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Último, pero a la vez líder
Limeño aún no sale del sótano de la
tabla acumulada, pero está cerca de hacerlo. Por
hoy es líder de la general, con FAS
Mauricio Antonio Qüehl
El Diario de Hoy
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| Anticipa. Selvin Zepeda
llega tarde al balón que ya fue conectado de cabeza
por Gabriel Garcete. El paraguayo marcó el único
gol de su equipo que valió para el triunfo.Foto
EDH/Arturo Silva |
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San
Salvador 0
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Limeño
1
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0-1 14.
G. Garcete. A pase de Santamaría. |
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Estadio: Cuscatlán, San Salvador
ÁRBITRO: Jaime Ahid Carpio (3)
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Reza en la Biblia que
los últimos serán los primeros. En el
caso de Municipal Limeño, se aplica literalmente.
Porque con su triunfo de ayer llegó junto a FAS al
primer lugar de la tabla general de posiciones. Pero todavía
sigue último en la que decide quién jugará
el próximo torneo en la Segunda División.
Eso porque a pesar de ganarle a San Salvador, Once Lobos sumó
un punto contra Metapán. Ese mismo punto marca la diferencia
en las posiciones.
Pero eso no le quita el sueño, porque sin agrandarse
o algo por el estilo, sabe que es cuestión de tiempo
de poder alcanzar y rebasar al club chalchuapaneco. De pronto
está feliz por el liderato compartido con el campeón.
Ahora bien, hay que decir que ayer Limeño no la tuvo
fácil contra San Salvador. Eso porque no fue el mismo
equipo contundente de jornadas anteriores. Fueron los metropolitanos
los que asumieron ese rol.
Sólo un gol
Pero fiel a su esquema táctico, Nelson Brizuela no
salió a la gramilla del Cuscatlán con un equipo
ofensivo. Es más, con una línea de tres zagueros,
el paraguayo optó por seguir jugando solamente con
un contención nato: Manuel Carranza Murillo
Adelante envió prácticamente a tres atacantes.
Francisco Jovel, más atrás de Pablo Caballero
y Gabriel Garcete, arrancando desde la media cancha.
Pero no contaba con que San Salvador salía urgido y
obligado por un triunfo. Ese deseo y compromiso lo tradujo
tomando la iniciativa y siendo más incisivo en el frente
de ataque.
Aun así, Limeño se adelantó en el marcador,
con un gol que a la postre sería el del triunfo. Corría
el minuto 14 cuando Cristian Santamaría sirvió
un balón medido a Garcete, quien aprovechando la salida
tardía de Pablo Hernández y su buen resorteo,
anticipó y marcó de cabeza.
El gol llegaba en un momento en que Limeño era más
ordenado y tenaz al momento de atacar. Pero poco a poco fue
cediendo ese estilo de juego, para que San Salvador sacara
el suyo, que si bien no era tan ordenado, era incisivo.
Los metropolitanos estuvieron más cerca de igualar,
sobre todo en el segundo tiempo que llegaban más y
Limeño estaba disminuido por la expulsión de
Carlos Güity. Eso generó que Brizuela se guardará
el cambio que se venía del atacante Francis Reyes,
para enviar a Oris Velásquez,un contención más,
pues en la cancha estaba Carranza y Walter Chávez.
Así fue la tónica en el último cuarto
de encuentro, San Salvador atacando, Limeño conteniendo
y Sergio Muñoz convirtiéndose en héroe
y figura.
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| Mal trabajo. El árbitro
central amonestó a diestra y siniestra.Foto
EDH/Arturo Silva |
El árbitro también
tuvo su protagonismo
Jaime Ahid Carpio abusó
de las amarillas
Quizás sólo
unas tres tarjetas, de las 12 amarillas que mostró
ayer en el juego, fueron justificadas. Las restantes debió
haberlas dejado en su bolsillo.
Jaime Ahid Carpio amarró a muchos jugadores
en el juego de ayer. Sobre todo del lado pantera.
El silbante quiso poner orden a fuerza de tarjetas. Eso le
restó calidad al juego e hizo que muchos en las gradas
hicieran público su enfado.
Habían transcurrido 13 minutos del inicio del juego,
cuando mostró la primera amarilla a Álex Amaya,
quien le reclamó tras el fallo de una falta. No era
para amonestación.
Luego hizo lo mismo un minuto después con Emiliano
Pedrozo por retrasar el cobro de un tiro libre. El pantera
solamente ordenaba a sus compañeros de la barrera.
Carpio actuó bien cuando al minuto 16 mostró
cartulina preventiva a Carlos Güity y a Alexander Obregón
por agredirse mutuamente. Pero sólo tres minutos después,
volvió a ser demasiado rigorista al amonestar a Manuel
Carranza, por adelantarse en el cobro de un tiro libre. El
jugador ni siquiera había sido advertido por el referee.
Luego se vinieron cuatro tarjetas más por faltas (en
el lapso de 19 minutos) que bien pudo haber aguantado. En
el juego se habían cometido infracciones más
graves y no amonestó.
A esas alturas del juego, ya era común oír en
las gradas el infaltable clamor dejalos jugar hijo de
p.... Los hinchas de ambos clubes ya estaban hartos
de tanta tarjeta.
Carpio debió expulsar más tarde a William Torres,
pues tras el silbatazo que enviaba al descanso, éste
le lanzó con fuerza el balón. Solo amagó
con sacar la tarjeta.
En el complemento amonestó a Francisco Jovel por retrasar
su salida del juego. Quizá quería que El
Caballito cabalgara porque el jugador salió a
buen paso.
Donde sí acertó Carpio fue en la expulsión
de Güity quien tocó en una jugada el balón
con la mano. Era su segunda tarjeta amarilla.
Terminó su cuota sancionando a Jorge Martínez
por una falta sobre José Mejía. Sí era
para tarjeta, de las pocas que lo ameritaban.
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