CALENDARIO
TABLA DE POSICIONES
GOLEADORES
 

De consuelo, el mejor

El portero Juan Carlos Mosquera fue designado el mejor jugador de la final. Un Justo premio

Byron Sosa
El Diario de Hoy

Grande. El portero consideró ser un instrumento de Dios. Su trabajo dependió de Él. Foto EDH/Lizette Moreno

Su calidad la demostró en todo el campeonato, cómo no hacerlo ayer. El motivo por el que FAS llegó hasta la tanda de penales, se desvió a que Balboa llegó al Cuscatlán con un portero inspirado que creía en Dios y que se había preparado para tratar de llevarse la corona. “Si Dios nos trajo hasta aquí fue para ponerlos en alto”, dijo Juan Carlos Mosquera momentos antes del juego.

El guardameta fue protagonista de jugadas asombrosas a lo largo de los 120 minutos y durante los penales. Salió al achique en los momentos precisos y para ser justos, erró en dos salidas.

El desenvolvimiento del cafetero fue sorprendente, más en la segunda parte. El cancerbero de Balboa recibió los aplausos de su técnico ya que sobresalió cuando la defensa fue penetrada e impuso respeto en el arco.

Y pese a que la gente de La Unión no esperaban llegar hasta la tanda de penales, sabían que de ser así tendrían seguridad bajo los tres palos.

Mosquera lo demostró, paró dos bolas y una se estrelló en el poste derecho. Pero la ruta a la copa se desvió y no se realizó el sueño.

“Los penales son cosas que pasan, son designios, y hay que afrontar las cosas con la misma tranquilidad”, dijo el guardameta.
Sin embargo, eso no impidió que se nombrara a Juan Carlos Mosquera el mejor jugador del partido. “Todo estuvo bien en el transcurso del partido, pero allí se dio todo”, acotó el colombiano quien agregó que “si esa fue la voluntad de Dios, la acepto y no queda más que darle gracias a Él por todo”.

Al final, Mosquera recibió el premio al mejor jugador humildemente y dedicándoselo a Dios y a su familia.

Dolor desde la cancha

La cancha del Cuscatlán se dividió en dos: en alegría y en tristeza.
En el área del equipo de Balboa se respiró frustración, decepción y deseos de querer ser campeones que quedaron tirados en la grama.

“Ojalá que la gente sepa y comprenda, que nos disculpen; la etapa de los penales es así. Ojalá que disfruten de la campaña que hemos hecho”, dijo el hondureño Eugenio Valerio.

Mientras que Nildeson Silva De Mello y Nelson Reyes se consolaron entre lágrimas.
Nenei (quien fue de los que más dio ánimos), con las inevitables lágrimas en los ojos le dijo a Reyes: “vamos no llores. Vamos papa no llores, vos tenés un futuro por delante”.

Para el goleador del Codicader, esta derrota se convertirá en una revancha que espera librar con el Balboa, ya que “mi carrera esta corta y ahí la voy a disfrutar”.
Para el delantero Luis Asprilla el llegar a la final no fue suficiente. “Nos sentimos campeones por haber llegado hasta aquí, pero igual vamos tristes porque este título era para nosotros”, dijo el cafetero.

El que sufrió mucho más fue Webster que fue expulsado y al salir le dieron calambres en sus piernas.

“La inexperiencia pesó; pero primero debemos de pasar esto para salir campeones, así lo quiso Dios”, dijo el jugador catracho.

 
  CLIMA
Mandenos un correo con sus opiniones
Derechos Reservados elsalvador.com 2004.