Once Lobos le perdonó la vida a Limeño al
empatar 1-1. Aún los separa un puntito
de oro
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| Los voladores. El brasileño
Anderson Batista (azul) va con todo contra el paraguayo
Gabriel Garcete, del Municipal Limeño. Ambos
dieron el duelo aéreo. Fotos
EDH / Nelson Dueñas |
William Alfaro
El Diario de Hoy
Para qué tanto cuento.
Ayer, en Chalchuapa, ni el lobo se comió a los cerditos
para fortuna de los hermanos Wilhem y Jacobo Grimm
ni los cerditos se transformaron en un grupo de jabalíes
hambrientos que terminarían con unos pobres lobos
de finca.
Lo que pasó en el César Hernández fue
un partido con una mezcla de sabores y desaires para ambas
oncenas que vieron cómo la oportunidad de sumar tres
puntos se les fue de las manos.
Una vergüenza para muchos que no ocultaron su frustración.
Néstor Ayala, el autor del gol de Once Lobos al minuto
57, después de un enorme error de Christian Santamaría,
Carlos Güity y Elenilson Guardado, manifestó que
el empate con el Limeño significaba una derrota y no
un paso importante para soñar que ya están libres
del descenso directo.
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| Obstáculos. El lobezno
Ovidio Guzmán intenta superar a Santamaría
y Carranza. Fotos EDH / Nelson Dueñas |
Del otro lado, el técnico
Nelson Brizuela también lamentó que su equipo
no se jugó la final prometida y que producto
de ese error salieron de casa de los yuqueros tal y como llegaron,
a un punto de diferencia.
Limeño que después
de vencer al FAS en la fecha 11, viene en un bajón
que ya alarmó a su cuerpo técnico jugó
uno de sus peores partidos.
Sus jugadores se perdieron en el alto césped. En la
primera mitad fueron bailados y gracias a Sergio Muñoz
no se fueron al descanso abajo en el marcador.
Chispazos de calidad
La segunda mitad y la presión en la gradas
obligaron a que ambos equipos abrieran sus filas y buscaran
el arco rival. La primera ocasión clara que tuvo el
Once Lobos fue aprovechada por Ayala para calentar en pleno
mediodía el ambiente.
La celebración a los chalchuapanecos les duró
un minuto. Al 58 el Viejito Marlon Medrano,
quien había sido objeto de fuertes críticas
para Brizuela por aguantarlo en la cancha, anotó el
1-1 después de una descolgada de Francisco Jovel quien
dejó en la marca a cuatro rivales y habilitó
a Medrano.
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| Vaya viejito. Medrano celebró
el 1-1. Un minuto les duró el encanto a los lobos.Fotos
EDH / Nelson Dueñas |
Con los goles los equipos
cayeron en un bache del que salieron hasta el 74 cuando
el volante lobezno Ovidio Guzmán soltó un violento
disparo que atajó Gigio Muñoz.
Limeño intentó
con la llegada de Francis Reyes en lugar de Pablo Caballero
recuperar el medio terreno. El hondureño le dio la
salida mas no contó con la ayuda de Medrano y Gabriel
Garcete, quien jugó más retrasado de lo acostumbrado
y no fue un peligro.
La estrategia de Once Lobos fue más práctica.
Buscó el contragolpe en la velocidad de Ayala y Juan
Carlos Padilla. Los pases a profundidad comenzaron a complicar
a la defensa cuchera que se tuvo que multiplicar.
Al 80 Padilla ganó la espalda de Guardado, Güity
y Mingo Martínez. De primera y ante la salida de Muñoz,
en el mano a mano, mandó el balón por encima
de la meta santarroseña. Jalones de pelo y recuerdos
para los antepasados del atacante desde las gradas.
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| Pónganle ojo.
El árbitro Gutiérrez reconviene a Figueroa
y a Medrano. Fotos EDH / Nelson
Dueñas |
Christian Santamaría
también tuvo su oportunidad luego de otra asistencia
de Jovel, pero el catracho la tiró por un costado.
Brizuela mejor guardó silencio. El empate solo aumenta
la agonía de ambos equipo, pero ninguno quiso ser verdugo.
Al final, un cuento de niños.
Ya se puso color
de hormiga
La situación para el
Once Lobos y el Municipal Limeño se definirá
en las próximas cuatro jornadas.
En teoría los santarroseños tienen rivales más
accesibles y puede sumar ya que recibirán al San Salvador
que ha sido un equipo muy irregular en el torneo y para la
fecha 17 esperan la llegada del Once Municipal que a esas
instancias del torneo puede estar clasificado y cuidándose
para para las semifinales.
Once Lobos es el más perjudicado. Visitará al
Metapán que todavía tiene posibilidades y recibirá
al Águila y FAS. Talvez su mejor chance será
en la última fecha contra el San Salvador.
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| Chequeo. El doctor Hjalmar
Olmedo examina a Guillermo Rivera. Fotos
EDH / Nelson Dueñas |
Memo terminó medio
dormido
Las lesiones son el principal
enemigo de los lobeznos. Al minuto 13 abandonó René
Peñate después de chocar contra Pablo Caballero.
El chalchuapaneco terminó con fuertes dolores en abductor
izquierdo.
Pero Peñate no fue el único. Antes de que terminara
la primera mitad, Guillermo Rivera se estrelló contra
su compañero Anderson Batista. El susto fue porque
dijo que no sentía ni los brazos ni las piernas. Al
final del partido Memo manifestó que solo tenía
dolores en el cuello y que se sentía mejor.
Los viejos de mayo
Con la celebración del día del trabajo, algunos
personajes chalchuapanecos aprovecharon para mostrar sus cualidades.
Le pusieron un toque de color antes del partido. Los viejitos
de mayo, asustaron a más de algún niño
desprevenido.
Amor del bueno
La Furia Limeña demostró a su equipo que lo
acompañará hasta el final. Los hinchas llegaron
en buen número a Chalchuapa. También se observó
a otras personalidades como Edwin Portillo, técnico
de Metapán, quien trataba de olvidar la goleada.
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