CALENDARIO
TABLA DE POSICIONES
GOLEADORES
 

El último aullido del lobo

A falta de una jornada para que culmine el Torneo Clausura 2005, el equipo chalchuapaneco le dijo ayer adiós a la Primera División. Se acabó el sueño.

Mauricio Antonio Qüehl
El Diario de Hoy

Lamento. Juan Carlos López tuvo la oportunidad de convertir el penalti que hubiese mantenido las esperanzas de su equipo. Foto EDH

No hubo tanto drama como se esperaba, de hecho muy pocas lágrimas se salieron de lugar. Pero sí hubo tristeza y frustración. Mucha frustración.

Tras una larga y agónica lucha contra Limeño y el descenso, 11 Lobos se despidió ayer de la Primera División.

No pudo derrotar en su feudo a FAS, resultado que se combinó con el triunfo de los santarroseños.

A falta de una jornada, la diferencia entre Limeño y los chalchuapanecos es de cinco puntos. Insuperable.

Salvo la baja del sancionado Néstor Ayala, Once Lobos estaba con su cuadro completo.

FAS en cambió salía con pocos titulares debido al viaje que realiza el primer equipo por los Estados Unidos.

Pero la limitante le dio la oportunidad a Nelson Ancheta para probar a algunos jóvenes de la cantera.

El experimento le dio resultado, porque los juveniles como Óscar García, Ramón Solís y Danilo Guevara, respaldados por Luis Anaya, hicieron suyo el puesto.

Once Lobos trató de tomar la iniciativa en el juego. Guillermo Rivera, René Peñate y Pablo Quiñones buscaban que el balón circulara constantemente sobre el terreno de juego.

Pero aquí es donde jugaron un papel importante los canteranos del campeón. Siempre mordieron en la marca y corrieron incansablemente en la búsqueda del balón.

Poco a poco FAS fue ganando dominio territorial, partiendo de la recuperación de balones que hacían sus zagueros y el contención Jaime Gómez. Juan Carlos Panameño era el enlace y el que servía balones para sus atacantes.

Los lobos parecieron alcanzar el cielo sobre el minuto 70’. Intentando rechazar un balón de aire, Guevara impactó en el área a Rony Orantes. Penalti sin discusión alguna.

López Padilla llegó al cobro. Tiró fuerte a media altura, pero al centro. Castro desvió al córner y la grada local enmudeció de inmediato.

Poco después la Tuba Roja comenzó a pedir tiempo, la Barra Lobezna un milagro. La salvación parecía que llegaba al 92’ cuando un balón enviado desde el carril derecho al segundo poste, bañó a los zagueros tigrillos. Nelson Flores cabeceó sólo contra Castro. El esférico salió cerca del palo.

Eso era todo, silbatazo de Rodolfo Sibrián y fin de la historia. Once Lobos ha vuelto a la Segunda División.


Entre la tristeza y la frustración

Lucha. El argentino Alejandro Bentos y el brasileño Anderson Batista pelean por el balón. Foto EDH

“¿Ganó Limeño?” preguntó Alfredo Pérez mientras era entrevistado por los medios informativos al final del encuentro.

“Sí ganó” le respondimos. Siguió sonriendo, pero ya con otra cara.

Su semblante denotaba desilusión, por momentos sus ojos se perdían en el vacío. Aún así no perdió la compostura.

“Lástima verdad, realmente estoy muy triste. Uno es de aquí del pueblo y era una gran alegría tener un equipo en la mayor y todos los domingos recibíamos a grandes equipos como FAS. Hoy ya no se va a poder”, expresó Pérez.

“Uno propone y Dios dispone, qué se le va a hacer”, añadió.

Juan Carlos López también estaba triste como su compañero, pero a la vez frustrado. Aprovechó para señalar responsables.

“Desde el principio hubo un desorden en la parte administrativa y aquí se ven las consecuencias”, precisó el atacante lobezno.

Rony Orantes, quien ha estado unido 13 años con Once Lobos, también condenó la falta de apoyo que tuvieron en este torneo.

“No merecíamos bajar, pero lastimosamente se nos vino abajo. La directiva nos abandonó y otros problemas que nos llevaron a esto. Me duele y me voy muy triste”, indicó Orantes.

“Aquí todos somos culpables, tanto la directiva como los jugadores”, externó por su parte el uruguayo Pablo Quiñones.

“Desde un principio se cometieron errores, desde el directivo más alto hasta el jugador más pequeño. Como te repito, todos somos culpables”, concluyó.

 
  CLIMA
Mandenos un correo con sus opiniones
Derechos Reservados elsalvador.com 2004.