Se durmió el pajarito

San Salvador aplastó 4-1 al Once Municipal. Aprovechó los errores del rival y lo desdibujó

Publicada 31 de octubre 2005 , El Diario de Hoy

Dos caras. Paulo César Rodigues (der.) festeja luego de haber logrado uno de sus dos goles. Atrás, James Owuso impotente ante el resultado. Fotos EDH / Lizette Moreno

Byron Sosa
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Lo que mal empieza, mal acaba. Once Municipal saltó al césped del Cuscatlán a especular, a medir qué es lo que tenía San Salvador. Los metropolitanos hicieron lo mismo, sólo que ellos aprovecharon los “presentes” (regalitos) que le llevó el canario.

Durante los primeros diez minutos, el cuadro ahuachapaneco mantuvo una sonrisa cuando tenían imprecisiones; pero esa tranqulidad poco a poco se borró de los rostros de los del “Once” y en su lugar se dibuja una incógnita –que no descifraron– y les amargó su visita a San Salvador.

No es que San Salvador sea un mal equipo –ha mejorado mucho–, pero que le ganaran al Once Municipal 4-1, e impresionó... hasta las mismas panteras.

Y es que los ahuachapanecos venían de derrotar en la fecha pasada (4-0) al Vista Hermosa, benjamín y líder del campeonato, por lo que se espera un duelo similar. Sin embargo, los del “Sansivar” se plantaron muy bien en el campo y mostraron el cambio de mentalidad y de actitud que ha llegado a implementar el técnico Juan Quartarone.

La primera “gracia” del “Tanquecito Amarillo” fue al minuto 10, cuando Herbert Estrada quiso sacar un balón y se lo entregó a Dennis Alas. “Pichuta” centró a Donni Valle que se incorporó y venció de cabeza a “Fito” Menéndez. ¡Sorpresa!

Luego, la causa de que Once Municipal saliera derrotado del “Cusca”, fue que los jugadores canarios tocaban muy bonito, muy fino, ante una pantera agazapada y lista para cazar al canario.

Seis minutos después, David Rivas llegó a cubrir a Paulo César Rodrigues por la zona izquierda (la cual no es la suya) y cubrió para que su portero recogiera el balón –cosa que nunca sucedió– y “Paulinho” se les adelantó y tocó con la punta de su zapato. 2-0 y los incrédulos se veían las caras.

San Salvador, en lugar de replegarse y guardar la diferencia, presionó a los canarios con dobles y triples marcas; en relevos, las panteras se impusieron y aniquilaron la creación de los occidentales.
Cómplices

Al 28’, Juan Pablo Chacón finiquitó una de sus jugadas para el olvido regalándose en la marca ante un Fredy Víchez ansioso por marcar el 3-0, y primero en su cuenta persona en la tarde, y le tocó por encima de Fito Menéndez, que fue cómplice de Chacón al no avivar cuando era necesario.

Once respiró con un tanto de Anel Canales (al 32’) tras una una pifia de Dennis Salinas al querer despejar de puños. La bola le quedó al panameño y definió, como es su costumbre cuando le queda un balón en sus botines.

En el medio tiempo, el receso le sirvió al técnico Mansilla para tratar de hacer entrar en razón a su equipo; les pidió un cambio de actitud y que despertaran.

Pero no sólo él hizo peticiones. Quartarone dio encargos a sus muchachos. En la cancha se vio que San Salvador saldría a esperar todo lo que Once Municipal les diera y contragolpear. Esa fue su arma, arma letal y dañina contra los canarios.

¿Cambio?

Once Municipal se tiró arriba. Pasó de jugar en el primer tiempo con un 4-4-2, a un 3-4-3 y hasta un 3-3-4. Mientras que los locales aguantaron y resistieron con un esquema ultradefensivo. Dejaron en el ataque a Paulo César Rodrigues asistido por Vichez, Lagos y Sánchez.

