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| Clave. Francis Reyes puso
el tanto del gol con un tiro libre que mordió
el travesaño antes de entrar y ser avalado por
el árbitro. Es la primera vez que el hondureño
marca en el torneo, en un momento sumamente clave para
el equipo de Santa Rosa. Fotos
EDH |
César Najarro
El Diario de Hoy
El
clásico de La Unión tenía mucho morbo,
importancia y rivalidad en juego.
A la hora de la verdad, no hubo nada de regalos de parte
del Balboa, que obligó a los cucheros a sudar para
ganar.
En defensa, Armando Mercado se volvió la sombra de
Garcete; Caballero recibía el balón pero o
lo regalaba o era absorbido.
El dominio rápido fue del Balboa ante un Limeño
que lucía nervioso, con mucha presión de los
aficionados y quizás con la mente en los números
de la tabla acumulada y de la general más que en
el partido.
Balboa volvió eficiente su arma más letal,
el contragolpe. El meta cuchero, Gigo Muñoz,
tuvo que lanzarse para despejar un disparo de Webster al
16. Siete minutos más tarde, Carlos Asprilla
la estrelló en el poste derecho en una jugada que
surgió por un robo de balón en la media.
Al 26, Asprilla corrió un balón que
Elenilson Guardado no pudo despejar. Le quedó en
el área, donde superó en carrera a Jorge Martínez,
quien lo barrió por detrás cuando iba a disparar.
El árbitro Rodolfo Sibrián no dudó
en pitar el penalti que Hidzar Henríquez cambió
por gol.
El Balboa generaba las mejores opciones y estaba más
cerca del segundo que del empate el Limeño. Al 34,
Selvin Zelaya casi aumenta la cuenta de tiro libre, pero
el Gigo arañó la bola para mandarla
al travesaño antes de salir a tiro de esquina.
Respuesta
Al final del primer tiempo, Garcete cabeceó al fondo
de la red, pero el línea dijo que estaba adelantado
y el árbitro avaló, igual como ocurrió
en Santa Rosa en la primera vuelta.
Para el segundo, el técnico del Limeño, Brizuela,
hizo dos cambios que le funcionaron.
Sacó a Medrano y a Paredes y mandó a Francisco
Jovel y a Néstor Morales. El Limeño dejó
ver su mejor cara con un toque de balón certero;
la defensa, que había cometido varios errores graves,
se aplicó y le dio salida al equipo.
Al 57, Garcete envió un centro perfecto para
Morales quien acomodó el balón y disparó.
Para su fortuna, la pelota se desvió en Yuvini Salamanca
y en el rebote bañó al meta para el empate.
Siete minutos después, el cuchero Francis Reyes se
escapó por izquierda, pero recibió una falta
de Cristian Reyes al borde del área.
El árbitro sancionó con amarilla al jugador
del Balboa, quien ya tenía tarjeta desde el primer
tiempo y tuvo que salir expulsado.
El mismo Francis Reyes cobró la falta. Estrelló
el balón en el paral y después ingresó
a juicio del línea y del árbitro que avalaron
a pesar de las protestas del Balboa. En los reclamos, salió
expulsado el utilero del Ciclón, Gerson Durán.
De ahí, el Balboa no supo responder, y el Limeño
no quiso arriesgar demasiado y se dedicó a guardar
el triunfo que casi les asegura un puesto en semifinales,
mantenerse tercero, y evitar el descenso directo.