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Madre soltera ¿por decisión?.
Gracias a Dios, por simple inspección
en mi grupo de amigas, la idea de ser madres solteras por decisión
meditada con la almohada está en veremos. Cada vez más
personas reconocen el valor de un hogar tradicional, especialmente
para la formación integral de los hijos.
Karen Funes
Al consultarle sobre el tema a una amiga que tuvo esa idea años
atrás, y que ahora es madre y esposa a mucha honra, me contestó:
“ahora que tengo a alguien a mi lado y que es un excelente
padre, me parece impensable y una locura aquello que se me ocurría.
En aquel momento no tenía idea de la responsabilidad que
implicaba ser padres, no sólo en lo económico sino
en la educación que los niños reciben en la casa”.
Las razones que muchas mujeres solteras dan para reforzar la idea
de ser madres difícilmente tienen que ver con el bebé
en sí, si no más bien con ellas mismas: “necesito
tener alguien por quien vivir”, “no quiero quedarme
sola”, “no deseo terminar en un asilo”, etc.
Al revisar la información que algunos psicólogos hacen
circular en la red, me llamó la atención una que hacía
énfasis en el auge que ha tomado la fecundación artificial
(en vista de no contar con una pareja), aduciendo que sería
bueno dar a conocer las necesidades de todo niño para lograr
un desarrollo psicosocial adecuado.
Aunque las mujeres deciden embarazarse para aliviar una soledad
futura o realizarse como mujer y madre, y volcar sus afectos en
otro ser -todos ellos motivos válidos por supuesto-es importante
que antepongan a su deseo la necesidad que un niño tiene
de crecer en un hogar con ambos padres.
Algo que me pareció lógico fue esta frase: “La
naturaleza es sabia, y para procear un hijo se requiere de hombre
y mujer. Si no
fueran necesarios, con certeza la mujer habría sido dotada
de un mecanismo de autofecundación”.
Necesidades reales
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Numerosas investigaciones sobre el tema comprueban que la falta
de padre afecta el desarrollo psicosexual de los niños y,
en especial, cuando lo pierden en forma prematura o no lo tienen.
Problemas como una exagerada conducta de seducción buscando
el amor de todo hombre con quien se relacionan, o rechazo al sexo
masculino con la generalización conceptual de que “los
hombres no sirven para nada” aseguran pueden ser resultados
de la carencia de padre.
A esto se agrega el que los hijos varones pueden tener dificultades
en su identidad psicosexual o problemas para aceptar las normas
(conflictos hacia las figuras de autoridad).
Según la doctora Margarita Mendoza Burgos “es difícil
opinar a favor o en contra, porque la maternidad es un instinto
natural de la mujer y es comprensible que deseen satisfacerlo, y
por múltiples razones cada vez más mujeres no tienen
interés en comprometerse con un hombre”.
Aunque la decisión de ser madre soltera sea madurada, consciente
y calculada, se llega al mismo dilema ¿cómo va a vivir
el hijo esa situación? Para la especialista es indudable
la importancia de un padre, en especial para los varoncitos, y reconoce
que los miembros de una familia integrada y funcional siempre tienen
ventajas.
Pero cabe mencionar, explica la doctora Mendoza Burgos, que un niño
deseado y amado -no resultado de un accidente-puede tener mucha
ventajas frente a niños que son parte de familias disfuncionales
o desintegradas.
Dra. Margarita Mendoza Burgos, psiquiatra
infanto-juvenil. Tel. 263-4224.
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