Los amarillos no lograron perforar la meta de Salinas, ya que los intentos de Anibal “Toro” Ávalos, Roberto Erazo, Owuso y Carbajal fueron en vano; no pasaron de un simple “sustituto” en la portería del “Sansivar”.

Para la estocada final, los protagonistas no pudieron ser otros que Chacón y “Paulinho”. El colombiano jugó mal el fuera de lugar y en la persecución se quedó, el 10 de San Salvador encaró al portero Menéndez, le hizo un enganche y definió tranquilamente.

Ese fue el reflejo de todo el juego. La capacidad que tuvo San Salvador de aprovechar sus errores, apretar cuando debían y aguantar cuando era necesario; mientras que Once Municipal, quiso despertar –mostró otra cara, pero fue tarde– y trató de botar la valla local, lo cual no pudo.

De la misma medida

Presión. Fredy Víchez (der.)
marca a Herbert Estrada. Así fue la presión de los del San Salvador. Fotos EDH / Lizette Moreno

Dos ex canarios le anotaron al Once en un mal juego de Chacón. Se dice que “para que la cuña apriete debe de ser del mismo palo”, pues ayer fue algo similar.

Donni Valle y Paulo César Rodrigues fueron ex jugadores del Once Municipal y le marcaron uno y dos goles, respectivamente.

Y es que cuando se está en un equipo (en un trabajo), los sentimentalismos quedan a un lado, lo que importa es hacer bien su trabajo.

Ayer, Valle fue el primero que no perdonó (10’) y puso arriba a su equipo. Acto seguido –es decir, seis minutos después– Paulo César nunca perdió la visión del gol y aprovechó las complicidades de la defensa (de Chacón, Rivas y Estrada) para poner el primer en su cuenta personal, en el juego.

Para sellar la tarde mágica, “Paulinho” se despidió al 67’ con otro gol. Dejó “tirado” a Chacón y definió como un grande, amagando y tocando tranquilo al fondo de la red.

“Hoy (ayer) en la mañana estuve en la Iglesia agradeciéndole a Él por mi salud y yo se lo dije... que si tengo buena salud tengo que entrar a la cancha dispuesto a ayudar al equipo y gracias a Dios me salieron los dos goles”, comentó el delantero. Rodrigues prefirió no decir nada sobre su ex club y sólo se refirió a que le pidió “al Señor que me iluminara y demostré a todas las personas que puedo”.

La tarde gris de Chacón


A veces se sale aplaudido de un estadio, alabado por la hinchada; pero otras, los seguidores no perdonan cuando a un jugador le sale todo al reves.

Ayer le tocó a Juan Pablo Chacón afrontar la pésima tarde que tuvo, al igual que el equipo. El zaguero colombiano no supo descifrar lo que ocurrió. “Es difícil decir qué pasó porque veníamos con la moral en alto y a buscar un resultado positivo, teníamos las ganas de hacer las cosas bien y sin cometer errores y no pudimos.

Pasaba el partido y cometíamos uno, y otro, y otro hasta que se nos hizo difícil”, comentó el defensa –con un nudo en la garganta– que erró en el tránsito del balón (pases equivocados), malas coberturas, etc. Pero lo bueno –como dice Chacón– es que el fútbol da nueva oportunidades donde se puede reivindicar.

Torito tocado
Héctor Ávalos, mejor conocido como el Torito, salió herido al recibir un codazo de un rival. Salió con una cortadura de dos centímetros (en la foto), fue vendado y al final del juego lo suturaron.
Visitas a los de casa
Daniel Uberti, ex técnico de San Salvador, llegó al Cuscatlán para ver al equipo que dirigió. No se perdió detalle del desenvolvimiento de sus ex pupilos.
Al estilo ahuachapaneco
La barra de los canarios quiso hacer sentir a su equipo como en casa. Los colores amarillo y azul predominó en el Cusca. Pero eso no influyó en el marcador.
Desde afuera
Heraldo Osorto (desinscrito por lesión) y Luis Mira, que tiene un resentimiento muscular, vieron el juego desde las gradas. Acuerparon y aplaudieron a sus compañeros.