César Najarro
El Diario de Hoy
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| Confiados. Los aficionados tigrillos
presagian otra Copa para Santa Ana. Foto
EDH |
Sobre la carretera que conduce de San Salvador hacia Santa
Ana, algunos aficionados esperaban transporte mientras portaban
una copa con un número 16 arriba.
Cincuenta minutos antes del partido la Turba Roja saltaba
confiada en su equipo mientras el estadio se llenaba de
color y las personalidades llegaban.
Así, aparecieron varios presidentes: Eduardo Palomo,
de la federación de Remo; Adalid Magaña, del
Once Municipal; Noel Benítez, del Balboa.
También llegó Carlos Cavagnaro y Rodrigo Calvo,
de canal 4, quien se sentó junto a Ricardo Padilla
hijo, del conjunto blanco.
Una vez los tigrillos saltaron a la cancha, las bengalas
rosas aparecieron mientras el negocio de camisetas tenía
uno de sus mejores días en las afueras del Quiteño.
Adentro, hasta una banda roja para el brazo costaba un dólar.
En el himno, los cerca de 300 aficionados albos cambiaron
el Consagrad, por Alianza.
Desde el inicio del partido, dominó el local, y su
público le respondió con cánticos como:
Aquí, aquí, aquí está
el campeón. Le siguieron FAS, tú
puedes; tú puedes, FAS y Blancos, cu...,
los rojos son primeros.
Para el segundo tiempo, el rápido gol de Hermes Martínez
le arrancó un comentario a Calvo: Viste el
Liverpool contra el Milan, a un aficionado del FAS.
Empezá a recordar.
El Sí se puede se oía en el sector
blanco, pero la Turba dijo: Queremos otro gol,
y, cómo no, Mullins se los regaló para que
los cánticos, desde el 67 se transformaran
en el clásico olé, olé.
A 12 del final, los blancos comenzaron a abandonar. Todo
lo contrario los fasistas, que se quedaron fuera del estadio
cantando de nuevo ahí está el campeón,
y presagiando la Copa 16. Por eso, 25 buses saldrán
para el Cusca en la final.