Estampida de elefantes

Alianza quiere asaltar la fortaleza de Castillo w Los norteños planean poner fin a su sequía de triunfos a costa de los albos

Publicada 30 de octubre 2005 , El Diario de Hoy

Variante. Julio Pineda, de Chalate, podría volver a encontrarse con Jorge “Zarco” Rodríguez. Foto/Archivo

Víctor Zelada Uceda
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com


No deja de ser una envidia sana ver a otros comer asado y desear una porción. Chalate ya tiene ocho jornadas de sólo sentarse en la mesa y quedarse con hambre, porque los empates no satisfacen y los días de ayuno se prolongan más de la cuenta.

Alianza y Chalate saben qué es el sube y baja.

Los albos comenzaron el Apertura con una raquítica actuación. Por eso fue noqueado cuatro veces.

Y el último que participó de la parranda fue el conjunto alacrán, que se aprovechó de la crisis blanca y le ganó 2-1 en el Cuscatlán. Sin duda, una cuenta pendiente que si no se salda a tiempo caerá en mora.
Por lo contrario, Chalate, comenzó a ritmo de tren y se llevó de paso a su vecino. Pero como el gas dura hasta donde el tanque esté lleno, la máquina se quedó varada cuando Metapán asaltó su cancha.

Repunte

Mientras Chalate transitaba en una calle llena de hoyos, Alianza sacó su caja de lustre y comenzó a tocar su canción preferida: la victoria. Los paquidermos fueron capaces de resurgir como el ave Fénix, y, aunque han tropezado, se mantienen firmes y quieren seguir trepándose.

Los capitalinos ven hacia arriba, añorando un cupo para la clasificación, pues están quintos, pero atrás la pita la están moviendo y uno de ellos es Chalate, que bajo la conducción de Agustín Castillo ya están encontrando su nivel.

Si bien Castillo ha amarrado tres empates en seis juegos, el triunfo es esperado como agua en medio del desierto. Podría ser su soñado día.

Y la misión norteña por ganar en casa no está lejos. La historia los favorece cuando juegan en el Gregorio Martínez, ya que según el historiador Gerardo Castro, de seis encuentros, Alianza sólo ha ganado una vez y en otra cosechó un empate. Por lo demás, Chalate no se ha dejado y le ganó cuatro partidos a los capitalinos.


Canario ultra dañino

Ser pequeño en “apariencia” no siempre es desventaja. El ratón Jerry se mofa de Tom, el gato; y Silvestre es incapaz de comerse a Piolín. San Salvador quiere poner alto a la mala experiencia de sus hermanos, los felinos, y quiere preparar canario rostizado.

La idea es genial, pero las aves de Miguel Mansilla tienen sus trucos. Incluso se han tomado en serio el juego: “al que no se aparte me lo llevo” con FAS, Firpo y Vista Hermosa.

Once Municipal ha retomado la segunda vuelta en buena forma y no amagan en sus intenciones de pescar la clasificación, que perdieron en el campeonato anterior.

Seriedad

Los panteras han vuelto a revivir con la presencia Juan Quartarone, quien hace valer su experiencia y ya ha demostrado que no le intimidan los retos. Su nuevo equipo no está firme en el noveno lugar, ya que Balboa los persigue a paso lento, pero seguro.

Los metropolitanos se juegan mucho en su casa, donde son irregulares. En este torneo, sólo le han ganado al Alianza, y han asegurado dos empates. Lo demás está para el olvido.

La zaga rayada, comandada por Hermes Martínez, tendrá trabajo, porque la combinación Canales-Owuso es explosiva cuando les sueltan la pita. Y ambos tienen un escudero que los apoya en el ataque: Héctor Ávalos, que con su velocidad genera peligro. Además, los fronterizos no quieren soltar el tercer lugar.