Imagen. La figura del Salvador del Mundo captó de nuevo la atención de los cientos de fieles que asistieron a la misa.Fotos EDH / Felipe Ayala

La eucaristía pone punto final a la fiesta patronal

Disminuye la convocatoria. La Plaza Barrios no estaba llena. Participaron políticos y autoridades públicas. Monseñor Sáenz instó a los salvadoreños a vivir su cristianismo.

Publicada 7 de agosto 2005 , El Diario de Hoy

Lilian Martínez
elsalvador.com

La Iglesia Católica concluyó las fiestas dedicadas al Salvador del Mundo con una misa concelebrada a la que asistieron obispos, funcionarios públicos, seminaristas y, sobre todo, habitantes del área metropolitana de San Salvador.

La liturgia empezó alrededor de las 9:00 de la mañana, con el desfile del clero, que caminó desde el costado poniente de Catedral hacia el atrio, donde se instaló el altar.

Mientras tanto, el pueblo católico se protegían del sol con sombrillas, viseras de cartulina o bajo la sombra de los árboles de la Plaza Barrios, a medio llenar.

La mayoría de feligreses intentaba poner atención a la liturgia en medio de los gritos de “¡agua helada!” y “gelatina a 12 centavos!”.

Comercio y fe

Según Estela Velásquez, quien instaló un puesto de pupusas junto a la estatua de Gerardo Barrios, como lo hace desde hace ocho años, esta vez ha llegado menos gente a las celebraciones religiosas frente a Catedral. “Otros años se ha llenado, hoy no”, dijo la comerciante, decepcionada, pues no vendió tanto como en otros años.

A pesar de ello, también hubo quienes aseguraron asistir a la misa del 6 de agosto por tradición o por agradecimiento.

Ése es el caso de Josefina García Gutiérrez, una mujer de 101 años, que llegó desde Soyapango en compañía de su nieto. Desde una silla de ruedas, Josefina escuchó la homilía de 20 minutos que dio monseñor Sáenz Lacalle.

Aunque la mayoría de asistentes era de la tercera edad, también hubo familias como la de Julio Chávez, que llegó desde Ciudad Merliot en compañía de su esposa y sus hijos de 6, 10 y 12 años. “Venimos a dar gracias por un año de bendiciones”, aseguró.

 

 

 

 
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