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Entre el rimel y la literatura
Reina de la Fiesta
de San Vicente 2000-2001. La representante de ese departamento
en Miss El Salvador 2004 es aficionada a la lectura. Su autora
preferida es Isabel Allende. Pero los centroamericanos Rubén
Darío y Alfredo Espino, lograron cautivarla. Margarita
Cartagena
María Florencia
Couto
El Diario de Hoy
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Diorella Baires,
comentó que su pasatiempo preferido es la lectura:
Desde pequeña, segundo grado para ser más
precisa, comencé a leer libros, comentó.
La encargada de fomentarle este hábito poco común
fue su madre, Sandra de Baires. Ella me introdujo en
el mundo de la literatura, dijo Diorella, de 18 años,
representante de San
Vicente.
Tierra de Infancia, de la salvadoreña Claudia Lars
fue uno de sus primeros libros y de los más recordados.
Me gusta leer porque así conozco la vida de otras
personas, otros países y culturas. Siempre quise viajar
y esa es una forma de transportarme a través de la
imaginación, comentó Baires para quien
su escritora favorita es Isabel Allende.
De hecho, el libro que la acompaña por estos días
es La ciudad de la bestias, de la autora chilena. Pero reconoció
que la literatura centroamericana también es buena:
Hace poco leí Azul, del nicaragüense
Rubén Darío y me resultó muy bueno.
Aunque su afición por la lectura la pone en un lugar
privilegiado para la enseñanza, Diorella reconoció
que nunca me llamó la atención el profesorado.
Sin embargo optó por estudiar administración
de empresas en la Universidad Centroamericana.
Empiezo segundo año y elegí esta carrera
porque es más amplia que otras y también porque
me interesa el crecimiento económico del país.
Reina de la Fiesta de San Vicente 2000-2001, Diorella admite
que eso fue una experiencia que nunca olvidará.
Cuando era pequeña le decía a mi mami
que quería participar de algún concurso y ser
reina de mi departamento, y por suerte eso lo logré,
comentó emocionada y orgullosa.
Su madre, Sandra,
es secretaria y su padre, Óscar, es veterinario.
Mis padres me apoyan mucho, aunque al que más
le costó fue a mi papá. Al principio no le gustaba
hablar de eso, pero ahora está más abierto,
manifestó.
Sus hermanas, Estefany, de 14, y Cristell, de 8, son las más
contentas porque soy un ejemplo para ellas, agregó
Diorella.
Para ella, la vida en San Salvador no fue tan fácil:
Lo que más extraño de mi departamento
es mi familia y mi casa. Aquí vivo con una tía.
Ella hace bromas y dice: Hay que pedir audiencia para
ver a la Miss, dijo.
Aunque Baires pensaba que su experiencia en concursos de belleza
había terminado, durante las fiestas de San Vicente
del año pasado, ella estaba ayudando a una amiga (Milagro),
que por cierto no ganó, cuando el destino le jugó
a su favor.
Me vio Eddie González -organizador de Miss El
Salvador- y me ofreció hacer el casting para canal
12. Aunque mi papá no me daba permiso cuando le dije
que iba a representar a mi departamento se puso muy feliz
y me apoyó.
Ahora Diorella es una de las 14 candidatas a Miss El Salvador
que competirá por la codiciada corona que se entregará
el próximo jueves.

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