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Casi afuera
Once Municipal derrotó
al Águila y le dejó sin mayores chances de
pasar a las semifinales
Mario
Posada
El Diario de Hoy
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| Con problemas. El
defensor aguilucho Mártir Paredes ejerce presión
sobre el delantero canario Alessandro De Oliveira. Al
final, una mala entrega del zaguero propició el
gol del brasileño.. Foto
EDH / Javier Aparicio |
El brasileño Alessandro De Oliveira se encargó
de dejar al Águila con un pie afuera de la segunda
ronda al marcar, sobre el final del encuentro, el tanto con
que el Once Municipal venció a los migueleños
1-0 .
Los canarios, con un esquema ordenado y bien apegado al libreto
dictado por Henry Rojas, contuvieron a un equipo oriental
que, al igual que en la jornada 14, donde cayeron 1-3 ante
FAS, lució sin corazón y falto de ideas a la
hora de desdoblar su mediocampo hacia el frente de ataque.
Lo curioso de la situación es que Águila no
mostró, ni por casualidad, ninguna de las armas que
le sirvieron para superar 3-0, el miércoles pasado,
al Metapán.
Con la derrota, los emplumados se quedaron con 21 puntos y
se ven en la obligación de ganar sus dos últimos
juegos -ante Firpo y Alianza- y esperar una combinación
de resultados que les permitan soñar con disputar las
semifinales del Apertura 2004.
Por su parte, Once Municipal con el triunfo ratificó
la buena racha por la que atraviesa luego de la llegada al
banquillo de Henry Rojas.
De la mano de El Ruso, los canarios han obtenido
dos victorias y dos empates. El domingo se miden contra un
alicaído Alianza goleado el sábado pasado por
los fastanecos.
El juego
La trama del encuentro dispuso de pocas emociones para la
gente que abarrotó el ahuachapaneco Estadio Simeón
Magaña.
Ambos oncenos se pararon con esquemas defensivos, apostándole
fuerte a los contragolpes.
En Once Municipal fue notoria la ausencia desde el principio
de Aníbal Ávalos, quien se quedó calentando
el banquillo y le cedió su lugar a Juan Erazo.
Esta disposición provocó que Alessandro De Oliveira
fuese presa fácil de la defensa aguilucha, donde el
trabajo de los centrales Cruz y Salamanca se mostró
solvente.
Del lado contrario, Águila encontró a una zaga
amarilla también muy bien parada, con un Roberto Martínez
impasable y atento a los movimientos de Alex Campos y Fabio
Azebedo.
Los locales poseyeron por más tiempo el balón,
pero la falta de un armador neto, como Víctor Jaramillo,
quien entró sobre el final del encuentro, les imposibilitó
hilvanar jugadas de peligro.
Y cuando Once Municipal encontró la fórmula
para entrar al área aguilucha, se topó con un
inspirado Henry Hernández, quien se encargó
de conjurar cualquier riesgo para su cabaña.
Sin embargo, el buen trabajo del meta aguilucho no contagió
a sus compañeros, sobre todo a los mediocampistas y
delanteros, incapaces de darle profundidad y llegada a su
equipo. Para colmo, Larrosa se fue expulsado al 70,
luego de un altercado con Martínez.
A un minuto del final, y luego de varias oportunidades claras
de gol erradas por los migueleños, llegó la
anotación de De Oliveira, con la que Águila
casi se despide de la lucha por el título.
Otra
vez Alessandro
El brasileño De Oliveira marcó
el gol de la victoria ante Águila. Ya lleva seis en
su cuenta
La paciencia
es una cualidad que los delanteros deben poseer. Alessandro
De Oliveira es un claro ejemplo de ello.
El brasileño, luego de una primera vuelta decepcionante
y donde figuró poco, se ha convertido, en base a sus
goles, en la figura de su equipo, el Once Municipal.
Nos hemos empeñado más en el trabajo.
Ha sido difícil, pero los frutos ya comienzan a aparecer,
comentó el brasileño, con un español
mezclado en abundancia con su portugués natal.
En Ahuachapán no pasa inadvertido, por lo menos en
el Estadio Simeón Magaña. Oliveira, Oliveira,
gritan los miembros de la Fuerza Canaria, la barra oficial
del cuadro occidental.
Ayer, a la salida del recinto, luego de la victoria frente
al Águila, era perseguido por un grupo de niños
para que les firmara un autógrafo.
Yo soy un delantero y tengo que hacer goles. Hoy costó
porque Águila es un buen equipo, aseguró
el suramericano, quien con el gol ante los emplumados, sumó
seis conquistas.
De Oliveira no dejó atrás la labor desempeñada
por sus compañeros, tanto en defensiva como en ofensiva.
Asimismo, destacó el trabajo de Aníbal Ávalos,
quien en la mayoría de ocasiones ha sido el gestor
de las anotaciones del moreno delantero.
El Toro es un buen jugador y por suerte nos entendemos
muy bien, todo para provecho del equipo, concluyó
Alessandro.
A jugar con la calculadora
Nada está dicho en este Clausura 2004.
Ni FAS ni San Salvador están clasificados ni Águila
y Alianza eliminados, aunque en realidad deberían suceder
dos milagros para que estos equipos llamados grandes se metan
en semifinales.
FAS (29 puntos) y San Salvador (29) están con un pie
adentro y sólo una catástrofe que pierdan
los dos juegos siguientes y se dé una extraña
combinación de resultados los dejaría
afuera.
Metapán (26) también está cerca, porque
está tercero y un calendario que lo favorece: recibirá
a San Salvador que baja mucho de visitante y definirá
con el débil Limeño. Firpo (25) no puede descuidarse,
ya que le quedan Águila y San Salvador. Balboa (24)
sigue con posibilidades concretas, sobre todo después
de su victoria en Santa Rosa.
Águila (21) perdió casi todas sus posibilidades.
Debería ganarle al Firpo y al Alianza y rezar para
que pierdan todos los de arriba. Vamos a luchar por
los seis puntos que quedan, nosotros no nos sentimos eliminados,
expresó el emplumado Eliseo Salamanca.
Peor es la situación del Alianza (20), que está
séptimo y con el ánimo por el piso después
de caer goleados en Santa Ana. Le falta jugar contra Once
Municipal y con el Águila.
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