargo.Foto/EDH

Julio Carrillo
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Su deseo de seguir soñando con ir a la semifinal fue anoche tan grande que lo llevó a conseguir su objetivo y con creces. FAS goleó 3-0 a Chalatenango y sigue con vida en el Apertura 2005.

Fue el mismo cuadro de casa el que rápidamente tomó la iniciativa en el juego.
Dos minutos habían transcurrido desde su inicio cuando Alfredo Pacheco y Gilberto Murgas ya habían probado a marco. En los cinco minutos siguientes también lo hicieron Cristian Álvarez y Víctor Mafla.

Chalatenango parecía tener problemas en contrarrestar las llegadas de los jugadores tigrillos. En dos ocasiones sus jugadores (Ramón Martínez y Salvador Portillo) recurrieron a las faltas para poder detenerlos y se ganaron las tarjetas amarillas.

Pero poco a poco FAS fue disminuyendo su ritmo de juego, algo de lo cual sacaron provecho los norteños, quienes se fueron asentando dentro del terreno de juego.

Dominio


Pero el problema de los morados era que no llegaban al arco de Luis Castro, algo que sí hacían los azulgranas en el otro extremo, aunque en contadas ocasiones.

Pero sobre el final del primer tiempo, los bicampeones lograron traducir su dominio territorial en un gol. Ernesto Góchez, al 40’, sirvió un balon desde el corredor izquierdo por donde circulaba Alexander Obregón.

El colombiano, de espaldas al arco, anticipó a Adolfo Tobar y de cabeza puso el 1-0.
Estalló el júbilo en las gradas, liderado a su vez por el mismo Obregón, quien de manera expresiva gritó su emoción a los cuatro vientos.

El mismo cafetero sería protagonista de la jugada que derivó en el segundo gol de su equipo.
Al 45’ se elevó en el área para buscar un balón de cabeza, pero lo único que encontró fue una carga del zaguero Martínez. Ramón Migdonio Argueta no dudó en sancionar el tiro de penalti.

Al cobro llegó Alfredo Pacheco, quien resolvió al lado derecho del cuidavallas Martínez.
Aquí el éxtasis alcanzó un nivel superior. Los santanecos celebraron el tanto como si el mismo título dependiera de éste.

Y no se diga cuando Ramón Flores “reventó” el balón con un potente disparo que venció por tercera vez a Óscar Martínez.

Hasta aquí terminó la resistencia de Chalatenango y comenzó la resignación de Alberto Castillo.
FAS, por su parte, volvía a caer en la falta de definición en los minutos finales.

Pero a nadie parecía importarle. Era un 3-0 para celebrarlo al menos hasta el próximo sábado cuando FAS deba viajar a San Francisco Gotera para enfrentar al benjamín y difícil Vista Hermosa.
Hasta entonces, el sueño de retener la corona se alimentará con el triunfo logrado anoche.

Frustrado. Agustín Castillo muestra el desconsuelo de la derrota. Al final, la afición santaneca lo premió. Foto/EDH

Chochera cosechó lo que sembró en FAS

Su salida del camerino no pudo pasar inadvertida. A pesar de que no fue más allá del banco de suplentes. Pero las luces de los falshes de los fotógrafos rápidamente anunciaron su presencia.
En las gradas, nadie se inmuto, sólo los que estaban en la gramilla. Tímidamente comenzaron a verle. No fue sino hasta que sus dirigidos se abrazaron para elevar una plegaria al Creador que Alberto Castillo salió del Dogout para unirse a la oración.

Nadie en las gradas lo ovacionó, tampoco le abuchearon. Respeto y silencio.
De pronto el rezo terminó y Chochera quedó solo por segundos. Como abejas a la miel, los fotógrafos le asecharon de nuevo. Su rostro se mantenía serio, pero esta vez parecía incomodarle el asedio. Hasta allí llegó su ex compañero de fórmula Carlos Rivera, el que prepara los arqueros en FAS. “Carlanga” fue y le abrazó de manera efusiva.

De pronto el silbato de Ramón Migdonio Argueta reveló lo que muchos no habían percatado. Mandó a retirar unas pancartas relativas a Castillo y, a Reynaldo Valle. La del peruano se leía: “Castillo, gracias por los cinco” en relación a los títulos que le dio a FAS. Minutos después inició el juego fiel a su costumbre, el peruano acomodó la visera de su gorra hacia atrás. Era el momento de comenzar a trabajar.

Obrero


Parecía lamentarse un tanto con el primer gol de su ex equipo, pero con el segundo sí se molestó y en serio. Pero no con sus jugadores, sino que con Argueta, quien sancionó el penalti que derivó en el segundo gol de FAS. Al final, Castillo vio con ojos de resignación como su ex equipo le ganaba el duelo. Quizás como se esperaba, sus ex dirigidos, al término del juego, llegaron a saludarle mientras era aplaudido por la Turba Roja. A Castillo le costó irse del Quiteño, ya que los fans le apludían y le impedían irse con su nuevo equipo.