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| Consuelo. Guillermo Rivera
le muestra su apoyo a Juan Carlos Padilla. Ambos pusieron
todo, pero no pudieron. Fotos
EDH |
William Alfaro
El Diario de Hoy
Nadie puede ocultar el
sacrificio mostrado dentro de la cancha de parte de Juan
Carlos López Padilla.
El delantero del Once Lobos jugó a un ritmo totalmente
diferente a los otros 21 jugadores.
Desequilibró, puso el ritmo de los lobeznos junto
con Guillermo Rivera y marcó un gol.
Pero su esfuerzo no fue premiado y al final del partido
se le pudo ver inmerso en el llanto tratando de absorber
un poco el sabor de la derrota.
Padilla jugó sin el acompañamiento del paraguayo
Néstor Ayala, quien fue sancionado con dos partidos
por insultar al árbitro Élmer Arturo Bonilla
después de perder en el duelo contra el Metapán.
La ausencia del guaraní se sintió y la salida
del brasileño Marcelo Scott a pesar de que
marcó un gol no fue la misma.
Sobre el resultado el ex delantero de Firpo comentó:
Nosotros teníamos que haber aprovechado la
condición de local.
Los dos primeros goles llegaron después de una gran
falta de concentración de los zagueros.
Tuvimos ocasiones para aumentar el marcador, pero no nos
alcanzó el tiempo. Queríamos por lo menos
empatar el partido, explicó el jugador con
la voz entrecortada.
La tristeza de Padilla se apagó un poco con el apoyo
del experimentado Memo Rivera, quien le llegó a decir
que tuviera más fortaleza.
Yo no quiero que el equipo baje a la Segunda División.
Independientemente en el equipo que yo esté, voy
a sudar la camisa y voy a darlo todo.
Tengo un gran sentimiento por esta derrota. Lástima
que no encontramos el resultado que buscábamos. En
la zona que nos encontramos esto nos perjudica.
Ojalá Dios nos dé una mano para no poder descender,
indicó Padilla.
El ariete llegó a cuatro goles en el Clausura, pero
lamentó que su gol no sirviera para que el Once Lobos
sumara tres puntos.
Desde las gradas
El Negro está malito
Santos Rivera no fue de la partida por tener una infección
gastrointestinal. El meta migueleño antes del juego
manifestó que tenía unas grandes ganas de
jugar, pero que el doctor Victorino Villatoro le recomendó
no hacerlo. Quería jugar porque le quería
echar una mano al Municipal Limeño, confesó
el Negro.
Presencia de lujo
El técnico Agustín Castillo, aprovechó
el descanso para observar el duelo entre migueleños
y chalchuapanecos. Castillo llegó acompañado
del preparador físico Carlos Villarreal. Quien los
acompañó fue el ex técnico del Once
Lobos, Carlos Recinos, quien ahora está con el proyecto
Fesa.
Árbitros evaluados
El estadio chalchuapaneco tuvo la sorpresiva visita de Victorino
Rodríguez, quien llegó a observar el rendimiento
de la cuarteta arbitral, encabezada por Neftalí Recinos
Alvarenga. Rodríguez explicó que ahora que
están al cierre del Clausura, la presencia de los
inspectores será en todos los estadios.
Auxilio argentino
Los jugadores emplumados sufrieron de varios malestares
antes del partido. El sábado que se instalaron el
Hotel Siesta se comenzó a sentir mal Santos Rivera.
El seleccionador Carlos Cavagnaro, quien se encuentra hospedado
en el hotel, se ofreció para ir a comprarles algunos
remedios a los emplumados.
Un retorno muy accidentado
Franklin Ponce
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| A medias. Hernández
ganó en equipo, pero no en lo personal.
Fotos EDH |
Las cosas a Henry Hernández no le salieron como
pudo esperar. Hasta la noche del sábado no tenía
ni las más mínima idea de que vería
acción, pero una repentina enfermedad de Santos Rivera,
forzó al segundo portero emplumado a entrar como
titular.
Henry venía sosteniendo un malestar en la columna
y un esguince en el dedo, tuvo una actuación muy
accidentada. He tenido dos semanas en las que no he
podido entrenar por las lesiones, dijo Henry.
Hernández comprometió la victoria de los emplumados.
Al 36 no pudo contener un centro de Nelson Flores,
que quiso agarrar en el aire y la soltó a su espalda
que aprovechó Marcelo Scott para anotar el primero;
de los chalchuapanecos.
Al 60 volvió a cometer otro error ante un disparo
sin peligro de Juan Carlos López Padilla.
El lobezno en una jugada individual venció a Hernández
sin ángulo. El arquero ya estaba tendido en el césped
antes de que la pelota llegara a sus manos.
El esférico lo superó al chocar en un borde
y burlarse del cancerbero que no podía creer que
acaba de hacer el oso de la jornada.
En el segundo gol, la pelota me picó feo.
Fue un tiro bastante fácil, pero me rebotó
en uno de los muchos bordos que la cancha y eso me descontroló,
y prácticamente el balón me bañó
, aseguró Henry, quien a pesar de que Águila
ganaba 2-3, los aficionados emplumados no dejaban de sentirse
intranquilos con la intermitente actuación de su
cancerbero.
Esta semana espero descanso y reposo para reponerme
de estas lesiones, y no cometer estos errores, en otras
ocasiones, concluyó el meta.
Recuerdos gigantes
Los hinchas lobeznos no se olvidan del daño que
sufrieron en el duelo frente al Isidro Metapán.
Dos pancartas con dedicatorias a los silbantes aparecieron
el César Hernández. árbitros
corruptos (Élmer Bonilla), gracias por querer bajar
al equipo y castigar a los jugadores por decir la verdad.
Once Lobos la afición contigo, se pudo leer
en una de ellas. En otra misiva el mensaje fue: Árbitros
no nos destruyan.
Incluso cuando uno de los líneas se acercó
a una de las porterías para revisar las redes, la
barra lobezna lo recibió con abucheos y algunas frases
nada agradables.
A pesar de la presión la actuación de Neftalí
Recinos fue muy aplicada a la regla. Al final la presión
sirvió de algo.