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Balboa ya está adentro

Derrotó a domicilio a Once Municipal y se clasificó a la segunda ronda. Su rival en semifinales será San Salvador

Mario Posada
El Diario de Hoy

El éxtasis. Nildeson Silva De Mello se funde en un solo abrazo con sus compañeros una vez que el encuentro contra Once Municipal concluyó.Foto EDH

Atlético Balboa aseguró su pase a semifinales al derrotar a domicilio al Once Municipal 2-0, con una gran actuación de Nildeson Silva De Mello, autor de los dos tantos churrieros.

Con la victoria, los unionenses sumaron 30 puntos y terminaron la etapa clasificatoria en tercer lugar. En semifinales se las verán contra San Salvador que, por diferencia de goles, concluyó en la segunda posición.

El juego reunía a dos oncenos enrachados. Los locales, con Henry Rojas en el banquillo, no conocían la derrota. Es más, se habían dado el lujo de derrotar a Águila, Alianza y San Salvador, amén de poner de rodillas al FAS. Eso, sumado a la promesa de su presidente, Adalid Magaña, de entregarle un premio a la plantilla si concluían la segunda vuelta con una nueva victoria.

Por su parte, Balboa, con cuatro triunfos consecutivos en las últimas jornadas, no quería repetir la historia del Clausura 2004, donde las panteras metropolitanas, luchando en ese entonces por el alejarse del descenso, les dejó fuera de la segunda ronda.

Una vez más quedó demostrado que el fútbol da revanchas. De Mello, quien aquel 16 de mayo se fue expulsado por fingir un pénalti dejando en inferioridad a su equipo, se convirtió ayer en el héroe de toda La Unión, al regalarle el pasaporte a semifinales por segunda vez en la historia del equipo.

Nenei, quien durante los 84 minutos que jugó fue objeto de toda clase de insultos por parte de los aficionados canarios, no perdonó en las dos ocasiones que tuvo para batir al meta Osmán Martínez.

La primera llegó cuando recién se corría el 9’ en un tiro libre al borde del área, que contó con la complicidad del portero fronterizo. De Mello pidió el balón luego de una infracción de Rivas sobre Webster, y con un fuerte disparo puso a ganar a los suyos.
El segundo tanto del brasileño nacionalizado salvadoreño llegó al 52’, cuando Webster, en un fulminante contragolpe, corrió por toda la banda izquierda y envió el centro preciso para que Nenei, con un certero cabezazo, sentenciara la clasificación churriera.

Once Municipal intentó por todos los medios descontar en el marcador, pero la estrategia de Henry Rojas esta vez no funcionó. Además, la delantera ahuachapaneca se topó con una muy bien plantada defensa unionense que no dejó maniobrar en paz a nadie vestido de amarillo.

El Apertura ya terminó para los canarios. Quedaron novenos con 19 puntos, empatados con el Once Lobos.

Dominio. De Mello tuvo una actuación destacada ayer.Foto EDH

Nenei y su revancha del Clausura 2004

Nildeson Silva De Mello es un personaje único. Por donde quiera que camina, deja su estela. Amado por unos y odiado por otros, el brasileño nacionalizado salvadoreño no pasa desapercibido.

Eso quedó demostrado ayer en el ahuachapaneco Estadio Simeón Magaña. Desde que pisó el césped del escenario, las rechiflas y los insultos por parte de los aficionados locales no dejaron de acompañarle.

Sin embargo, el delantero hizo caso omiso de ese ambiente hostil y se dedicó a hacer lo que mejor sabe: jugar fútbol.

Con los dos goles que le marcó a Once Municipal, De Mello hizo olvidar a los unionenses el negro capítulo vivido en el último Clausura, donde en el definitivo juego ante San Salvador, fingió un pénalti que le valió la expulsión. A la postre, Balboa, en desventaja numérica, le dijo adiós a las semifinales.

Pero hoy, la historia es diferente. La escuadra churriera sueña con alcanzar el título, que no parece tan lejos de su alcance.

Luego de la respectiva acción de gracias por el triunfo, Nenei explicó que “teníamos temor porque sabemos que en el fútbol salvadoreño pueden pasar muchas cocosas, pero al final Dios nos bendijo con el triunfo”.

“No es una revancha por lo que pasó en el último campeonato. Eso quedó en mi mente y aprendí la lección. Hablen lo que hablen, aquí estaré por varios años más. Logramos nuestro objetivo y se lo dedicó a la gente que me quiere, a mi novia. Demostramos que hay amor por la camisa”, enfatizó De Mello.

 
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