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Canarios vuelan al liderato
El
panameño Anel Canales le dio el triunfo y la primera
posición al Once Municipal. El Lobos no encontró
la brújula y se perdió en el bosque
César
Najarro
El Diario de Hoy
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| Con amor. El panameño
Anel Canales besa su camisa para festejar el tanto al
primer minuto del segundo tiempo. Pudo hacer más,
pero uno fue suficiente. Fotos EDH
/ Giovanni Lemus |
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Once
lobos 0
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Once
municipal 1
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0-1 46.
A. Canales en centro de Martínez. |
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Ahuachapán está de fiesta. Los
canarios se pusieron como líderes del torneo por primera
vez desde que ascendieron en el Apertura 2004, todo a costa
de un Once Lobos que dejó mucho que desear en su casa.
Desde el primer minuto de juego, la ofensiva comandada por
Paulo Rodriguez y Héctor Ávalos hizo lo que
quiso con la defensa del cuadro chalchuapaneco.
Apenas corría el 1 y el debutante Nelson Flores
no se entendió con el meta Allan Deras. La bola venía
rebotando y los lobeznos calcularon mal. Anel Canales se adelantó
al defensa y, antes que saliera el portero, cabeceó.
La pelota se fue un metro afuera del poste derecho de la portería
vacía. Era un aviso más que claro de lo que
venía.
El cuadro lobezno trataba de salir del fondo, pero perdían
la pelota ante constante presión de Rodrigues y Ávalos.
Y cuando lograban llegar a la media, un muy solitario Guillermo
Rivera era absorbido por los mediocampistas rivales Milla
y Lazo.
El cuadro canario salió como una máquina. Todos
marcaban, todos hacían relevo. Parecía que iban
perdiendo una final en los últimos minutos.
Paulo tuvo una oportunidad clara de abrir el marcador a los
9. Le llegó un balón filtrado al área,
le hizo un sombrerito a Flores y disparó, pero una
pierna salvadora de la defensa apurada salvó.
Los primeros quince se fueron con otra oportunidad para Canales,
esta vez a pase de Ávalos, que le quebró la
cintura a Flores y centró a media altura. El panameño
se lanzó de palomita ante una defensa pasiva, pero
no la alcanzó.
Parecía que el local era el Once Municipal, que para
colmo, tenía tanta afición como la del Once
Lobos, pero que metían más ruido y presión.
La única vez que los locales celebraron fue en una
jugada anulada por el línea que avaló el principal.
Padilla recibió en posición adelantada, la prendió
de volea y la mandó al fondo. De ahí, de nuevo
el dominio fue para el Municipal, que empezaba a desesperarse
de tanto llegar y no encontrar el premio.
El D.T. canario no se anduvo con cuentos. Sacó a Erazo,
un volante de contención, y mandó a otro delantero,
Oliveira, para jugar con tres atacantes, y un nexo, el brasileño
Rodrigues.
Cántaro roto
Tantas fueron las llegadas de los ahuachapanecos que al final
se rompió el 0-0. Como ironía para un equipo
que llegaba sin parar y fallaba igual, Allan Deras regaló
el gol del triunfo apenas iniciado el segundo tiempo.
En un cobro de tiro libre, Catalnica Martínez
tiró el balón al área, el meta lobezno
se bañó y Canales sólo tuvo que poner
el pecho para marcar su segundo tanto del torneo, que a la
postre le daría la victoria y el liderato al equipo
ahuachapaneco.
El 17 de octubre fue Oliveira quien puso el gol para el triunfo
canario de visita ante los lobeznos, pero esta vez terminaría
expulsado.
Eso fue todo. Los lobos no tenían con qué responder.
Metieron a William Renderos, que les dio más control,
pero no habían llegadas de peligro real.
Al contrario, fue siempre el Once Municipal que pudo aumentar.
La más clara cuando en un contragolpe Ávalos
recibió sólo en el área y encaró
al meta, al que eludió, pero Deras cometió penal
que después le paró a Rodriguez. No importó,
los lobos no llegaron nunca.
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