El clásico de la polémica

FAS y Alianza se repartieron puntos en un partido muy discutido. En el último minuto el árbitro ignoró una clara mano en el área tigrilla. Los santanecos se quejaron del primer penal

Publicada 17 de octubre 2005 , El Diario de Hoy

Aérea. El argentino Gonzalo Garavano les gana a todos los defensores tigrillos. El partido fue muy intenso. FOTO/EDH Arturo Silva

Claudio Martínez
El Diario de Hoy
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La gente de Alianza, hinchas, jugadores y directivos, se fue del Cuscatlán con la sensación de que les metieron la mano en la bolsa.

Es que Neftalí Recinos Alvarenga –sí, el mismo de aquella final polémica entre albos y tigrillos en el Clausura 2004– decidió ignorar un claro penal en favor de los capitalinos cuando se jugaba tiempo de compensación y empataban 1-1.

El balón interrumpió la trayectoria en la mano de Ramón Flores y todos pidieron la pena máxima. Pero Neftalí prefirió no complicarse y dejó seguir la acción. Sobre todo porque siete minutos antes había cobrado una falta de Velásquez a Zandoná - protestada por todo FAS - en el área que el propio argentino la canjeó por gol.

Los aficionados albos se tomaban la cabeza. Los jugadores le reclamaban airadamente. Óscar del Solar, entrenador albo que tuvo que ver el juego desde las gradas por haber sido expulsado ante Águila, lanzaba patadas al aire desde el cemento. Tan evidente fue la falta que hasta Nelson Ancheta, técnico de FAS, en su afán por criticar al árbitro, admitió que “el del final fue más penal que el primero”.

La gente de FAS, en cambio, se fue con una sensación rara, sin euforia. En realidad no tenían nada para festejar. Estuvieron a siete minutos de llevarse la victoria, pero no pudieron sostenerla.

Salvo los primeros 25 minutos, donde complicaron a Alianza por su sector derecho, después siempre fueron dominados. Y eso a ningún aficionado le gusta, excepto cuando su equipo gana, que no fue este caso. Por eso al final, mientras algunos santanecos emprendían la retirada, pedían la cabeza de Ancheta.

De hecho, de no haber sido por cuatro tapadas clave del portero Luis Castro, los gritos para el entrenador tigrillo habrían sido todavía más hirientes.

Recuperación alba

El equipo blanco, que jugó de visitante en el estadio donde habitualmente es local, se adueñó del partido luego de una primera media hora inicial donde la iniciativa fue de FAS, que se puso en ventaja al 13’. Víctor Mafla empalmó con certeza un buen centro de Obregón y puso el 1-0. Hasta ahí y por un buen rato el marcador era más que justo.

Alianza buscó llegar a la igualdad de todas las formas, pero se encontró con una defensa firme y un Castro fenomenal. Gonzalo Garavano, muy activo, lo tuvo tres veces y en ninguna pudo concretar. Una fue el palo y en otras dos ocasiones tapó el portero. La más clara fue un preciso cabezazo del argentino desde fuera del área que “Manotas” alcanzó a arañar con el último esfuerzo.

A Garavano se le sumó la voluntad de Zandoná, que participó menos en el juego ofensivo, pero que bajó a ayudar a marcar, que buscó llegar desde atrás y que al final consiguió que le cometieran el penal que él mismo transformó en gol.

Francico Jovel Álvarez no tuvo su mejor tarde, pero igual a veces logró desequilibrar a la última línea tigrilla. La otra pieza clave es el mexicano Arturo Albarrán, figurita repetida, quien maneja los tiempos del equipo.

Para ese entonces FAS era un equipo quebrado en dos, un bloque que defendía el empate y otro –integrado sólo por Nico Muñoz y Álex Obregón– que intentaba generar algo de peligro en el marco del gabonés Ovono, que volvió a protagonizar un espectáculo aparte con sus voladas. El panameño tuvo una muy clara cuando quedó mano a mano con el africano y el partido estaba 1-0, pero su tiro sutil se fue por arriba.

Cuando pase la bronca de unos y otros, cuando los ánimos se enfríen, ambos se sentirán conformes con el resultado. Los dos se quitaron de encima un compromiso difícil y siguen en zona de clasificación. Sobre todo Alianza, porque ratificó que su escalada en la tabla no es casualidad y que cada vez está más consolidado.

Colman lo vivió desde las gradas
Julio César Colman vivió su primer clásico Alianza-FAS desde las gradas del Cuscatlán. El delantero paraguayo no logró ser inscrito a tiempo por los tigrillos y tendrá que esperar hasta el próximo fin de semana para debutar frente al Metapán.

Óscar del Solar sufrió en el exilio
El DT Óscar del Solar pagó su primer juego de suspensión después de ser expulsado frente al Águila. Al chileno le tocó que dirigir desde las gradas y sufrió con las jugadas polémicas. Cuando el juez no sancionó el penal de Flores, pegó una patada al aire.

Ramón Flores y su versión del penal
Mientras todo el mundo reclamaba el penal en favor de Alianza por una mano de Ramón Flores, el jugador santaneco daba su punto de vista: “Fue totalmente contingencial. La pelota me pasó entre las piernas y me tocó”.

Una costumbre de Cheyo Quintanilla
Ya no es extraño ver a Eliseo Quintanilla en las tribunas mientras sus compañeros juegan. El volante paquidermo llegó al Cusca con sus Marcos Salazar y Carlos Carrillo, quienes no fueron convocados por el chileno Del Solar.

El Caballito se marchó molesto
El clásico no fue el partido que esperaba hacer el ex delantero de Limeño Francisco Álvarez. El “Caballito” salió de la cancha al 70’ en lugar de Mauricio Vaquerano y se fue directo a las duchas. Cuando el utilero le ofreció hidratantes, no los aceptó.

La danza de los cambios tigrillos
Nelson Ancheta estuvo a punto de mandar a la cancha a Mario Pablo Quintanilla para que jugara por el costado izquierdo en lugar de Jaime Gómez, pero el ex de Alianza le manifestó que no podía jugar por ese sector. Otro que casi ingresa fue J.C. Moscoso.